Archivo mensual: agosto 2014

‘Asómate al Patio’: Septiembre…

Hasta el día 14 de este septiembre que comienza mañana, seguirán las proyecciones del cine de verano de la Diputación de Sevilla, ‘Asómate al Patio’. Serán en total doce películas, de las que algunas se han proyectado ya en agosto, cerrándose con el clásico de Elia Kazan, ‘Esplendor en la hierba’. Pasamos, entonces, como se ha hecho en anteriores entregas, a seleccionar lo más interesante de esta oferta según el criterio personal e intransferible de quien esto firma y de lo que ha visto, claro.

El lunes, 1 y el martes, 2 se proyecta ‘Carmina y amén’, de Paco León. Más arriesgada en fondo y forma que la primera, divertida y brillante, en clave de comedia negra con dinamita dentro. Pero también deudora de ciertos tópicos y clichés y de una puesta en escena muy por debajo de lo que el realizador es capaz de filmar, como lo demuestra en ciertas secuencias. Con todo, y por su valor y honestidad  , hay que verla.

El miércoles, 3, la estadounidense ‘Al encuentro de Mr. Banks’, de John Lee Hancock, narra la historia real del difícil proceso para llegar a un acuerdo sobre la adaptación cinematográfica de ‘Mary Poppins’, entre su autora la británica, P. L. Travers y Walt Disney. Más edulcorada, misógina y mixtificadora de lo deseable y con el pecado mortal de sus maravillosas canciones dobladas, merece verse por el brillante tour de force entre Tom Hanks y una soberbia Emma Thompson y por sus títulos de crédito finales. No se los pierdan.

El jueves, 4, una película imprescindible. La polaca, ‘Ida’, de Pawel Pawlikowski. Sobre historia, Historias, vivencias y decisiones encarnadas en dos mujeres radicalmente distintas, pero cuyos lazos son profundos. Una joya en blanco y negro de visión obligada.

El viernes, 5, una mirada de mujer, la de la francesa Lorraine Levy, sobre el conflicto palestino- israelí, a través de dos familias unidas por un vínculo inesperado, ‘El hijo del otro’. Tan irregular como valiosa. Véanla.

El domingo, 7, otra cinta que hay que ver, ‘Violette’, del francés Martin Provost, sobre la especial amistad que unió a dos mujeres, a dos creadoras, únicas e irrepetibles como lo fueron Violette Leduc y Simone de Beauvoir.

Inaugurando la segunda semana del mes, el lunes 8, tenemos a la notable película española, ‘Hermosa juventud’, de Jaime Rosales. Una pareja de veinteañeros, cuyas familias están al borde de la exclusión social, con su futuro hipotecado por la crisis. No se la pierdan.

Para terminar, el jueves, 11 y el sábado, 13 un musical europeo gozoso, intenso, emotivo y disfrutable. La británica, ‘Amanece en Edimburgo’, de Dexter Fletcher. Háganse un regalo y véanla.

Para mayor información, casi todas los títulos seleccionados tienen sus críticas correspondientes en estas mismas páginas de Sevilla Cinéfila. Que los disfruten.

‘En cartelera’: Una oferta heterogénea

En este viernes que le queda al mes en curso, la oferta de estrenos se muestra diversificada y heterogénea. Y eso está bien. Hay incluso cinco títulos que, a tenor de las referencias, merecen ser vistos. Tres de ellos, además, en versión original. El primero es una coproducción argentino-brasileña, ‘El misterio de la felicidad’, de Daniel Burman. Sobre dos socios y excelentes amigos a los que aparentemente les va bien. Pero cuando uno de ellos desaparece sin dejar rastro y el otro le busca, con la esposa abandonada, cambiarán las prioridades de tod@s. Basculando entre el drama y la comedia, ha gustado bastante y se impone verla.

