A modo de recordatorio…

 

Pasado mañana, miércoles, 5 de noviembre, a las 19.30 horas, en La Casa del Libro de Sevilla, calle Velázquez, tenemos una cita ineludible con nuestra tertulia de cine, ‘La Palabra y la Imagen’.

Debatiremos sobre la excelente película andaluza, ‘La isla mínima’, de Alberto Rodríguez y lo haremos – nada menos, todo un lujazo…- con el co-guionista de la misma, Rafael Cobos.

No podéis faltar. Os esperamos.

SEFF, XI edición. Sección Oficial: Hoja de ruta. Toma II

La sexta es ‘La meraviglie’, coproducción entre Italia, Suiza y Alemania, cuya firmante es la cineasta toscana Alice Rohrwacher. Gran Premio del Jurado en Cannes. La historia sigue a una familia de apicultores, y en especial a su hija adolescente, de la región de Umbría, cuya paz rural se verá alterada por la grabación allí de un concurso televisivo. Un drama metafórico con toques fantásticos que ha generado mayoritarias críticas positivas.

La séptima es la rusa, ‘Leviathan’, de Andrey Zvyagintsev, uno de los realizadores soviéticos de referencia. Demoledora crítica de la sociedad de su país, precedida de las mejores reseñas. Mejor Guión en Cannes. Sobre un alcalde corrupto que quiere arrebatarle sus tierras a un ciudadano.

La octava la firma otro peso pesado del cine, el británico Mike Leigh. Se trata de ‘Mr Turner’, una semblanza biográfica muy singular del genial pintor inglés, del que ha captado su luz única y que le valió el Premio al Mejor Actor en Cannes a su protagonista, el inmenso Timothy Spall.

La novena es israelí a todos los efectos, pero coproducida también por Francia. Hablamos de ‘The kindergarten teacher’, de Nadav Lapid, un cineasta muy apreciado y crítico con la sociedad de su país. Sobre una profesora de jardín de infancia que no reparará en medios, incluso los ilegales, para permitir que un precoz alumno muy dotado desarrolle sus talentos.

La décima es la sueco-danesa-noruega, ‘Turist’, de Ruben Östlund. Premio del Jurado en la Sección Un Certain Regard, de Cannes y seleccionada al Oscar por Suecia. Una familia de vacaciones en una estación de esquí, una avalancha de nieve inesperada y las reacciones de cada uno de los progenitores respecto a sus hijos, ante el peligro inminente. Muy buenas críticas.

La undécima no va a concurso, pero hay que verla. Se trata del cortometraje, de 20 minutos, del clásico, transgresor y heterodoxo maestro portugués, Manoel de Oliveira, ‘O velho do restelo’. Un hombre de 105 años que, según sus propias palabras, «filma contra la muerte» y que propone aquí un más que singular encuentro entre Don Quijote, Camoes, Castelo Branco y Teixeira de Pascoaes, en el jardín de la eternidad,  donde conversarán sobre el pasado y el futuro.

Para terminar, esta es simplemente una selección posible. No dejen de mirar el programa del Festival y hacer la suya propia. Y, sobre todas las cosas, no se pierdan esta verdadera y única Fiesta del Cine. Del mejor cine y de la mejor cosecha europea.

SEFF, XI edición. Sección Oficial: Hoja de ruta. Toma I

La primera de esta selección, personal e intransferible, es la sueco-noruega, ‘A pigeon sat on a branch reflecting on existence’, de Roy Andersson. León de Oro en Venecia. Última entrega de la trilogía de su autor sobre la condición humana contemporánea, narra la historia de dos vendedores de artículos de broma, cincuentenarios y perdedores, que atraviesan toda clase de situaciones bizarras e incluso tienen tres encuentros con la muerte. » Absurda, desesperada, meláncolica, extravagante…» son algunos de los calificativos que ha recibido.

La segunda es una obra póstuma. La del prestigioso realizador francés, Alain Resnais, fallecido el pasado marzo a los 91 años. Su título, ‘Aimer, boire et chanter’. Premios Fipresci y Alfred Bauer en la Berlinale. Sobre un grupo de teatro amateur, en la campiña de Yorkshire, formado por tres parejas y un amigo al que le queda poco tiempo de vida, y las consecuencias sobre ell@s al revelarse tal circunstancia. La crítica ha apreciado su sentido del humor, ligereza y estilización. Una, al parecer, bella despedida del maestro galo.

