Archivo mensual: julio 2019

‘Varda por Agnès’: Legado de cine, legado de vida, legado de mujer…

Quien esto firma va a comenzar la crítica por el final, recomendándoles encarecidamente que vean este prodigioso documental lleno de sabiduría, magia, belleza, creatividad, encanto, imaginación, lucidez, amor al cine, amor a la cultura y al arte en general, erudición, humor, cercanía, rigor, sencillez, empatía y una conciencia insobornable política y artística entre un larguísimo etcétera. Todo ello y mucho más, pero también exento de pedantería, arrogancia, pretensiones, soberbia, narcisismo, elitismo, hermetismo, altisonancias o tics autorales al uso. SE PROYECTA EN EL AVENIDA HASTA ESTE JUEVES, 11 DE JULIO INCLUSIVE, EN UNA ÚNICA SESIÓN A LAS 18 HORAS. NI SE LES OCURRA PERDÉRSELO.

Cuando la (fuente: Wikipedia)  fotógrafa, artista plástica, directora de cine, guionista, artista, profesora de universidad, pedagoga, directora de fotografía, productora de cine, profesora, editora de cine, actriz y feminista francesa Agnès Varda (1928-2019), rodó esta película se sabía gravemente enferma de la maldita enfermedad maldita que le impidió cumplir 91 años. Pese a todo, la presentó en febrero en el Festival de Berlín – del que recibió su último premio honorífico – y poco más de un mes después, el 29 del pasado marzo, se marchaba para no volver.

‘Varda por Agnès’ , sin embargo, es su despedida del cine, pero sin intenciones póstumas, ya que la desbordante y arrolladora vitalidad de la realizadora pensaba proyectarla en sus videoinstalaciones. Así lo comentó en el Certamen citado. Por eso precisamente, este extraordinario documental no desprende ningún tufillo testamentario. Al contrario, es un gozoso y vibrante recopilatorio artístico y personal de una obra tan innovadora como asequible, tan singular como universal y tan compleja como habitada por una naturalidad desarmante, en la que pasa revista a su filmografía y a todas sus creaciones al tiempo que a las anécdotas que las contienen.

Así – de cara al público, pero desprovista de cualquier rigidez formal, sino con humor y cercanía- documenta en palabras e imágenes los momentos, secretos, anécdotas y detalles de rodajes como ‘Cleo de 5 a7’ (1961), ‘Sin techo, ni ley’ ( 1984), acompañada de su protagonista Sandrine Bonnaire; de su retrato de Jane Birkin;, de sus rodajes con Catherine Deneuve y Robert De Niro; con los panteras negras; con l@s trabajadores-as; con su amado – siguió siendo su viuda, reivindicándose como tal entre otras en un momento del filme – Jacques Demy; de sus testimonios feministas en largometrajes como ‘Una canta, la otra no’ (1976); de su amigo y corealizador de esa otra maravilla que es ‘Caras y lugares’ (2017), JR; de sus performances, exposiciones, fotografías; de la inspiración, creación y la necesidad de compartir que la marcaron, de…

¡¡¡Hay tanto que ver, tanto que aprender, tanto que gozar, tanto que reir, tanto que admirar en esta joya del cine, de 115 absorbentes y disfrutables minutos de metraje, escrita por ella misma y con una preciosa fotografía de Claire Duguet y Julia Fabry !!! Desde los largos títulos de crédito, que están al principio a ese final, entre la bruma, tan nostálgico y evocador.

Atesoró los premios más importantes y preciados, los más grandes honores y distinciones, pero su mejor legado, sus mayores lecciones magistrales de cine y de vida, están en su compromisos artístico y político como creadora total de izquierdas, con un lenguaje innovador, transgresor y feminista.

Gracias por tanto, Agnès Varda. GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS.

QUE NO SE LES ESCAPE.

