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En cartelera: Riesgos, crímenes y asedios

Adelantamos en esta entrada la nueva oferta de la cartelera de mañana, en la que se reseñan cinco películas, cuatro de las cuales pueden verse también en versión original, de interés y calidad dispares. A saber, y por este orden, una británica, una francesa, una belga, una islandesa y una mexicana.

La primera es ‘Casa torcida’, de Gilles Paquet-Brenner. que adapta la novela homónima de Agatha Christie en la que el patriarca de una adinerada familia es asesinado justo después de que su nieta presente en sociedad a su prometido. Este es hijo de un detective de Scotland Yard, quien se encargará de la investigación. Cuenta con un atractivo reparto en el que destacamos a Glenn Close, Terence Stamp, Gillian Anderson y Christina Hendricks y con un intensa división de opiniones, pero no hay que obviarla.

La segunda es ‘El buen maestro’, de Olivier Ayache-Vidal. Sobre un profesor de literatura de un prestigioso instituto al que las circunstancias obligan a trasladarse a otro del extrarradio y conflictivo. ¿Les suena…?. Contraste de pareceres, pero…

La tercera es ‘Alma mater’ (‘Insyriated’), de Philippe Van Leeuw  Una mujer, atrapada en un apartamento de una ciudad sitiada, trata de proteger a sus hijos y a sus vecinos entre bombas y francotiradores. Premios del Público en Sevilla, Berlín y Copenhague, sus referencias son excelentes, su visión, obligada, y además es una de las elegidas para debatir en la próxima sesión del miércoles, 2 de mayo, de nuestra tertulia de cine Luis Casal Pereyra.

La cuarta es ‘Heartstone’, de Güomundur Arnar Güomundsson. Proyectada hace dos años en la Sección Oficial del Festival de Cine Europeo de nuestra ciudad, da cuenta de las divergentes inclinaciones amorosas entre dos chicos, íntimos amigos, en una comunidad  cerrada, conservadora y ferozmente machista. Sus críticas son, en general, positivas con algunas reticencias. No deberían verla quienes sienten empatía por los animales, debido a la crudeza de algunas de sus escenas. Quien esto firma, por esta causa, se salió de su proyección. Aquí tienen su entrada en este blog:

SEFF 016.Toma 5. Sección Oficial, ‘Heartstone’ : Verano turbio

Y la quinta es ‘La delgada línea amarilla’, de Celso García. Narra el viaje, que cambiará sus vidas y valores, de cinco hombres contratados para pintar la línea divisoria de una carretera que conecta dos pueblos. Fechada hace tres años, obtuvo entonces el Premio Especial del Jurado y el de Mejor Guión en Gijón. No hay que perdérsela.

Post scriptum:

Esta selección restringida se aplica a Sevilla capital. En ciudades con más fortuna, además de las citadas, podrán verse otros títulos, la mayoría de mucho interés, que aquí se nos quedan – en esta, como en casi todas las semanas – lamentablemente inéditos. Pero hay otras que tienen aún menos suerte…

No solo cine. Sevilla Antitaurina: Ni morir, ni matar…

A propósito de alguien que glosaba el «valor» y el «mérito» inherentes a quienes perpetran la tortura y el asesinato en serie de herbívoros inocentes, un-a animalista comentó : «Pero es que el toro no quiere ni morir, ni matar» . Porque no quieren ni morir, ni matar, pero van sin saberlo al más atroz sacrificio en cámara lenta, y además no tienen voz, unas 2000 personas han salido a las calles sevillanas esta tarde para clamar por ellos.

Porque «nuestra misión es la abolición». Porque «cobarde es quien agrede y valiente quien defiende». Porque «aquí estamos, nosotr @ s no matamos». Porque defendemos que «el maltrato animal, al Código Penal». Porque «vergüenza nos da la Fiesta Nacional».