La tercera, y primera de las dirigidas por una mujer, es la austriaca ‘Amour fou’, de Jessica Hausner, Giraldillo de Oro de este Festival por ‘Lourdes’. Definida como «una comedia romántica libremente inspirada en el suicidio del poeta Heinrich von Kleist, en 1811» se la ha descrito además como «una historia de salón de Jane Austen contada por Michael Haneke» (Justin Chang, Variety). Una combinación explosiva…

La cuarta la firma otra directora, la francesa Pascale Ferran, de la que vimos la notable, ‘Pequeños arreglos con los muertos’. Se trata de ‘Bird people’. Un americano en París, pájaros, un hotel de aeropuerto, una doncella… Entre el drama, el fantástico y el romance, ha generado adhesiones y algún que otro rechazo. Pero resulta intrigante y, a decir de Manohla Dargis, en The New York Times, es » deliciosa y deliciosamente excéntrica». Pues eso.

 

La quinta es, según todos los indicios, estadounidense hasta la médula pero está coproducida con Francia. Hablamos de ‘Heaven knows what’, de Ben y Joshua Safdie, y está basada en los diarios de una joven neoyorquina de 19 años, heroinómana sin techo en la Gran Manzana, que la protagoniza. Independiente y sin concesiones, ha gustado mucho.

Continuará en la Toma II…

SEFF, XI edición. Sección Oficial: Hoja de ruta. A modo de prólogo…

La Sección Oficial de este Festival de Cine Europeo de Sevilla, 2014, está compuesta de dieciocho películas, todas interesantes sobre el papel. La mayoría, procedentes de otros Certámenes, en las que algunas han sido premiadas. La selección que Sevilla Cinéfila hace en estas entradas, se basa en algunos casos en la personalidad de sus firmantes pero, sobre todo, en las referencias críticas que las preceden donde han sido exhibidas y a través de las incluidas en esa página imprescindible que es FilmAffinity.

De tal programa, sólo cuatro han sido realizadas por mujeres. Quien esto suscribe ha seleccionado tres de ellas, por los criterios antes citados. Lo cual no impide que la «excluida» no pueda tener su interés. Es obvio que cuantas más se vean, tanto mejor. Lo mismo cabe decir de las dos cintas españolas seleccionadas. Independientemente de su calidad, su visión es ineludible.

Comenzamos por ellas. La primera se proyectará, además, en la Gala Inaugural. Se trata de ‘La ignorancia de la sangre’, de Manuel Gómez Pereira, basada en el best seller policíaco homónimo de Robert Wilson, cuyo personaje, el jefe de homicidios hispalense, Javier Falcón se enfrenta a dos casos simultáneamente. No hemos encontrado ninguna reseña. Le suponemos ritmo, factura y comercialidad. Habrá que comprobarlo…

La segunda, que se exhibe en su versión original catalana con subtítulos castellanos, es la ópera prima de Sergi Pérez, ‘El camino más largo para volver a casa’ sobre un hombre, un trauma oculto, un perro y un camino de vuelta arduo y difícil. Sus valoraciones son positivas, en general. Así, que se impone verla aunque la animalista que esto firma, tema por el can…

Tras este preámbulo, pasamos a la selección propiamente dicha. Pero será en la próxima entrada…

No solo cine: Lecturas en el tiempo

Quien esto firma quiere, con estas líneas, expresar su reconocimiento y gratitud a unas mujeres, compañeras del club de lectura al que se honra en pertenecer, fundamentales para su desarrollo intelectual, para la formación de sus gustos literarios, para su apertura a nuevos géneros, autoras, autores y estilos, que, gracias a ellas, ha conocido y degustado.

Quiere, con estas líneas, agradecer su inmensa generosidad al aceptar a quien esto firma como una más, pese a estar a años luz de la amplia cultura y de la pasión y el riguroso y selectivo criterio lector que las caracteriza. Quiere, con estas líneas, apreciar enormemente tanto la rotundidad como los matices con las que expresan sus opiniones con respecto a la obra elegida, porque, coincidas o discrepes con ellas, es una enseñanza más.

Quiere, con estas líneas, valorar sus miradas tan diversas, enriquecedoras y heterogéneas. Quiere, con estas líneas, reconocer que no siempre es fácil disentir del parecer, tan documentado, de estas mujeres sabias e ilustradas. Pero esa misma incomodidad, que te hace cuestionarte, y-o cuestionarlas, es otro aprendizaje más.

