Archivo mensual: junio 2015

Dos adaptaciones literarias: Tan lejos, tan cerca…

El inglés Thomas Hardy y la ucraniana, afincada en Francia, Irene Némirowsky coincidieron durante su estancia en la tierra, sin conocerse personalmente, 25 años. Él fue longevo y murió octogenario en 1928. A ella la asesinaron, en el campo de concentración de Auschwitz en 1942, con solo 39. Ambos, escritores de talento, están presentes en nuestros cines con sendas películas basadas en dos de sus obras. Del primero, la nueva versión de ‘Lejos del mundanal ruido’, dirigida por Thomas Vinterberg y de la segunda, ‘Suite francesa’, firmada por Saul Dibb. Las dos, producciones británicas. En las dos está, además, uno de los actores del momento, el belga Matthias Schoenaerts.

Ambas, con producciones impecables, excelentes facturas y equipos técnico-artísticos, que se dejan la piel en el empeño. Pero que no consiguen, en el caso de la primera, hacer olvidar a su predecesora, firmada por John Schlesinger en 1967. La elección del danés Vinterberg,  uno de los fundadores del Dogma, para dirigir este drama rural más grande que la vida, no deja de ser tan chocante como curiosa. Un drama rural, en el que una mujer fuerte e intrépida, adelantada a su época, se enfrenta a las propuestas de tres hombres muy distintos y enamorados de ella.

Como a un sector muy respetable de la prensa especializada le ha gustado, quien esto firma les pide que lo tengan en cuenta. Pese a que, en su opinión, le falta ese aliento lírico, épico, romántico y atormentado que sí estaba en la versión anterior. Pese a que solo deja ver fogonazos de emoción auténtica. Pese a que le faltan coherencia interna y visión de conjunto, en sus tramas y subtramas. Pese a que elude  también la crítica a una sociedad cerrada ferozmente clasista y misógina. Pese a que la excelencia de su reparto no nos hace olvidar a los imborrables Julie Christie, Terence Stamp, Peter Finch y Alan Bates. Pese a que, aunque quien esto firma no piensa que cualquier tiempo pasado fue mejor… en este caso, sí.

En ‘Suite francesa’, Saul Dibb ha construido otro drama en el que la visión amarga, demoledora, radicalmente lúcida y objetiva – como un escalpelo inmisericorde sobre la Francia ocupada y colaboracionista de Vichy – de la autora está básicamente ausente. Nada hay en ella de la mirada estremecedora, por distante e irónica, de Némiroswky sobre verdugos y víctimas. Sobre las miserias morales de una burguesía tan expropiada, como cobarde y cómplice. Esas miserias que permitieron que su marido y ella fueran delatados y asesinados, incluso tras haberse convertido al catolicismo.

Estas carencias se hacen notar en una realización convencional y en sus esquematismos en el dibujo de los personajes. Pero la historia de amor alza el vuelo y tiene toda  la intensidad, el deseo y el peligro que dicho romance prohibido y desigual requería. Porque, entre otras cosas, la química y el talento de Michelle Williams y el citado Schoenaerts lo valen y lo bordan.

Tan cerca y tan lejos del espíritu de dos creadores, que supieron retratar la época que les tocó vivir y padecer, están estas sus versiones cinematográficas. Ustedes deciden.

Dos miradas de mujer: Lo insólito de la normalidad

Dos óperas primas singulares coinciden  estos días en nuestras pantallas. Dos miradas de mujer sobre universos cotidianos, capaces de trascenderlos e ir más allá de las apariencias Dos guiones escritos por las propias realizadoras. Una española y otra mexicana. Sus títulos, ‘Requisitos para ser una persona normal’, firmada por la actriz española Leticia Dolera y la mexicana ‘Los insólitos peces gato’, de Claudia Sainte-Luce.

Dos películas reconocidas con premios importantes. Los de Mejor Guión Novel, Fotografía y Montaje en el Certamen malagueño, la primera. Los de FIPRESCI, en Toronto, Especial del Jurado en Gijón y Mejor Película Latinoamericana en el de Mar del Plata, la segunda.

Dos cintas que, pese a su desarrollo fluido y nada estridente, contienen un peso dramático notable. Dos cintas, formalmente muy distintas, deudoras de lo mejor del cine independiente. Dos cintas con historias y protagonistas femeninas singulares. Una, más coral que otra. Dos cintas que desmontan, suave y sutilmente, las convenciones de las relaciones interpersonales. Dos cintas que apuestan sin reservas por el respeto a la diferencia, a las identidades no homologadas y a los vínculos.