 

‘522. Un gato, un chino y mi padre’: El viaje a ninguna parte

El guionista, asistente de dirección en ‘La isla mínima’ y director de cine y televisión – se hizo cargo de dos episodios de la serie ‘La peste’, también de Alberto Rodríguez, entre otros trabajos – Paco R. Baños, Sevilla, cosecha del 71, nos encandiló con su debut en el largometraje ‘Ali’ (2012), que logró entonces el Premio Asecan a la Mejor Ópera Prima en el Festival de Málaga. Este viernes pasado se estrenó su segunda propuesta, la que nos ocupa, cuyos resultados – en la opinión de quien esto firma – dejan bastante más que desear…

Coproducción hispano-portuguesa de 90 minutos de metraje. Su guión lo escribe el propio realizador, su excelente fotografía, que brilla especialmente en las hermosas localizaciones lusas, la firma Fran Fernández Pardo y su banda sonora, algo efectista pero eficaz, Pedro Marques. A destacar los fados. La historia, entre el drama y la road movie, sigue a una chica agorafóbica – la siempre excelente Natalia de Molina – que limita su perímetro vital a 522 pasos de su casa pero un acontecimiento dramático la obligará a salir de su zona de confort y a viajar buscando sus raíces.

Otra protagonista femenina, aunque haya bastantes diferencias con Ali, entre la singularidad y la antipatía. Ambas son bastante bordes, por qué no decirlo. Con esta George, además, es díficil empatizar porque, pese al esfuerzo de la actriz citada, está torpe e insuficientemente descrita. Ella y sus circunstancias familiares, ella y sus circunstancias en general. Y luego está lo del gato – sí, “ningún animal ha sido maltratado durante este rodaje” – que hay que ver cómo lo trata y provoca lo que provoca, aunque presuntamente le quiere mucho y es su compañero de vida… A la animalista, y gatófila, que esto firma le puso los vellos de punta.

Un inciso necesario: L@s felin@s pagan muy caro esa presunta “libertad” que les imponen ciertas personas humanas, un mito falso y peligroso. Son animales domésticos y las calles son extremadamente hostiles para ell@s en todos los sentidos. Escrito queda y ténganlo muy en cuenta.

Siguiendo con esta reseña, esta firmante encontró muy insatisfactorio el tratamiento de esta película: sus soluciones narrativas tan impostadas e incoherentes; sus ambiciosas pretensiones tan vacías de contenido, ese viaje hacia ninguna parte, esas subramas… Un guión que hace agujeros por todos lados, intentando un tono entre bizarro y poético, bordeando el absurdo, que se estrella penosamente. En fin…

La pelota en sus tejados.

Del mayor interés cinéfilo: Mujer y cine andaluz en la UPO de Carmona

El crítico, profesor de Lenguaje Audiovisual y amigo Miguel Olid Suero, dirige – en la sede de la Universidad Pablo Olavide, UPO, de Carmona – un curso de verano del mayor interés cinéfilo, que tendrá lugar la semana que viene, del 8 al 10 de julio ambos inclusive. Se trata de un monográfico sobre ‘La mujer en el cine andaluz: de los estereotipos al techo de cristal’.

Su contenido, según fuentes de la institución, resalta la evidencia del techo de cristal de las mujeres en el cine en general, y en el andaluz en particular, pese a ser un sector joven y muy dinámico. Como ejemplos palpables están el que haya muy pocas directoras de ficción, en el encasillamiento en ciertos oficios “femeninos” en detrimento de otros y en la omnipresencia masculina al frente de los Festivales más importantes de nuestra Comunidad. Tales ineludibles apartados se concretarán así en el programa:

Lunes, 8 de julio:

De 11 a 12.30: Conferencia sobre ‘El techo de cristal de la mujer en el cine andaluz actual’, a cargo del responsable del curso Miguel Olid Suero.

De 12.30 a 13.30: Taller sobre ‘Estereotipos en los personajes femeninos de películas dirigidas por cineastas andaluces: de Manolo Summers a Alberto Rodríguez, a cargo de la Doctora en Comunicación Audiovisual María José Bogas.

De 13.30 a 15: Taller con la proyección de ‘Adios cigüeña, adios’, de Manolo Summers y coloquio posterior a cargo de la Doctora citada, María José Bogas.