El segundo es un falso documental francés, en clave de comedia. ‘El secuestro de Michel Houellebecq’, de Guillaume Nicloux, también autor del guión, quien ofrece una versión surrealista de la historia, presuntamente cierta, de la desaparición del escritor a que se refiere el título, unos días en el año  2011. El protagonista, que se interpreta a sí mismo, es un autor tan controvertido como admirado. Misógino, pornógrafo y xenófobo confeso, al menos en sus obras. En fin… La crítica se ha rendido a esta cinta considerándola divertida e ingeniosa. Así que, pese a todo, habrá que comprobarlo.

El tercero es una curiosa mezcla entre la imagen real, la animación y la ciencia ficción. Coproducción entre Israel, Alemania, Polonia, Luxemburgo, Francia y Bélgica y vista en la Sección EFA del pasado Festival de Cine Europeo. Hablamos de ‘El congreso’, de Ari Folman, Premio de la Crítica en Sitges. La protagonista, en este caso una espléndida Robin Wright se interpreta a sí misma y se ve obligada, por un bajón en su carrera y problemas económicos, a permitir que su cuerpo sea escaneado y convertido en dibujo animado en un futuro más que particular y conflictivo. Irregular, pero extremadamente curiosa y brillante. Hay que verla.

Del cuarto ya desconfiamos más… pero sus reseñas son positivas. Se trata de la canadiense, ‘Amigos de más’, de Michael Dowse. Chico conoce chica con la que hay una química, entendimiento y complicidad inmediatas pero… ella está con otro. Así que se convierten en los mejores amigos hasta que… Comedia romántica, sobra decirlo, sobre veinteañer@s y no sabemos si de más…de lo mismo, con Daniel Radcliffe – ‘Harry Potter’ – cambiando de registro. Ahí queda eso.

Y el quinto título es la española, ‘El niño’, de Daniel Monzón, firmante de ‘Celda 211’, entre otras. Es un potente thriller dramático, basado en personajes reales, sobre dos amigos que se inician en el narcotráfico en el Estrecho de Gibraltar y los policías que están tras su pista. Superproducción espectacular en la que no se han escatimado medios, con persecuciones en helicóptero incluídas, las referencias de la prensa especializada son inmejorables y su visión es obligatoria. En su reparto Luis Tosar, Sergi López, Eduard Fernández, Bárbara Lennie y Jesús Castro. Promete sobredosis de adrenalina. Buen fin de semana y buen menú cinéfilo.

 

‘Una cita para el verano’: Gente nada corriente…

 

Hace cuatro años, Philip Seymour Hoffman – Fairport, estado de Nueva York, 23 de julio de 1967 – Nueva York, 2 de febrero de 2014 – produjo, dirigió e interpretó su primera y única película, esta que nos ocupa. Basada en una pieza teatral del mismo título – ‘Jack goes bating’, en el original,  de Robert Glaudini, autor del guión de esta adaptación cinematográfica – en la que también actuaba, así como Daphne Rubin-Vega y John Ortiz, asimismo en el reparto de la cinta. Son datos de la imprescindible página Wikipedia.

La historia sigue a un conductor de limusinas neoyorquino solitario, tímido e introvertido, a quien su mejor amigo y compañero de trabajo, en complicidad con su mujer, le prepara una cita con una amiga de esta última. Esto le motivará al aprendizaje y a la apertura, mientras el matrimonio de su colega hace aguas…

Esta única, lamentablemente, ópera prima del actor se presentó en Sundance 2010, fuente, la indispensable FilmAffinity, y en ella apuntaba maneras que el tiempo, la vida y la irreversible muerte truncaron. Sólo de pensarlo dan escalofríos… Pero retomando el asunto y, aunque la puesta en escena acuse el origen teatral y el realizador novato no se muestra excesivamente hábil en el manejo de la cámara – de hecho, la cinta es muy estática – sí se crece en las distancias cortas y se muestra como un buen observador de la naturaleza humana y de sus interrelaciones.