En ambas funcionan los subtextos. En ambas se cuestiona el propio concepto de normalidad. En la primera, en clave, solo aparente, de comedia romántica. Y en la segunda en la de progresiva integración de una chica solitaria en un grupo familiar heterodoxo. En ambas, la levedad y la ligereza esconden importantes cargas de profundidad. En ambas, planea la tragedia, que repercute en hijas e hijos, de dos mujeres que amaron demasiado a quienes no las merecían. En ambas, sus repartos dan lo mejor de sí mismos-as.

En ambas, siendo sus puestas en escenas tan diferentes, sus estilos son innovadores. En la primera, más deliberadamente naif, con unos protagonistas tan inocentes y receptivos, como tiernos y complejos. En la segunda, más sombrío, pero nunca exenta de humor y de ironía, con un casting en estado de gracia. Las dos, habitadas por personajes que no encajan en los estereotipos al uso, ni en sus modus vivendi, ni en sus comportamientos. Tampoco siquiera en los clichés indies ad hoc. Las dos, sobradas de un encanto con pinceladas oscuras. Las dos, firmadas por sendas directoras a seguir. Ni se les ocurra perdérselas.

‘En cartelera’: Profesoras, madres, hijas, espías…

La oferta de la cartelera de este primer viernes de junio parece escribirse con nombres de mujer, no necesariamente para bien en cuanto a los personajes se refiere, y, desde luego, el colectivo masculino también está representado en algunos de los protagonistas. Destacamos, en principio, las que se proyectan en versión original. Como la franco-israelí, ‘La profesora de parvulario’ de Nadav Lapid. Concursó en la Sección Oficial del Festival de Cine Europeo de Sevilla. Acerca de una maestra capaz de transgredir la ley para preservar la inspiración poética de un alumno de cuatro años. Con tintes autobiográficos, su crítica pueden encontrarla en este blog con el título: SEFF, XI Edición. Sección Oficial: El pequeño poeta.

Quien esto firma la encontró bienintencionada, con una idea brillante de partida, pero malograda por un guión errático y disperso, que compromete la coherencia interna al tiempo que a la propia credibilidad del relato. Como animalista además, no le gustaron nada la asociación admirativa de este país con los toros y el que la docente aplastara a una hormiga, tras mostrársela al niño, en una escena cruel e innecesaria. Pero sus referencias son excelentes, así que ustedes deciden.

La segunda que se exhibe en su lengua materna es la brasileña, ‘Una segunda madre’, de Anna Muylaert. Concursó en Sundance y obtuvo el Premio del Público en la Sección Panorama de la Berlinale. Sobre una sirvienta interna en una casa pudiente, sumisa y conservadora, a la que la llegada de su hija, a quien no había visto en años, le hace cuestionar sus valores y modus vivendi. La crítica la ha considerado una buena combinación de comercialidad y conciencia social. Habrá que comprobarlo.

Ya dobladas, tenemos a la norteamericana ‘Espías’, de Paul Feig, a la que las reseñas han calificado de convencional, pero hilarante. Con mención especial para su protagonista, Melissa McCarthy. De este mismo país, pueden obviar ‘San Andrés’, de Brad Peyton, sobre la famosa falla amenazando un catastrófico corrimiento de tierras.

Dos francesas para finalizar. Una de ellas, de momento, se nos queda inédita. Se trata del drama deportivo del francés Nils Tavernier,  – sí, hijo de Bertrand – ‘Con todas nuestras fuerzas’. Un padre deportista, un hijo parapléjico y un reto a superar. División de opiniones.

La que sí está en las salas es ‘No molestar’, de Patrice Leconte, realizador de ‘El marido de la peluquera’. En este caso, adapta una obra teatral sobre un hombre que pretende tener una hora de tranquilidad, oyendo música en su casa, y al que la gente más variopinta se empeña en interrumpir con sus problemas. Protagoniza el siempre eficaz Christian Clavier y ha sido calificada como una farsa francesa clásica, con sus pros y sus contras.