Porque «toros sí, toreros no». Porque «esa Plaza la vamos a cerrar». Porque «la que se avecina, Sevilla Antitaurina». Porque «no estamos en el siglo I, sino en el XXI». Porque «el traje de luces arcadas nos produce», Porque «con el sufrimiento, yo no me divierto». Porque «la tortura, no es arte, ni cultura» Porque …

Por todo esto y mucho más, convocados por el Partido Animalista, PACMA – al que se unieron protectoras, organizaciones y colectivos varios – nos dimos cita a las 17 horas en el Palacio de San Telmo. Con pancartas, camisetas, pañuelos, pegatinas y toda la fuerza de «la rabia y de la idea» salvadoras a las que aludía Antonio Machado. Personas humanas, hermosa gente empática y solidaria, de toda edad y condición y personas no humanas de toda edad y pelaje.

Pisando las calles nuevamente. Dignificando el centro histórico, en un itinerario diferente al pasado año que nos llevó a cruzar el Paseo Colón, siguiendo por Almirantazgo, Dos de Mayo y calles adyacentes, para volver sobre nuestros pasos hasta la Puerta de Jerez, donde se culminó con varias e intensas intervenciones cargadas de lucidez y pasión.

Pero no se nos permitió acercarnos a la Plaza de la Infamia donde se consumaba la matanza de nuestros hermanos y que estaba protegida, literalmente rodeada, por varios furgones policiales. Los lobbies taurinos todavía mandan mucho, aunque nos temen más, porque saben que sus días están contados.

Vibrante, arrolladora, multitudinaria, intensa y emocionante demostración del poderío animalista y de la fuerza de la razón de nuestra lucha. Millares de gargantas y millares de corazones contra la barbarie de una llamada celebración de la sangre y la muerte en la arena. Y por la ABOLICIÓN.

 

Verano de una familia de Tokio: Insolación

Yoji Yamada es un guionista, ayudante de dirección y cineasta japonés de la cosecha del 31, conocido por su trilogía del Samurai, la serie de Tora-San, a la que ahora le añade esta que nos ocupa, tercera de otra que tuvo sus precedentes en ‘Una familia de Tokio’ (2013) y en ‘Maravillosa familia de Tokio'(2017), cuyo enlace a su crítica en este blog es el siguiente;

‘Maravillosa familia de Tokio’: Aciertos y despropósitos…

113 minutos de metraje. Su guión lo escriben él mismo y Emiko Hiratmasu. Su fotografía es de Masashi Chikamori y su banda sonora, que subraya los momentos más presuntamente cómicos, Joe Hisaishi, su equipo habitual. El reparto, lógicamente, es el mismo de la anterior, con sus anexos y algunos secundarios nuevos.

La historia retoma a ese peculiar grupo humano – dos hermanos, una hermana, con sus parejas y  unido por lazos de sangre – preocupados por la seguridad del pater familias que es un conductor temerario a sus años…

De entrada, es bastante peor que la anterior y mucho más que la primera. Si nunca segundas partes fueron buenas, de las terceras ni hablamos… Porque aquí ese costumbrismo vodevilesco, esa presunta sátira, pierden cualquier contenido crítico, atenta tan solo al golpe de efecto de gags tan primitivos como burdos.

El desencuentro generacional – mínimo o debido a motivos nimios – se resuelve a favor de un patriarca tan odioso que hasta tiene reminiscencias – al menos, para quien esto firma – de Paco Martínez Soria. Con esto ya está escrito todo. Desaprovecha lamentablemente los enfoques  – que en la otra sí que estaban en mayor medida – críticos hacia la misoginia de una sociedad tan estratificada.

La ausencia, o la mínima presencia, del personaje de la madre – la más interesante, con diferencia  – y el no retomar el hilo de la ruptura de los progenitores,  deja cojo a un relato reiterativo, carente de ambición y autocomplaciente.

Ustedes mism@s.

 

 

Tertulia de cine Luis Casal Pereyra. Temporada 6: Presencias, ausencias, miradas…

Muchas presencias amigas, y algunas caras nuevas, en esta sesión especial que arrancó con un sentido tributo a un hombre inolvidable, en el primer aniversario de su irreversible ausencia. Luis Casal Pereyra, cuya desaparición cambió el nombre de una actividad antes llamada La Palabra y la Imagen, era un tertuliano único e irrepetible, bueno, cálido, divertido, generoso, participativo, sabio y tantas cosas más,  a quien añoramos enormemente en el cine y en la vida.