De 17 a 18: Taller sobre ‘¿Dirigir con mirada de mujer?’, a cargo de la realizadora Paola García Costas.

De 18 a 20: Taller en torno a la proyección de fragmentos de los documentales de la citada directora Paola García Cosas ‘Línea de meta’ y ‘Todos los caminos’. Ella también coordinará el coloquio.

Martes, 9 de julio:

De 10 a 12: Taller en torno a las ‘Mujeres emprendedoras en la producción de cine en Andalucía. Visionado de fragmentos de varios trabajos’, a cargo de la productora Pilar Crespo.

De 12.30 a 15: Taller en torno a ‘Construcción y deconstrucción de los personajes en la ficción. Visionado de fragmentos de varios trabajos’, a cargo de la escritora Carmen Pombero.

De 17 a 18: Taller en torno a ‘El reto de ser actriz en Andalucía’, a cargo de la actriz Mercedes Hoyos.

De 18 a 20: Taller en torno a ‘Proyección de varios fragmentos de películas y coloquio posterior’, también a cargo de la citada Mercedes Hoyos.

Miércoles, 10 de julio:

De 10 a 11.30: Conferencia sobre ‘Perspectivas de futuro para el papel de la mujer en el cine andaluz que viene’, a cargo de Ana Rosa Diego, Presidenta de la Asociación Andaluza de Mujeres en los Medios Audiovisuales, AAMMA.

De 12 a 14: Mesa redonda sobre ‘El techo de cristal de la mujer en el cine andaluz’

Participantes: Cristina Abad, crítica de cine; Amparo Martínez, supervisora de efectos visuales y Laura Alvea, directora. Modera la citada presidenta de AAMMA, Ana Rosa Diego.

Del máximo interés y aún pueden apuntarse. Consulten en la página web de la Universidad Pablo Olavide y NO SE LO PIERDAN.

 

 

 

Del mayor interés cinéfilo: Documentales en el Avenida

Desde mañana viernes, 5 de julio, hasta el 14 de agosto, se proyectarán en el local de referencia de la cinefilia sevillana, el cine Avenida, siete documentales del mayor interés cinéfilo. Todos en una única sesión, a las 18 horas. A saber:

Del 5 al 11 de julio:

‘Varda por Agnès’, de Agnés Varda, Francia 2019. La prestigiosa y singular realizadora – fallecida el pasado marzo a los 90 años y con títulos en su filmografía tales como ‘Cléo de 5 a 7’, ‘Una canta, la otra no’, ‘Sin techo, ni ley’ o ‘Caras y lugares’, entre un largo y aclamado etcétera – repasa aquí su experiencia como cineasta y lo que llamó “escritura de cine”, a través de varios países. Excelentes referencias y de visión obligada.

Del 12 al 15 de julio:

‘An Accidental Studio’, de Bill Jones, Kim Leggatt y Ben Timlett, Reino Unido 2019. Narra los primeros años de HandMade Films, una productora en la que participaron George Harrison – que era un gran cinéfilo también – entre otros artistas y que dio lugar a títulos como ‘La vida de Brian’, a través de algunos de sus fundadores. Un documento sobre el cine británico más independiente e insobornable de finales de la década de los 70 del mayor interés.

Del 16 al 20 de julio:

‘Apolo 11’, de Todd Miller. Estados Unidos 2019. Un material fílmico inédito de la famosa nave que llevaría por primera vez al hombre a la Luna, desde los momentos previos al despegue hasta imágenes de su interior con las impresiones de los astronautas. Premio Especial del Jurado en Sundance, ha cosechado magníficas críticas y no hay que perdérsela.

Del 21 al 25 de julio:

‘Entendiendo a Ingmar Bergman’, de Margarethe von Trotta, Felix Moeller y Bettina Böhler. Alemania 2018. Una mirada poco convencional a la vida y la obra del enorme director, que ha suscitado el mayor interés. Debe verse sí o sí.

Del 26 de julio al 1 de agosto:

‘La mirada de Orson Welles’, de Mark Cousins. Reino Unido 2018. Otro singular análisis de la vida y obra del genio a través de sus cuadros y dibujos. Ha gustado mucho y no hay que perdérsela.