Quiere, con estas líneas,  dar fe de los momentos y las vivencias tan intensamente personales que le han regalado. De las inolvidables sesiones con los autores presentes. Quiere, con estas líneas, retribuirles – aunque sea en una mínima parte – por haberle permitido descubrir y revisitar a gentes tan valiosas en la escritura. Por haber compartido juntas tantas emociones y estímulos en esas nuestras lecturas en el tiempo.

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En cartelera: De dramas, crímenes y terrores…

En este viernes con el que culmina octubre y pórtico de Halloween, contamos con una amplia, variada y heterogénea oferta de estrenos. Comenzamos por las, sobre el papel, de mayor interés y que, además, se proyectan en versión original. Como el documental francés, ‘La sal de la tierra’, codirigido por Wim Wenders y Juliano Ribeiro Salgado, hijo del célebre y prestigioso fotógrafo Sebastiao Salgado, a cuya obra y trayectoria profesional se le rinde homenaje. Premio Especial del Jurado en la Sección, Una cierta mirada, en Cannes y del Público en San Sebastián. Sus referencias son excelentes y hay que verla.

O la inglesa, ‘Filth el sucio’, entre el drama, la comedia y el crimen, de Jon S. Baird, sobre un detective más que heterodoxo y particular. La crítica la ha considerado algo osada e irregular, pero divertida y caústica. Esta misma  valoración ha conseguido la norteamericana independiente, ‘Blue ruin’, de Jeremy Saulnier, en clave muy negra y transgresora, sobre un sin techo que toma una decisión que resulta devastadora. Se impone verlas.

Aunque nos faltan datos para saber si se proyectarán en v.o.s, consignamos también la coproducción checo-norteamericana, ‘Serena’, de Susanne Bier. Sobre un joven matrimonio en la época de la Depresión. Protagonizan Jennifer Lawrence y Bradley Cooper. División de opiniones, pero la realizadora merece el beneficio de la duda… O el thriller de acción y terror, ‘Caminando entre las tumbas’, de Scott Frank. La historia sigue a un ex detective alcohólico que deberá resolver una serie de asesinatos espeluznantes. Protagoniza Liam Neeson y sus reseñas son irregulares.

Más títulos… La cuarta entrega de REC, Apocalipsis, de Jaume Balagueró. Ha interesado sólo a medias. Y tres cuyo estreno en nuestra ciudad está por confirmar. Son dos españolas y una argentina. A saber, ‘Loreak’, de Jon Garaño y Jose Mari Goenaga, sobre personas diferentes a quienes les envían flores de manera anónima y de cómo este hecho afectará a sus vidas. Concursó en San Sebastián y gustó mucho.

El drama, ‘321 días en Michigan’, de Enrique García, o de como un ejecutivo de éxito, condenado por delitos financieros, idea un plan para ocultar ese periodo de tiempo que debe pasar en prisión. Ópera prima de este realizador malagueño, está rodada en Alhaurín de la Torre y obtuvo el Premio del Público en el Festival de su ciudad.

Finalizamos con la argentina, ‘La reconstrucción’, de Juan Tarauto. Sobre un hombre solitario y bloqueado emocionalmente al que un viaje le permitirá un ajuste de cuentas consigo mismo. Protagoniza Diego Peretti. Referencias favorables.

Quien esto firma, insiste en que no puede dar fe del estreno en Sevilla de estas tres últimas cintas citadas. Confiemos que no se nos queden lamentablemente inéditas, sino que, como mucho, se retrasen en llegar a nuestras salas.

Post scriptum neoyorquino: Un acto de justicia

Sirvan estas líneas para hacer constar que las magníficas fotos, mucho mejores y más expresivas que los textos de quien esto firma, que ilustraron las crónicas neoyorquinas publicadas en este blog, se deben a la hija de quien esto suscribe, Vita Lirola.

Como también quien esto suscribe le debe a ella el haber cumplido el sueño, que pensó irrealizable, de conocer la Gran Manzana. Como también es mérito suyo todo el contenido gráfico del blog, trailers, subrayados, etcétera… Y la propia creación de Sevilla Cinéfila.

Dicho queda. Gracias, Vita Lirola, por el viaje, las fotos y por todo lo demás. GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS.