Así, en la amistad masculina. En la evolución, no solo de las parejas, sino de los personajes. En el proceso de enamoramiento entre dos seres tan especiales y, a la vez, en el deterioro conyugal galopante de la otra pareja. Pero, sobre todo y sobre tod@s en ese protagonista, en ese personaje adorable, tan tierno y desmañado, tan abierto y tan determinado a ser merecedor del afecto de su amada. A ser mejor por y para ella. A ese hombre le ha prestado, además, su inmenso talento como actor, sin ningún tipo de divismo. Ese talento por el que siempre, siempre, siempre le añoraremos.

Y si a él se le añade un reparto como los ya mencionados John Ortiz y Daphne Rubin-Vega, junto a la excelente Amy Ryan, la historia se enriquece. Tan sólo acusar el esquematismo algo misógino – imputable al autor de la obra – con que se trata al personaje de la primera y una reacción de la segunda bastante antagónica a la que pueda tener una mujer en su situación y hasta ahí puede leerse…

En resumen, una pequeña y modesta, pero apreciable cinta independiente que, con todos sus defectos señalados, merece verse. Porque es un documento. Porque es un homenaje a un actor único e irrepetible, cuya pérdida  rompió nuestros corazones cinéfilos. Porque es y será su primera y última mirada tras la cámara. Honren a Philip Seymour Hoffman. Véanla.

‘Mi amigo Mr Morgan’: Otro americano en París…

Como Gene Kelly, como Marlon Brando… Sin nada que ver con el antológico musical de  Minnelli, ni con el desgarrado  tango de Bertolucci. Pero tampoco con la alleniana, ‘Midnight in Paris’. En esta película de la alemana Sandra Nettelbeck, producción de su país, basada en la novela de Françoise Dorner, tiene a un protagonista británico, Michael Caine, interpretando a un estadounidense en la capital francesa. Para seguir con esta particular Torre de Babel, está dialogada en inglés y en francés indistintamente en su versión original.

Quien esto suscribe, desconoce el libro en el que se basa esta cinta, cuyo guión corre también a cargo de la realizadora, pero la historia tiene algunos ecos lejanos – muy, muy lejanos, las comparaciones pueden ser odiosas… – con ‘Amour’, de Haneke y con ‘Rojo’, de Kieslowski. En la relación del protagonista, Jean- Louis Trintignant con su mujer en la ficción, Emmanuelle Riva en la primera. Y en la del mismo actor francés con una muy joven Iréne Jacob en la segunda, en este caso mucho más tangencial que en la película que nos ocupa e igualmente relevante.

El hilo argumental podría describirse como sigue. Profesor de filosofía jubilado, residente en la capital francesa desde hace años, en la que falleció, en circunstancias trágicas, su amada y añorada esposa, a quien recuerda a su lado e imagina su presencia, conversando con ella continuamente. Hombre solitario y pesimista, solo se relaciona con una amiga nativa con la que intercambian idiomas, pues no domina, en absoluto, el suyo de adopción. Pero, cuando conoce casualmente en un autobús a una chica que enseña baile en una academia, sus vidas darán un giro tan radical como inesperado.

La cinta es sugerente y se deja ver bien, pero también insatisfactoria en su conjunto. Sus líneas temáticas recorren los caminos del duelo, la pérdida, la amistad, el amor, la familia, las relaciones familiares, la soledad, la culpa… Puestas así las cosas, resulta complicado conferirle un tono suave al conjunto. Pero Nettelbeck lo hace. Y no siempre le sale bien, porque está manejando un material altamente inflamable que hubiera requerido una mayor intensidad y consistencia, un orden en las prioridades narrativas, y no lo, ni las tiene.

Rueda con elegancia, eso sí, y a veces te dejas llevar por sus promesas, por lo bien que resuelve ciertas escenas. Por la química entre la pareja protagonista, por la sutileza de su vínculo siempre en el filo y sobre tod@s, y sobre todo, por el talento y el empaque de Michael Caine, su alma máter. Tiene una mirada sensible y empática, y eso se le agradece, al lugar fuerte e integrador, positivo y consecuente, sin clichés, de las mujeres en lo que respecta a las relaciones. Aunque no resulta nada simpático el esquematismo con el que despacha al personaje de Gillian Anderson, sí tiene al de Justin Kirk, otro acierto, para cuestionar al mitificado pater familias que nunca ejerció y enfrentar a su progenitor con su rostro menos complaciente. El giro final puede ser tan atrayente como chocante… algo abrupto sí que es.