Luego, nuestro invitado, todo un lujo y un honor, Pepe Iglesias – periodista, gestor cultural, editor, autor, responsable de un club de lectura al que quien esto firma se honra en pertenecer y que nos mimó tanto durante su etapa de coordinador de actividades de Casa del Libro, entre un interminable etcétera – hizo gala de su preparación, de su buen hacer y de un análisis tan documentado sobre las películas a comentar, como sensible y humanista. Lo que propició un debate tan participativo como estimulante.

‘El insulto’, de Ziad Douieri, que fuera candidata al Oscar a la Mejor Película de habla no inglesa, concitó los favores unánimes de l@s presentes. Gustaron su honestidad, su rigor, su complejidad, su valentía, su sentido de la justicia sin la perversión de la equidistancia, su descripción de las heridas abiertas entre etnias, religiones e ideologías, su relato de que, en un contexto histórico-socio-político tan difícil un incidente nimio puede convertirse en un tema de Estado, su retrato de los tribunales con un padre y una hija enfrentados y su visión de la cordura, sensatez e inteligencia de las mujeres en una sociedad de hombres.

‘La casa junto al mar’, de Robert Guédiguian suscitó más controversia. Se le reprocharon su lentitud, sus excesivas y no desarrolladas subtramas, sus romances forzados, ciertos personajes, escenas y situaciones bordeando lo chirriante, restando y no sumando, ciertos clichés y tópicos, sus planos de maltrato animal, su combinación no cohesionada entre el drama familiar y el de la inmigración. Por contra, gustaron su nostalgia no tramposa, el tren, la fotografía tan luminosa, la metáfora de el trío protagonista como la vieja Europa bajo el capitalismo más salvaje y a los niños refugiados como su única esperanza, su reparto, la secuencia de Ki lo sá? donde aparecen los personajes 33 años antes, su deuda con el cine oriental …

‘El Cairo confidencial’, de Tarik Saleh, Espiga de Oro, Mejor Director y Mejor Guión en la Seminci, admiró también por su valentía expositiva, por su visión nada complaciente sino oscura, oscurísima, de una realidad demoledora, de corrupción, abusos de poder, chantajes, extorsiones, crímenes mafiosos, en clave de cine negro o neo noir y de thriller político, pero sin ninguna de las convenciones de estos géneros. Su condición de innovadora y clásica al relatar, sin dejar títere con cabeza los diez días de enero que precedieron a la Revolución Blanca o Primavera Árabe, a través de su protagonista, un detective aliado y cómplice de las peores infamias hasta que dos mujeres le hacen cuestionarse sus modus vivendi y operandi…

El miércoles, 2 de mayo, más. Con tres películas muy sugerentes. A saber, la noruega ‘Thelma’, de Joachim Trier,  Premio Especial del Jurado y Mejor Guión en Sitges, que aún se exhibe – al menos, hasta hoy, ya jueves – en pocas sesiones- VÉANLA YA.

La francesa ‘Un sol interior’, de Claire Denis. que entra este viernes, 6 de abril. VÉANLA CUANTO ANTES.

Y la belga ‘Alma mater’ (‘Insyriated’), de Philippe Van Leeuvw, Premios del Público en los Festivales de Berlín, Copenhague y Sevilla, que entra el viernes de la semana que viene, día 13 de abril. VÉANLA CUANTO ANTES.

Gracias a Casa del Libro, a Rafael, a Gema, a Dolores Mesa Velasco por estar siempre ahí y más aún en esta noche, a Pepe Iglesias por sus impecables introducciones y buen hacer y a l@s mejores tertulian@s del mundo mundial, con sus miradas tan diversas y enriquecedoras, por otra velada para el recuerdo. Gracias por hacerla posible. GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS.