‘La Palabra y la Imagen’. Temporada tres. Siguen las sorpresas…

Nuestra tertulia de cine, ‘La Palabra y la Imagen’ estrenó su tercera temporada a lo grande, el pasado mes de octubre, con la presencia de los realizadores sevillanos Laura Alvea y José F. Ortuño, con quienes debatimos su estupenda y singular película, ‘The extraordinary tale’, cuya crónica fue ya recogida en estas mismas páginas.

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Pues bien, estas breves líneas son para anunciar que la próxima sesión, que tendrá lugar el miércoles, 5 de noviembre, a las 19. 30 horas, en nuestra sede de La Casa del Libro, no va a ser menos estimulante. Debatiremos sobre la notable película andaluza, ‘La isla mínima’, de Alberto Rodríguez, y lo haremos nada menos que con el guionista, junto al propio Rodríguez, de la cinta – y de ‘Grupo 7’, ‘Ali’, ‘After’ o ‘7 vírgenes’- Rafael Cobos.

Así que avisad@s quedáis. No os la podéis perder, de ninguna de las maneras. Os esperamos.

https://sevillacinefila.com/2014/09/26/la-isla-minima-aguas-turbulentas/

‘Magical girl’: La inversión de perspectiva

Ante una película como esta – perturbadora, hipnótica, desasosegante, sutil, perversa y aterradora, entre otros muchos calificativos posibles  –  quien esto firma recuerda el malestar, sentido tantas veces como espectadora, ante la admiración que le provoca una cinta en la que uno de los caracteres centrales, si no el principal – una mujer, por más señas – esté tan esquinada y objetalmente tratado.

No, no es fácil enfrentarse desde una mirada violeta a ‘Magical girl’ – aunque cuando quien esto firma comenzó a escribir esta crítica, no había visto aún ‘Perdida’. Y, claro, no hay color… –   por cuanto es difícil obviar su perfección formal, la elaborada transgresión de su puesta en escena, el clima y el climax que crea, su narrativa tan estilizada y elíptica, como dura y cortante. No es fácil enfrentarse a una obra tan singular y única, en general y en nuestro cine, en particular. No es fácil enfrentarse a su historia tan bien escrita, filmada y contada, ni a sus personajes, parte fundamental de ella, tan bien interpretados.

Tampoco es fácil entrar en detalles, sin desvelar claves del relato, a propósito de lo que se deja entrever, pero no se explicita, en relación a su personaje femenino. Porque es una virtud, no un defecto de la película. Su capacidad de sugerencia, la atmósfera que sabe crear y que envuelve a todos los caracteres principales. La diferencia es que ellos sí tienen voz propia. Ellos, especialmente los hombres, sí son sujetos. No importa lo condicionados o presionados que se encuentren por sus circunstancias pasadas y presentes. No ocurre lo mismo con esa ‘Niña de fuego’ a la que se refiere el tema desgarradoramente interpretado por Manolo Caracol.

Hermoso tema – aunque bastante paternalista y perdonavidas, por cierto – que se reitera a lo largo del metraje, pretendiendo describir a esa mujer que existe y palpita en la película, en función de los varones exclusivamente. El profesor perturbado por su niñez ‘perversa’, el padre angustiado por cumplir el sueño de su hija, el marido controlador y sobreprotegiéndola… ¿De qué, de sí misma, de sus efectos en ellos? Es una pregunta retórica, por supuesto, pero ejemplifica bien el punto de vista de otro insidioso cliché femenino, otro más, en una mirada fílmica masculina como esta, valiosa, compleja, osada, transgresora y radical.

Concha de Oro y Mejor Dirección a su responsable y guionista, Carlos Vermut,  en San Sebastián. 127 minutos de absorbente metraje. Una excelente fotografía de Santiago Racaj. Un adscripción genérica en la que el drama se viste de rojo y de negro. Un reparto extraordinario. La niña -¡¡¡qué historia, la suya!!!, ¡¡¡qué combinación de lucidez e inocencia tan terribles!!!- una magnífica revelación, Lucía Pollán. Luis Bermejo, espléndido, el progenitor cuyos fines justifican los medios, todo por un sueño… Israel Elejalde, tan inquietante. José Sacristán, insuperable. Bárbara Lennie, maravillosa, en un papel tan ingrato y difícil. Todo un reto interpretativo. Y tod@s l@s demás, tod@s, actores y actrices.