Pues eso, pros y contras. No es ni de lejos tan redonda como su notable, ‘Deliciosa Martha’ pero merece una visión.

 

 

 

92 días, un verano, 12 + 80 miradas de mujer…

 

Este es, por derecho propio, el verano de las cineastas. Pero no se solivianten, ni piensen que la autora de estas líneas ha perdido el norte y las cuentas. De momento, no. Pero es que, a las doce miradas de mujeres que hemos visto y veremos desde finales de junio hasta el comienzo oficial del otoño, aproximadamente el 21 de septiembre, hay que añadirle las de las 80 realizadoras de nuestro país -tres de ellas, andaluzas – que filmaron ese hermoso documental colectivo llamado ‘Yo decido. El tren de la libertad’.

Siguiendo con las directoras españolas que han estrenado en estos meses, tenemos a Belén Macías, con ‘Marsella’. A Isabel Coixet, con ‘Mi otro yo’. A la sevillana Laura Alvea quien , junto a José F. Ortuño ha codirigido, ‘The extraordinary tale’. Para terminar con Chus Gutiérrez, que llegará a nuestras pantallas muy pronto con su ‘Ciudad Delirio’.

Continuamos con las europeas. Como la italiana, Maria Sole Tognazzi y su ‘Viajo sola’. La francesa Lisa Azuelos y su ‘Reencontrar el amor’. Su compatriota, Lorraine Levy y su ‘El hijo de otro’. La británica Amma Asante y su ‘Belle’. Y la alemana Judith Kaufmann quien, junto a George Maas, es responsable de ‘Dos vidas’.

Finalizamos este recuento con la canadiense Louise Archambault, con ‘Gabrielle’. La estadounidense Jennifer Westfeld, con ‘Un plan perfecto’. Y la israelí Rama Burshtein, con ‘Llenar el vacío. Muchas de estas cintas están reseñadas, o próximas a hacerlo, en Sevilla Cinéfila.

Aunque no se nos oculta que el estío es temporada baja, cinematográficamente hablando, es muy de agradecer que tantas miradas de mujeres, con temáticas y géneros diversos, nos permitan degustar un tipo de cine diferente y estimulante. Que se nos permita conocerlas, seguirlas y valorarlas como realizadoras.

 

‘Gabrielle’: La fuerza de un ser menor…

 

Gabrielle Marion-Rivard es una actriz y cantante, que se hizo justamente con el Premio a la Mejor Actriz de su país, Canadá, por su trabajo en esta película que lleva su nombre. Ella padece el llamado síndrome de Williams, una discapacidad psíquica, con determinados síntomas físicos y rasgos faciales, que se suman a un retraso intelectual, del desarrollo mental y cursa también con ciertas cardiopatías. De la personalidad de quienes lo padecen, se dice que es entusiasta, desinhibida y amigable.

Y así se muestra también en esta historia, que ha dirigido otra mujer, en este que ya viene siendo el verano de las cineastas. La realizadora, en este caso, es Louise Archambault, quien consiguió también el premio del cine canadiense a la Mejor Película. El guión, a cargo también de la directora, nos muestra el día a día de un coro de personas heterogéneas y de edades diversas pero con el denominador común de tener las limitaciones físicas y psicológicas antes aludidas. El coro, que pertenece al centro donde much@s de ell@s están intern@s, además prepara un gran acontecimiento. Actuar junto a un veterano cantante, ídolo nacional, en el contexto de un festival musical.

Entre ell@s, están la protagonista, Gabrielle, y un compañero, Martin- excelente Alexandre Landry, que no es discapacitado, pero sabe representar a su personaje con la máxima credibilidad y convicción – con el que comparte una gran complicidad y una atracción mutua. Cuando el deseo que les une se traduzca en contacto físico, el entorno terapéutico, familiar y afectivo mostrará sus resistencias, con algunas excepciones. Entorno, en este caso, familiar del que también la cinta nos da cuenta, a través de algunos de sus personajes, y que no vamos a desvelar lógicamente aquí.

