Archivo diario: julio 10, 2014

‘Yo decido. El tren de la libertad’: Tsunami violeta

Esta tarde-noche, y simultáneamente en 90 ciudades de este país, ha tenido lugar el estreno de ‘Yo decido. El tren de la libertad’. Este documental es un trabajo colectivo de 80 cineastas, en el que se da cuenta de la manifestación más multitudinaria contra la reforma de Ruiz- Gallardón sobre el aborto, que tuvo lugar el pasado 1 de febrero en Madrid. Y no sólo…  Porque también nos muestra el viaje emprendido por cientos de miles de mujeres, y hombres, hasta la capital para hacer valer su frontal oposición a la conculcación del derecho elemental a decidir sobre nuestros propios cuerpos.

el tren de la libertad

Dicha reforma reduce los presupuestos para una interrupción legal del embarazo a dos: violación o daño a la salud psíquica de la mujer. Dicha reforma nos retrotrae a un periodo predemocrático. Dicha reforma retrasa el reloj treinta años atrás cuando las feministas, que pisan ahora nuevamente las calles por el mismo motivo, clamaban muchos de los mismos eslóganes y se encuentran de nuevo en la casilla cero de la involución que quiere imponer un Gobierno ultraconservador.

Por ello desde CIMA (Asociación de Mujeres Cineastas y de Medios Audiovisuales) surgió la idea de poner en imágenes esta road movie intensamente violeta y su grandiosa concentración al llegar a su destino.  Road movie  que comenzó su andadura en Gijón, con las Comadres Feministas y su tren, al que se sumaron tantas personas que hubo que fletar autobuses desde todos los puntos de nuestra geografía para confluir en Madrid, Madrid, Madrid…. Sin subvenciones, pagados por  l@s viajer@s, de sus propios bolsillos.

Así que estas realizadoras – de las que una de las tres andaluzas estuvo presente e introdujo la proyección, con Teresa García de moderadora y dos mujeres feministas más –  se pusieron manos a la obra y en muy pocos días se consiguieron 20 unidades de rodaje y un equipo técnico, que trabajó de forma voluntaria, rodando hasta 200 horas de las que el resultado final son aproximadamente 40 minutos de metraje.  Una cinta emocionante y muy bien contada que, como se citó anteriormente, comienza en ese tren que la titula, abarrotado de pasajeras de todas las edades, valientes y decididas, quienes, entre cánticos, risas y sororidad, quisieron plantarle cara al machismo en el poder.

Y vaya si lo hicieron… Acompañadas, en sus países de origen y en el propio Madrid, de compañeras romanas, francesas, holandesas, inglesas, italianas, latinoamericanas y un largo etcétera de nacionalidades, que se unieron a la causa de nuestras y nuestros compatriotas. La mirada de las cámaras registraron todo ello. Las canciones, los eslóganes, las pancartas, las banderas, los testimonios – alguno especialmente dramático-, la música, los bailes. Y antes, el registro de los cuerpos y la autoimputación colectiva en los organismos correspondientes. Hermosa gente de toda edad y condición unida, por centenares de miles, por el derecho al propio cuerpo y su libertad de decisión. Varias generaciones, en una sola voz, clamando libertad.

Hay que verla, es un testimonio muy valioso y vibrante, pero también un servicio a la causa feminista. Desde mañana, en abierto en internet. El sevillano teatro Duque se vino abajo con el público puesto en pie, coreando y ovacionando durante toda la proyección, hasta el clamor final. Apoyando sin reservas a este incontenible y necesario tsunami violeta.

‘Omar’: El sendero de la traición

Del cineasta galileo, de origen palestino, Hany Abu-Assad, cosecha del 61, conocemos la excelente ‘Paradise Now’, sobre dos amigos que se preparan para inmolarse en un atentado suicida y que ganó, en 2006, el Globo de Oro a la mejor película en lengua no inglesa y fue nominada al Oscar. En esta ocasión, los amigos son tres y uno de ellos enamorado de la hermana del mayor y líder del grupo, que desconoce tales sentimientos correspondidos. Malviven, perseguidos y arriesgando sus vidas cada día en los territorios ocupados. Siempre en lucha contra los opresores de su pueblo y decididos a todo, traman una emboscada. Pero…

‘Omar’ es tantas cosas en una sola película… ‘Omar’ es una historia de amor conmovedora y maldita, una historia de amor ingenua e inocente, entre dos seres íntegros que viven en una tierra masacrada. Una historia de amor casta, por los usos y costumbres, pero no represora, ni reprimida. Una historia de amor en la que el chico se juega la piel para ver a la chica. Una chica firme y decidida, con unas ideas muy claras, que estudia y no lleva velo, ni tampoco sus amigas y condiscípulas. Pero que está sometida a la autoridad del hermano, a la autoridad del varón pater familias. Una historia de amor atravesada por insidias, desconfianzas y malentendidos.

‘Omar’ es también un thriller político de alto voltaje y de una dimensión trágica. ‘Omar’ retrata a una comunidad ferozmente oprimida en la que el enemigo se infiltra peligrosa y arteramente. ‘Omar’ revela los métodos brutales y sutiles con los que se intenta someter a voluntades y a personas. Las detenciones arbitrarias, las torturas físicas y psicológicas, el aislamiento, las amenazas a los seres queridos, los chantajes, los sobornos, las falsas promesas. La liberación de la cárcel para que tu propia gente te tome por traidor. La conversión en apestado de un luchador comprometido con su tierra. La traición que más duele bajo los rasgos de un ser querido. ‘Omar’ es tan electrizante como terrible y contiene vibrantes persecuciones, que derrochan adrenalina, pero que no tienen nada que ver con el cine de acción al uso.

‘Omar’ es una cinta comprometida ideológicamente con la causa palestina, sin ser panfletaria, ni maniquea, sino compleja y poliédrica. ‘Omar’ no tiembla al registrar los sectarismos y los peores rasgos del opresor en algunos oprimidos. La violencia que engendra más violencia en una espiral sin fin, pero que, de ninguna manera es equivalente en ambos bandos. ‘Omar’ tiene muy buena factura, está muy bien filmada y fotografiada por Ehab Assal y se enriquece de un guión sin fisuras del propio realizador. ‘Omar’ está muy bien narrada desde sus aspectos más intimistas, donde rebosa ternura y luminosidad, pese a las circunstancias, a los más oscuros y feroces. ‘Omar’ muestra afecto por los animales -¡¡¡aprende, Jean Pierre Jeunet!!! – como con el delicioso gatito del protagonista y su cariño hacia él. ‘Omar’ está muy bien interpretada por un reparto no profesional.

De trágica y lamentable actualidad. Tan sensible como cruel. Tan magnética como aterradora. Tan intensa, densa y emotiva, como demoledora y profunda. Un retrato brutal de la ocupación de un país. Una radiografía de lo más noble y de lo más siniestro de la condición humana. De ninguna manera, y bajo ningún concepto, deben perdérsela.