Pues, más o menos, ya saben a qué atenerse…

 

 

 

Ciclo de documentales de la FNAC. Dos miradas sobre el ELA: El club de la lucha…

Para empezar, una fe de erratas. Estos dos documentales sobre el ELA, cuyo Día Mundial fue ayer, proyectados esta tarde-noche en la FNAC sevillana no cierran el curso, ni la temporada. Porque, afortunadamente, aún tendremos otra sesión en julio, de la que ya concretaremos, de este estimulante ciclo que coordina el crítico y amigo, Miguel Olid Suero.

El epígrafe de esta entrada ha sido titulado el club de la lucha, pero no tiene nada que ver con la temática de la película homónima de David Fincher. Antes al contrario. Se trata de un hermoso grupo de personas que afrontan, enfrentan, pelean y dan lo mejor de sí mismas cada día, para mantener a sus seres queridos en condiciones óptimas. Y se trata, sobre todo, de dos valientes a los que la suerte les tocó con su dedo más siniestro en la flor de la edad, con todas las promesas del futuro. Uno sobrevive. El otro ya ocupa un lugar imborrable en nuestra memoria, pese a que desapareció hace año y medio.

El primero es el protagonista de ‘Jason Becker: Sigue vivo’, de Jesse Vile. Un guitarrista virtuoso y lleno de talento, pese a ser extremadamente joven, al que se le rompieron en pedazos todos sus sueños y proyectos, con el diagnóstico terrible e incurable. El segundo es el personaje central de ‘Alma’, de los sevillanos José Javier Pérez y Michael M. Valiente, que estuvo nominado a los Goya en 2012. Un joven enérgico, bondadoso y vitalista, casado y con una niña de cuatro años, al que todo se le vino abajo, víctima de ese mal que no perdona.

Quien esto suscribe, que no ha salido indemne de una sesión doble como esta, intensa, densa y emotiva, no pretende hacer una crónica al uso. Prefiere mezclar sus impresiones críticas desordenadamente. Prefiere no estructurar. Prefiere dejarse llevar por una vez, sin que sirva de precedente, por esa corriente de miradas, opiniones, puntos de vista, datos, testimonios y sensaciones que fluyeron en una velada diferente. Una velada especial, en la que coincidieron los realizadores del segundo filme citado y parte de su equipo,  con miembros de la Asociación ELA Andalucía, y que enriquecieron, aún más si cabe, las proyecciones.

Dos vidas. Dos mundos. Dos países. Dos personalidades. Dos circunstancias. Dos épocas. Dos ambientes. Dos hombres radicalmente distintos, vinculados por un destino trágico. Dos puntos de vista fílmicos diferentes y complementarios. Dos cintas valiosas y necesarias. Dos aproximaciones al ELA, desde la escena musical de los ochenta hasta el siglo XXI. Dos modelos de grupos humanos, unidos o no por lazos de sangre, valientes y generosos en torno a dos enfermos. Dos voluntades. Dos inteligencias. Dos espíritus indomables, en dos cuerpos en demolición.

Una mirada espectacular, la otra intimista. Una visión global y otra de distancias cortas. Ambas, corales. Una que glosa, otra que aproxima. En ambas, la infancia, los recuerdos, el carpe diem. En ambas, la condena, el dolor, la muerte a corto plazo que, en una, no se ha ejecutado. Una, sobre una promesa llena de talento, la otra sobre un hombre no tan común y ya nada anónimo. Pero también sobre las mujeres, sin las cuales el día a día no sería posible. En un caso, padre, madre hermanos y más componentes del grupo familiar, profesional y amistoso. En el otro, el nuclear más básico, con alguna excepción. En una, el condenado se relata y se retrata. En la otra, ya es imposible y es registrado por voces diversas.

Asomándose a tales abismos, todo se relativiza… Dos desgarradoras y potentes lecciones de dolor, de amor, de sufrimiento, de creatividad y de vida.

A propósito de ‘White God’: Algunas puntualizaciones

Las referencias sobre esta producción húngara, dirigida por Kornél Mundruczó, son espléndidas y viene precedida de importantes premios en Cannes y en el Festival de Cine Europeo de Sevilla. Quien esto suscribe lo hizo constar así en su sección ‘En cartelera’, dedicada a los estrenos del pasado viernes.

Quien esto suscribe, siendo animalista, y tratando el filme sobre la rebelión de los perros contra la crueldad y la explotación de la que son víctimas por las llamadas personas, también se documentó sobre el trato recibido por estos animales callejeros durante su rodaje y sobre la adopción masiva de la que se beneficiaron, por la conciencia que generó la película. Quien esto suscribe, dejó constancia del respaldo de ciertas asociaciones de defensa de los derechos de las especies no humanas, a esta cinta.