La realizadora revela sus valores más positivos en las distancias cortas y es valiente al mostrar escenas de intimidad sexual entre ambos jóvenes. Valiente y convincente. Como lo es en el hecho de trabajar con minusválid@s psíquic@s, quienes no siempre ‘dan’ bien en el cine y de l@s que se ha abusado por intoxicación ternurista o emocional. No es este el caso, afortunadamente. Antes al contrario, los muestra naturales y relajad@s, sin necesidad de subrayar carencias, sino afirmativamente. Cantando y muy bien, por cierto. Las canciones, en versión original subtitulada, como debe ser, aunque la película esté doblada.

Pero… no mide bien el ritmo. En el guión hay tiempos muertos, reiteraciones, y más de una subtrama insuficientemente desarrollada. Así, las de la madre y hermana de Gabrielle aunque el personaje de esta última sea muy bonito y hubiera merecido una mayor atención por sí misma… y el de la primera, despachado muy, muy esquemática y superficialmente. Además, quien esto suscribe se sintió muy dolida con ese tema misógino y machista, que interpreta el coro junto al ídolo,  en la escena de la gran performance. Lástima porque es la mirada fílmica de una mujer y el final es abierto y curioso. En cualquier caso, con sus pros y sus contras, merece verse.

‘En cartelera’: Patios, superwoman y hombres al límite…

 

Solo tres cintas a reseñar dentro de la atonía y el letargo estivales. Entre el drama, la comedia, la acción y el thriller. Una francesa, otra coproducción franco-norteamericana y la tercera anglo-estadounidense. La primera, que podemos verla en su versión original, es ‘En un patio de París’, de Pierre Salvadori. Narra la historia de un músico que lo abandona todo para ser portero en un edificio. En ese bloque vive una sexagenaria comprometida, con la que acabará creando un vínculo. Diversidad de opiniones, aunque se ha destacado la interpretación de la pareja protagonista, Catherine Deneuve y Gustave de Kervern. Habrá que verla…

La segunda es la, a juzgar por su realizador, trepidante, ‘Lucy’, de Luc Besson, sobre una mujer que pasa de víctima a vengadora, de vulnerable a desarrollar superpoderes. Con Scarlett Johansson y Morgan Freeman al frente de su reparto, ha dividido a la crítica. Como a Claudia Puig, de USA Today, que la califica como ‘un thriller de acción con estilo, que es deslumbrante y absurdo a partes iguales’. Fuente: Filmaffinity. Habrá que comprobarlo… o no.

Y la tercera es otro thriller dramático que ha interesado, en general. Se trata de ‘Locke’, de Steven Knight. Un hombre con una modus vivendi afortunado a punto de perderlo todo… Se impone verla. Buen fin de semana.

‘Reencontrar el amor: Física y química

 

Sobre Lisa Azuelos, una de las miradas fílmicas de mujer que nos ha brindado la cartelera estival, nos cuenta Wikipedia, otra de las páginas imprescindibles de consulta e información, que es francesa, de la cosecha del 65, realizadora, guionista y productora e… hija de la cantante y actriz Marie Laforet. Ha declarado a propósito de esta película que “no va sobre el eros, el deseo carnal, sino sobre el ágape, una atracción que no se rige tanto por la consumación como por la comunión” y que “yo creo que el eros, hoy en día, ya no se lleva. Ahora se busca más el vínculo, la verdadera intimidad” Notas de la directora en la ficha técnica de los Cines Verdi.

La historia se centra en un abogado de éxito, felizmente casado y con hijos, que una noche conoce a una escritora, separada y con un hijo, por la que se siente fuertemente atraído. Pero ella no quiere tener nada que ver con hombres comprometidos y él no está dispuesto a traicionar a su esposa, ni a poner en riesgo la estabilidad familiar. Este dilema deberá ser resuelto cuando los sucesivos encuentros demuestren que su magnetismo mutuo va in crescendo.