Del 2 al 8 de agosto:

‘El gran Buster’, del reconocido cineasta Peter Bogdanovich. Estados Unidos 2018. Mejor Documental en Venecia. Un colega distinguido glosando a un mito. Muy buenas críticas. Véanla.

Y del 9 al 14 de agosto:

‘Buscando la perfección’, de Julien Faraut. Francia 2018. La han definido como un ensayo fascinante sobre la relación entre el tenis y el cine a través de la figura de John McEnroe.

Fuentes: FilmAffinity, CineEuropa, Cine Maldito y Wikipedia.

Pues ya lo saben. A DISFRUTARLOS.

 

 

‘Los días que vendrán’: Filmar la vida

“Me dices que nuestro amor fue como un niño/ que das tu corazón a los días que vendrán…” Esta hermosísima balada, ‘Em dius que el nostre amor’ en la que Toti Soler puso música a un poema de Joan Vergés y que versionara tan bien María del Mar Bonet, es uno de los leit motivs  de esta película, con una de sus estrofas incluida en el título.

Una película que no tiene banda sonora propiamente dicha, pero en la que suenan preciosos y evocadores temas, perfectamente integrados en el relato, como el espléndido ‘A la vida’, de Ovidi Montllor que canta María Arnal quien, junto a Marcel Bagés, se ha encargado de la música. Una película, de 94 minutos de metraje, dirigida y coescrita – junto a Coral Cruz y Clara Roquet – por el cineasta, guionista y montador catalán Carlos Marqués-Marcet, cosecha del 83. Una película fotografiada con excelencia y mimo por Álex García.

Una película, tercera en la filmografía de su realizador, tras ‘10.000 (2014) y ‘Tierra firme’ (2017) que se emitió anoche, por cierto, en el programa ‘Versión española’. Una trilogía, o tríptico, sobre las relaciones contemporáneas de amor y desamor en las que las mujeres tienen un papel predominante y en las que los hombres deben asumir, aunque sea más bien forzadamente, ciertos códigos de las nuevas masculinidades. Una película que narra la historia de una pareja de treintañeros, periodista y abogado aún no insertados profesionalmente, que apenas llevan juntos un año y  que deben afrontar un embarazo imprevisto con todas las consecuencias afectivas, familiares, laborales y vitales que les supone y que ni siquiera pueden calibrar.

Una película cuyo rodaje se extendió a lo largo de un año, aunque se filmara en 50 días. Una película que surgió del embarazo de su protagonista, la espléndida María Rodríguez Soto, que también forma pareja con su compañero de reparto, el excelente David Verdaguer, actor fetiche de Marqués-Marcet. Una película que nos muestra a la hija de ambos, a los padres de ella y a la grabación del parto de la intérprete. Una película de ficción, pero que tiene muchos elementos tomados de la realidad.

Una película que aborda la gestación como un proceso exento de mitos y de místicas, con sus miedos, sus incertidumbres, su fisicidad, su erótica, su esclavitud, servidumbres glorias y miserias – desde los planos personal e íntimo y social,  luego también político y desde el cuerpo de la mujer – y que la sitúa en el centro como pocas veces nos ha sido dado ver en el cine.

Una película que transpira vida y verdad. Una película que atrapa sutil, delicada y sensiblemente el microcosmos más privado y coticiano, sin caer nunca en el costumbrismo.  Una película sabia, compleja, hermosa, divertida, triste, nostálgica sin trampas y lúcida. Una película que no juega con tus emociones, pero que es profundamente conmovedora y emotiva.

Una película, Biznaga de Oro, Mejor Película, Dirección y Actriz, de la que oiremos hablar en los próximos Goya. Una película que, sin duda será uno de los filmes del verano y del año, a nivel general y español en particular. Una película a tener muy en cuenta de cara – pese a haber sido estrenada a principios de este verano – a la próxima sesión de nuestra tertulia de cine Luis Casal Pereyra en Casa del Libro Viapol del miércoles, 2 de octubre.

Una película que nadie, nadie, nadie debería perderse.