Expresar también  que a quien esto suscribe no le gusta nada la utilización de animales en los rodajes. Nada de nada. Pero hay más, un amigo de la crítica, a quien le ha interesado, le ha desaconsejado verla. Y otra amiga, cinéfila y animalista de pro, está ahora mismo sufriendo con su proyección, además de que opina contundentemente en contra de su fondo y de su forma,  y así se lo ha expresado a la abajo firmante en un mensaje.

Escrito queda. Para general conocimiento de las y los amantes del cine empáticas-os con los sin voz. La pelota, en sus tejados.

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Recordatorio urgente: Fin de curso en la FNAC

El ciclo de documentales que el crítico y amigo, Miguel Olid Suero, ha coordinado tan brillantemente en la FNAC sevillana despide el curso mañana, lunes 22 de junio, a las 18.30 de la tarde, con dos producciones del máximo interés.

Así, para homenajear al Día Internacional del ELA – siglas de la esclerosis lateral amiotrófica – que se celebra hoy, se proyectarán dos filmes sobre el tema, con excelentes referencias. Uno es el corto andaluz, ‘Alma’, del sevillano José Javier Pérez y Michael M. Valiente, que estarán presentes para introducirlo y debatirlo con el público. Fechado en 2011, fue nominado a los Goya en su especialidad en 2012. Cuenta la historia de un joven vasco, residente en Sevilla, casado y con una hija, en su cotidiana lucha contra la enfermedad.

El otro es el estadounidense, ‘Jason Becker: Sigue vivo’, de Jesse Vile. Fechado en 2012, se centra en una leyenda del speed metal, el guitarrista que da nombre al título, cuya vida cambió radicalmente al diagnosticársele el mal. Pero también su fortaleza para reinventarse y sobrevivir.

Además asistirán representantes de asociaciones de personas con ELA y familiares. Una cita ineludible que nadie, nadie debería perderse.

‘En cartelera’: Dioses y perros

La nueva cartelera inaugurada ayer no resulta especialmente estimulante, a tenor de las referencias que preceden a las cintas que la integran. Con una sola excepción que, además, se exhibe en versión original. Así y todo, en esta entrada se comentarán otras dos que, en este caso, se proyectan dobladas.

El estreno estrella al que nos hemos referido, es la coproducción entre Hungría, Alemania y Suecia, ‘White God’, de Kornél Mundruczó. Premio Un Certain Regard a la Mejor Película en Cannes y Premio Eurimages en el Festival de Cine Europeo de Sevilla. Se trata de una metáfora poderosa y violenta, ambientada en un futuro próximo, sobre las relaciones abusivas de poder de las llamadas personas con los perros y la revuelta de estos frente a la explotación y la crueldad de la que son víctimas.

Sus críticas son espléndidas y la animalista que esto suscribe se ha asegurado de que ninguno fue maltratado durante la filmación. Que rodaron con ellos durante solo cinco días y con personal especializado. Que dichos canes, callejeros-as en su inmensa mayoría, fueron adoptados-as al finalizar la película, debido a la conciencia que esta generó. Y que tiene el respaldo de muchas y muy conocidas organizaciones de defensa de los derechos de las especies no humanas. De visión obligada, pues.

La segunda novedad es un thriller político, coproducción entre la República Checa, Reino Unido, Rumanía y Estados Unidos. Se trata de ‘El niño 44’, de Daniel Espinosa. Primera novela de una trilogía de éxito escrita por Tom Rob Smith, está ambientada en los años 50 y su historia sigue a un agente secreto de la policía que debe protegerse a sí mismo y a su familia de falsas acusaciones de traición, al tiempo que persigue a un asesino en serie. Con un distinguido reparto encabezado por Tom Hardy, Gary Oldman y Noomi Rapace, ha cosechado división de opiniones, pero habrá que verla.