La apuesta de la cineasta – que aquí interpreta con solvencia a la cónyuge del protagonista – es tan arriesgada como, pese a sus declaraciones anteriormente transcritas, a contracorriente. Porque resulta difícil imaginar que, en el microcosmos sofisticado, liberal y lujoso en el que se mueven los personajes, la química entre dos seres más que afines, pese a sus diferencias, y la intensidad de la pulsión mutua de fusión espiritual, le ganen la partida a la física de la consumación carnal.

Él y ella, ella y él, se desean enormemente pero, pese a la efervescencia de su conexión y el alto voltaje que desprenden – muy bien descrito y filmado, por cierto, el proceso de enamoramiento, puesto que de esa cosa llamada amor trata este relato- prefieren ser fieles a sus principios. Y, además, mezclan la llamada realidad con la fantasía, con el imaginario cuántico de un universo paralelo en el que las cosas podrían funcionar de otra manera.

Y todo ello, Lisa Azuelos sabe contarlo más que aceptablemente. Apoyada en su propio guión, sabe embaucarnos – en el sentido más decente del término – con una puesta en escena tan osada que se acerca al filo del celofán, pero que sabe reírse, al tiempo, de sus propias audacias. Contando con una pareja protagonista sobrada de encanto y buen hacer. La impecable y deliciosa Sophie Marceau y el excelente y adorable – sólo un pero, demasiado mayor para este personaje – François Cluzet. Atención a ese final, otra curiosa pirueta.

En fin, un romance diferente. Imperfecto, pero digno de ser visto. Ustedes mism@s…

‘Las vidas de Grace’: Hij@s de la ira…

Destin Daniel Cretton es un ciudadano estadounidense nacido en Hawái, en la cosecha del 78, y residente en California, donde se formó como guionista, productor, editor y realizador. Un corto realizado previamente fue el embrión de esta película, su segundo largometraje, que concursó en los Festivales de Valladolid y Locarno y que ha obtenido prestigiosos reconocimientos y el aplauso mayoritario de la crítica de su país.

La historia sigue a una joven que trabaja, junto a otr@s compañer@s de su edad, en un centro para adolescentes conflictiv@s y vulnerables. Muy volcada en su labor de supervisión y en l@s intern@s, la llegada de una chica con la que conecta en su lado más oculto, le provoca una removida emocional que tendrá determinadas consecuencias para su futuro.

El material narrativo que tenía entre manos el realizador era explosivo. Resultaba difícil conjurar tópicos, clichés y baratos sentimentalismos, a priori, en un tema como este de la rehabilitación juvenil, tan tratado y tan maltratado, tan proclive a excesos de todo tipo. Pero Destin Cretton ha sabido esquivar y eludir estos peligros, con un guión, escrito por él mismo, muy medido y complejo a la vez, aunque siempre al filo. Porque esta historia requería pasión e intensidad. Y las tiene, pero también humor, ironía y lucidez. Desbordante de emotividad, pero contenida en su expresión.

Y luego, además, está otro hándicap felizmente resuelto. Porque no pertenece a un subgénero – aunque haya buenos títulos en él – tan trillado como el de profesores- as enfrentad@s a un alumnado hostil o de terapeutas que trabajan con grupos juveniles de las mismas características. Aquí, aún cuando est@s profesionales formen parte de la plantilla del centro, no protagonizan el relato. Ni siquiera toman siempre las decisiones correctas. En este caso, la interacción se da entre iguales, aunque las reglas, el principio de autoridad y el orden jerárquico estén, como no podía ser menos…, presentes.