 

Tertulia de cine Luis Casal Pereyra: Recordatorio urgentísimo

Mañana, miércoles 4 de abril, a las 19.30, en la cuarta planta de la sevillana Casa del Libro, de la calle Velázquez, tendrá lugar la próxima sesión de nuestra tertulia de cine Luis Casal Pereyra. Para comenzar, tendremos un recuerdo a quien da nombre a la actividad, un tertuliano y amigo único e irrepetible, por coincidir el primer aniversario de su desaparición en estos días.

Luego comentaremos tres películas intensas y complejas, que tienen el debate asegurado y cuyos enlaces a sus críticas en este blog se incluyen también’. A saber: La libanesa ‘El insulto’, de Ziad Douieri, que fue candidata al Oscar a la Mejor Película de habla no inglesa

‘El insulto’: De lo personal a lo político

La francesa ‘La casa junto al mar’, de Robert Guédiguian.

‘La casa junto al mar’: Raíces profundas

Y la coproducción entre Suecia, Dinamarca, Alemania y Marruecos ‘El Cairo confidencial’, de Tarik Saleh. Mejor Película Internacional en Sundance y Espiga de Oro, Mejor Director y Mejor Guión en la Seminci.

‘El Cairo confidencial’: 10 días de enero

El invitado, todo un lujo y un honor, será el periodista, gestor cultural, editor, autor y amigo, José Iglesias Blandón, cuyo amplio y prestigioso currículum desarrollaremos in situ.

Así que ya lo saben. La entrada es libre y promete muchísimo. Les esperamos. ÚNANSE.

 

‘El Cairo confidencial’: 10 días de enero

Quienes esperen encontrar en esta notable y singular película – coproducción entre Suecia, Dinamarca, Alemania y Marruecos fechada en 2017, de 106 minutos de metraje, escrita y dirigida por el productor, periodista, editor, guionista y realizador de ese país, pero de origen egipcio, Tarik Saleh, cosecha del 72, que está oscura y solventemente fotografiada por Pierre Aïm, Mejor Película Internacional en Sundance, Espiga de Oro, Mejor Director y Mejor Guión en la Seminci vallisoletana, entre otros reconocimientos – vestigios de un thriller convencional, e incluso de cine negro al uso, se sentirán defraudados.

Por descontado que la historia de un detective corrupto, cuya única ambición es medrar en un país cuyas instituciones están tan podridas moralmente como él, narrada en 10 determinantes días de enero de 2011, que culminaron en la llamada Revolución Blanca, cuyos modus vivendi y operandi se ven cuestionados por un crimen, dos cantantes y la única testigo, es un relato de una oscuridad aterradora y cine político, y de denuncia sin clichés, por derecho propio.

Saleh traza aquí un impío retrato de una urbe corrompida hasta en sus cimientos en la que la vida humana no vale nada, en la que todos extorsionan, sobornan, explotan y medran a costa de los demás. Masculino plural pues las mujeres, aunque tengan voces maravillosas y talentos musicales, son rehenes de la trata y prostituidas debiendo, a su vez, recurrir a vías ilegales para sobrevivir, sin conseguirlo… Pues ellas son víctimas de los verdugos y de sus víctimas.

De una urbe en la que el clima mafioso de los bajos fondos alcanza a todas los estratos sociales y a todas las instancias. De una urbe en la que quienes se rebelan son aplastados y asesinados por los esbirros al servicio de los poderosos. De una urbe en la que entre los propios inmigrantes hay jerarquías y abusos de poder. De una urbe sin ley, ni orden, ni ética, ni valores, ni principios. De una urbe en la que no deja títere con cabeza, lo que lleva tanto a la revuelta colectiva como a la individual del protagonista.

Poco importa, al menos para quien esto firma, que el guión sea tosco, que haya bajones de ritmo y que determinados personajes y situaciones no sean desarrollados o resulten esquemáticos. Su verdadero mérito es su clima, su atmósfera tan perturbadora y desasosegante y el material que maneja, ya descrito, que su firmante conoce de primera mano.

Es una de las elegidas para debatir mañana, miércoles, 4, en la próxima sesión de la tertulia de cine Luis Casal Pereyra. Véanla ya y, luego, allí mismo, podremos comentarla. Pero, en cualquier caso, no se la pierdan.