La tercera es la comedia española, de María Ripoll, ‘Ahora o nunca’. Sobre una pareja a punto de casarse en la campiña inglesa y todas las peripecias encadenadas que se empeñan en separarles. Hacen los honores interpretativos Dani Rovira, María Valverde y Clara Lago. No ha convencido, pero se impone comprobar si la prensa especializada está en lo cierto o no…

Se nos queda inédito el documental mexicano-argentino, ‘La huella del doctor Ernesto Guevara’, de Jorge Denti. Basada en los viajes de juventud del mítico personaje por la geografía latinoamericana acompañado por dos amigos, que también registró Walter Salles en ‘Diarios de motocicleta’. Se ha valorado su rigor y exhaustividad y se le ha reprochado cierto convencionalismo en su puesta en escena. Sería, es, lamentable no verla en esta ciudad nuestra.

Como lamentable es el trato dado a una cinta más que interesante, precedida de numerosos reconocimientos, que se estrenó la pasada semana. La ópera prima mexicana, ‘Los insólitos peces gato’ de Claudia Sainte Luce, cuya crítica tendrán muy pronto en estas páginas. Ya la han relegado a la última sesión, sin darle la más mínima oportunidad. Lo dicho, lamentable y penoso.

 

 

‘Nuestro último verano en Escocia’: Celtas y vikingos

Esta producción británica de 95 minutos de metraje está fechada en 2014, codirigida y coescrita por Andy Hamilton y Guy Jenkin, su música la firma Alex Heffes y la ha fotografiado Martin Hawkins. Esta producción británica, que tiene un eficaz y atractivo reparto encabezado por Rosamund Pike, David Tennant y Billy Connolly, y  unos pasmosos actores infantiles, ha robado mayoritariamente el corazón de la crítica, a tenor de las referencias leídas por quien esto firma. De hecho, parece que también el del público, pues se mantiene en cartelera teniendo unas señas de identidad independientes y algo peculiares.

Con rasgos indies, a lo pequeña Miss Sunshine, esta comedia de tintes oscuros, sigue a una pareja, no demasiado bien avenida, con tres hijos más que peculiares que viaja a Escocia – intentando disimular sus conflictos – para festejar el cumpleaños de un abuelo heterodoxo y gravemente enfermo. Allí tendrán que enfrentarse con un hecho irreversible y con sus propias contradicciones.

Los realizadores, desde el punto de vista de quien esto escribe, extraen la fuerza y la debilidad de esta cinta de sus propias señas de identidad de fondo y forma. Parte de su encanto está en la personalidad de los protagonistas, pero fuerza demasiado sus extravagancias. Esto es particularmente cierto en lo que se refiere al trio de las dos hermanas y el hermano. Pueden resultar tan irresistibles como irritantes en sus observaciones, diálogos, características y reacciones. Tan complejos, como innecesariamente complicados. Tan únicos e irrepetibles, como clichés.

Premio del Público en la Seminci vallisoletana, posee una negrura que te asalta en el terreno del humor. Y, a la vez, humor dentro de la oscuridad de un hecho trágico. Transita muy bien por ese territorio tan british de la excentricidad cotidiana; de los dardos afilados de la ironía; de la brillantez en los diálogos; de la sátira; de la parodia sin trazo grueso; de saber hacer cercano lo  inverosímil.  Pero también resulta previsible, pese a todo. Pero también elude, desde la mirada de quien esto firma, ciertas emociones genuinas. Enmascara el conflicto, evita el trauma infantil ante un impacto inesperado y escapa del duelo mediante rituales manieristas. ¿Dónde el dolor…? Demasiado teórica, quizás.

Pues eso. Esta entrada es solo una contribución, paradójica y contradictoria, a este relato nada convencional entre celtas y vikingos que deberían juzgar por sí mismas-os viéndolo.

‘It follows’: Al acecho…

Quien esto suscribe no es especialmente adepta, ni mucho menos experta, a y en el cine de terror. Pero sí ha apreciado la incontestable calidad de cintas como, sobre todo y todas, ”Babadook’, de Jennifer Kent e incluso de ‘Expediente Warren: The Conjuring’, de James Wan, de ‘La mujer de negro’, de James Watkins o de, con todas sus imperfecciones, ‘Mamá’, de Andrés Muschietti y, más lejos en el tiempo, del clásico ‘Déjame entrar’, de Thomas Alfredson.

Quien esto suscribe, pues, ha valorado enormemente esta película que nos ocupa, de 100 minutos de metraje, escrita y dirigida por David Robert Mitchell. Con una exquisita fotografía de Michael Gioulakis. Con la perturbadora partitura de Disasterpeace y con unas interpretaciones impecables, entre las que destaca la composición de la magnífica Maika Monroe. Una película, rodada con un muy exiguo presupuesto, que dejó huella en su paso por los Certámenes de Cannes y de Sitges.