Esta es una película independiente y valiosa, que se ha estrenado en unas fechas pésimas. De hecho, ya se comentó en la anterior entrada sobre la cartelera que puede verse, una semana después, sólo en las dos últimas sesiones y con una única copia, para toda la ciudad, en versión original. Tiene tantas cosas por las que hubiera merecido mejor suerte y por las que merece ser vista…

Tantas como una factura impecable; una emoción tan poderosa como púdica; una historia de amor preciosa entre dos desarraigados; un cuidado estudio de caracteres; un mimo por sus personajes; una ternura y una dureza que no se ocultan y, entre muchas más, un reparto tan creíble como ajustado, en el que destaca una maravillosa Brie Larson. Una apuesta sin paliativo por unas criaturas seriamente heridas que luchan por sobrevivir, sin intoxicaciones, ni chantajes sentimentales. Háganle un hueco en sus vidas cinéfilas y no se la pierdan.

 

‘En cartelera’: Tres miradas de mujer, amistades, amores y ausencias…

 

Entre los estrenos de esta semana contamos con tres cintas dirigidas por otras tantas realizadoras. Lo que, añadido a las dos de la pasada, contabilizan cinco miradas fílmicas de mujer en apenas catorce días. Un hecho excepcional del que nos congratulamos. Una de ellas pueden verse, además, en versión original. Sin olvidarnos de la de Maria Sole Tognazzi, ‘Viajo sola’, ya reseñada en este blog y que quien esto suscribe les recomienda, como lo hace con la también registrada en Sevilla Cinéfila, ‘The extraordinary tale’, que tiene a otra cineasta, Laura Alvea, como codirectora junto a José F. Ortuño. No se las pierdan, porque pueden desaparecer de la cartelera de un momento a otro. Sobre todo, la segunda.

Volvemos a la actualidad… La primera, que se proyecta en el Avenida en versión original, es ‘Mi amigo Mr Morgan’, de la alemana Sandra Nettelbeck sobre la amistad romántica entre un profesor jubilado y una joven. Con el inmenso Michael Caine de protagonista. División de opiniones entre la prensa especializada, sobre todo referidas a la improbabilidad de tal relación. No obstante, habrá que verla y comprobarla, claro, porque a esta directora le debemos un título muy estimable, ‘Deliciosa Martha’.

Ya doblada, está la inglesa ‘Belle’, de Amma Asante, un drama de época que refiere una historia real y que ha sido descrita como “una mezcla de Jane Austen y los horrores de la trata de esclavos británicos” por Justin Chang, en Variety. Dato recogido de la imprescindible página de consulta FilmAffinity. La crítica anglosajona se le ha rendido y es evidente que se impone su visión.

La tercera es la canadiense ‘Gabrielle’, de Louise Archambault. Sobre una joven discapacitada psíquica, con el síndrome de Williams, que pretende vivir y amar como una chica normal, pese a las resistencias de su entorno. Interpretada en su mayor parte por personas con esta limitación, ha sido, en general y con alguna excepción, bien valorada. Hay que apuntársela también.

Y de entre las miradas masculinas tenemos, asimismo en versión original, la única dirigida por el añorado e inolvidable, Philip Seymour Hoffman. Fechada en 2010, también la protagoniza junto a Amy Ryan y a un largo elenco. Narra la historia de un solitario conductor de limusinas neoyorquino, a quien le preparan una cita a ciegas. Ha recibido elogios y reservas, a partes iguales, pero está clarísimo que no hay que dejarla escapar.

Para ir terminando, de una ausencia fatalmente irreversible como la de este actor, hay que registrar otra – esperemos que sólo temporal… – entre la oferta de esta semana. Se trata de la coproducción entre Francia, Bélgica y Luxemburgo, ‘The last diamond’, de Eric Barbier. Un atracador en libertad vigilada, una experta en diamantes, una subasta y un golpe muy arriesgado. Con la atractiva pareja protagonista de Bérénice Bejo e Yvan Attal. Se la ha juzgado como entretenida y de buena factura, pero algo superficial.

Y como post data, van a permitir a la firmante que les recomiende la visión de la norteamericana independiente, ‘Las vidas de Grace’, de Destin Cretton. Proyectada únicamente en versión original, estrenada hace solo una semana y ya reducida a las dos últimas sesiones. Muy pronto, podrán leer la crítica en el blog. Mientras tanto, no se la pierdan. Es un consejo.