La abajo firmante les propone un ejercicio. Cuestionen las miradas de los varones protagonistas, incluyendo la del propio realizador, sobre Bárbara. Inviertan  la perspectiva y vean el filme desde el personaje de esta mujer  sometida, alienada, presionada, bajo un control férreo, dependiente y chantajeada, hasta el punto de arriesgarlo todo, por no confesar un engaño y por expiar el pecado capital de ese fuego devorador que presuntamente la consume y del que es la primera y principal víctima.

‘Perdida’: Maléfica

El muy prestigioso realizador estadounidense David Fincher, cosecha del 62, no se ha distinguido nunca por su amor a las mujeres. Ahí está una filmografía, pródiga en reconocimientos de público y crítica, para demostrarlo. Como en ‘El club de la lucha’, o en ‘Seven’, donde ellas eran meros floreros u objetos de deseo. O como en ‘La red social’ donde, entre otras cosas, Zuckerberg fundaba Facebook por una cita frustrada y que, independientemente de su interés o calidad, estaba plagada de comentarios soeces y sexistas dirigidos a las estudiantes, parte del alumnado universitario para el que inicialmente fue creada. Su remake de la primera entrega de Millennium parece ser la excepción a tal regla y es mérito de Stieg Larsson, claro.

Así y todo, con esta ‘Perdida’ que nos ocupa, su desamor hacia los personajes femeninos,  ha batido todos los récords… Cierto y lamentable es que se basa en el best seller del mismo título de una autora, Gillian Flynn, también guionista de la película, de 149 minutos de metraje. Pero, claro, la elección de este texto, la decisión de adaptarlo al cine, ha sido suya, y solo suya. Gira en torno a la desaparición de una mujer el mismo día en que se cumple su quinto aniversario de boda. Un matrimonio aparentemente modélico, cuya felicidad comienza a cuestionarse y el marido se convierte en sospechoso.

Aunque quien esto suscribe no suele leer – lo ha escrito ya, en otra entrada – las críticas ajenas antes de escribir las propias, la curiosidad pudo más y lo hizo con las citas de reseñas sobre esta cinta recogidas por FilmAffinity. Sin pretensiones de exhaustividad y sin mencionar a sus autores, todos hombres y críticos reconocidos, se leen calificativos como ‘ inteligente, fascinante, provocadora, excitante, ingeniosa, sofisticada, absorbente, hipnótica…’.  Quien esto suscribe no niega la calidad y elegancia, marca de la casa, de su puesta en escena y el clima que crea, tan turbio como intenso. Pero, sobre todas las cosas, ‘Perdida’ está lastrada por la profunda misoginia que la recorre.

Si se analizan los adjetivos laudatorios masculinos hacia esta película, es un hecho meridianamente claro que asumen el punto de vista del protagonista, un chico de Missouri, del que se hace un retrato bastante positivo frente al de la pérfida, manipuladora, perversa y malvada esposa. Pero el hombre en cuestión es infiel y tiene comportamientos violentos con ella. No importa, porque ella lo merece. Merece lo peor, porque es de la peor especie. La perspectiva siempre es la masculina y los peores adjetivos, y los peores roles, son adjudicados aquí – sean vecinas, amigas, amantes, suegra, locutoras, periodistas o incluso policía, con algún matiz – a las mujeres. La única que se salva de la quema es, como no podía ser menos, la incondicional hermana del marido.

Resulta penoso, inicuo y sonrojante que tan burdo retrato en negro de una cónyuge, que tan esquemática y tendenciosa visión de uno de los miembros de la pareja, haya concitado tales adhesiones. Muy, muy preocupante. Quien esto suscribe, sabe también que ha provocado debates críticos, pero no los ha leído antes de verla. Es sencillamente insultante que no haya ni un solo – leen bien, ni uno solo – comentario amable o comprensivo hacia ningún personaje femenino.

Porque todas ellas son arpías, con la excepción citada, en mayor o menor medida. Y la que no, carece de inteligencia. Estamos ante una apología del desprecio y odio hacia la mujer, desde el peor imaginario sexista y machista. Tal discurso fílmico patriarcal está, eso sí, revestido de una presunta y perversa ‘complejidad’, de una sofisticada y bella factura, que no oculta su profundo esquematismo, su farisaísmo ideológico.

Si una realizadora hubiera filmado algo parecido respecto de los hombres, la hubieran lapidado. No hay más.

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