La historia comienza cuando una joven de 18 años tiene un encuentro sexual con su chico, que culmina en unas circunstancias inquietantes, y, a raíz de tal relación, se ve perseguida por una extraña presencia que puede adoptar distintas formas humanoides, pero con unas características definidas. La única manera de liberarse es pasarlo, mediante dicho intercambio erótico, a otra persona… En este dilema, ella y su grupo de amistades vivirán una pesadilla.

Con estos mimbres, el realizador podría haber también pergeñado un producto para adolescente en plena efusión hormonal, de sobresalto calculado y efectista, de usar y tirar, de burdos guiños sexistas y de personajes y situaciones previsibles y estereotipados-as. Pero no lo ha hecho. Antes al contrario. Ha aprovechado sabiamente todas las posibilidades de un relato tan inquietante y aterrador, como sugerente, complejo y pródigo en lecturas y significados.

Para empezar, con una puesta en escena atemporal y oscura, que remite a los 80, en su mirada sobre unas urbanizaciones más que desasosegantes e intranquilizadoras. En la que los adultos rara vez se manifiestan como figuras de autoridad o, simplemente, de orden y protectoras al uso. Su ausencia es notable y sus presencias son, especialmente en una escena sorprendente y tremenda, más amenazadoras si cabe. El grupo familiar y amistoso de la protagonista es, junto a ella, a cualquier hora del día y de la noche, en unas casas u otras, en unos espacios u otros, el verdadero motor del relato.

También en este caso se han eludido, cuidadosa e inteligentemente, perversos lugares comunes. Se cuida y se respeta a los personajes. No son de cartón piedra, ni zafios, ni burdos. Sus personalidades se dejan entrever. Su afecto y solidaridad nunca son puestos a prueba. Las metáforas que la habitan son ricas e incitantes. Determinadas pulsiones machistas son objeto de crítica, frente a la ternura y a otras formas de hacer. Los guaperas de la función son cuestionados, junto a su objetalización de su compañera de cama. Ahí están también el miedo a la edad adulta, al compromiso, a una sexualidad primitiva… A lo desconocido con rostro ”humano’. A un futuro al tiempo previsible e intranquilizador.

Elegante, lúcida, atípica y sí, también aterradora. A su sabia y nada convencional manera, no da tregua y te persigue, tras la proyección, como los inquietantes fantasmas que la pueblan.

‘En cartelera’: Para todos los gustos…

La nueva oferta de la cartelera, que se inaugura hoy, es heterogénea y plural. Incluye estrenos para todos los gustos y sensibilidades. Pero en estas líneas se destacan siempre aquellas que tienen mejores referencias y-o que pueden verse en sus lenguas originales. Entre ellas, tres coproducciones. La primera es un drama anglo-estadounidense, ‘Lejos del mundanal ruido’, de Thomas Vinterberg. Segunda adaptación al cine del clásico de Thomas Hardy, sobre una mujer nada convencional que se debate entre tres pretendientes. Tiene un reparto atractivo, que encabeza la siempre excelente Carey Mulligan, pero sus referencias han sido contrastadas. Habrá que comprobarlo.

La segunda es la franco-suiza-germana, ‘Viaje a Sils María’, de Olivier Assayas. Acerca de una actriz madura a la que le ofrecen interpretar en el teatro a un personaje de su edad confrontado al de una joven a la que ella encarnó décadas atrás. Juliette Binoche y Kristen Stewart la protagonizan. Sus críticas son excelentes y no hay que perdérsela.

La tercera es la mexicano-francesa, ‘Los insólitos peces gato’, ópera prima de Claudia Sainte-Luce. Narra la amistad fraguada entre dos mujeres pacientes de un hospital público. Precedida de numerosos reconocimientos, su visión es obligada.

Por otra parte, el realizador español Joaquín Oristrell, muy afecto a la comedia, nos ofrece su última propuesta que, en general, ha gustado. Se trata de ‘Hablar’. 20 historias en torno a la palabra y a la comunicación. Por supuesto, debe verse.

La que no veremos, o se retrasará, es la francesa ‘El pequeño Quinquin’, de Bruno Dumont. Entre la comedia, la farsa, la intriga y el crimen concursó en Cannes y tiene las mejores referencias. En fin…