 

‘Una mirada documental’: Recordatorio urgentísimo

Mañana – martes 3 de abril, a las 19 horas, en la sevillana FNAC de la Avenida de la Constitución – tendrá lugar otra más que interesante sesión del excelente ciclo ‘Una mirada documental’ que tan bien coordina el crítico y amigo Miguel Olid Suero.

Se proyectará el largometraje de 74 minutos  ‘A quien conmigo va’, dirigido por Amparo Mejías y producido por Ara Carrero Rimadas, ambas naturales de Sevilla y cuyo trabajo se desarrolla entre Alemania, España y Estados Unidos.

Rodado entre nuestra ciudad y Alcalá de Guadaira muestra, en clave de docudrama, una historia real. La de dos luchadoras mujeres andaluzas quienes, frente a la crisis y a un proceso de desahucio, optan por la resistencia activa.

Como la realizadora vive en Múnich, no podrá asistir a la proyección. Pero sí lo hará la productora antes mencionada, quien introducirá la película y debatirá con el público asistente.

La entrada es libre y el programa no puede ser más apasionante. NO TE LO PIERDAS, ÚNETE.

 

‘La casa junto al mar’: Raíces profundas

Dos hombres y una mujer, activista en paro y actriz de teatro y televisión, unidos por lazos de sangre y que no se han visto en catorce años, se dan cita en la casa familiar, situada en una cala cerca de Marsella, donde solo uno de ellos – el tercero – la mantiene en pie, junto al restaurante, de precios populares para obrer@s, que regentaba el progenitor, víctima de un ictus cerebral que le condena a pasar casi en estado vegetativo sus últimos días.

El reencuentro, en el que se reabren viejas y profundas heridas del pasado, tiene lugar para debatir qué hacer con y cómo repartirse el legado paterno. Solo que este no es solo material, sino ideológico… Tanto es así que un descubrimiento inesperado lo y les pondrá a prueba.

Este es el punto de partida de la última propuesta del conocido guionista, productor, intérprete y director francés Robert Guédiguian – cosecha del 53, ‘Marius y Jeannette’, ‘Marie-Jo y sus dos amores’, ‘Las nieves del Kilimanjaro’…- ex comunista y hombre comprometido con las causas sociales, de clase y de izquierdas.

Se trata de una producción de 107 minutos de metraje, escrita por él mismo junto a Serge Valletti y con una luminosa y cuidada fotografía de Pierre Milon. Avalada también por el buen hacer de su reparto habitual con su mujer, la excelente Ariane Ascaride, y los no menos notables Jean-Pierre Darroussin y Gérard Meyland. También son destacables Jacques Boudet y Anaïs Demoustier.

Una vez puestos en dichos, y necesarios, antecedentes, quien esto firma pasa a enumerar lo que no le ha gustado de ‘La casa junto al mar’. Como animalista, los  planos innecesarios y dolorosos de la pesca y de sus víctimas debatiéndose entre la vida y la muerte. O los de los niños y la niña jugando, como si fueran objetos inanimados, con los cangrejos.

O el que haya tantas subtramas, personajes secundarios sin interés – alguno que otro, chirriante – y romances impostados, que no suman, sino que restan y dispersan, porque no interesan, ni se desarrollan. El tópico, de nuevo, de la jovencita enamorada del más que maduro ex revolucionario, de rol paternal. Aunque luego lo remedie, pero no del todo bien.

O el que haya en ella dos películas posibles, la del drama familiar y la que resulta de la aparición de los menores perseguidos, o sea de los refugiados, que, a entender de quien esto firma, no están lo cohesionadas que debieran. Lo que tiene como resultado un tratamiento más superficial de la segunda.

Por contra, ha estimado su melancolía nada tramposa, su compromiso, el enfoque crepuscular pero vivo de los personajes centrales, su mirada triste, pero objetiva, sobre los cambios que el capitalismo ultraliberal ha provocado en las pequeñas comunidades, en la clase trabajadora y en las generaciones de relevo.

Y, pese a todo, su esperanza. La escena en la que los tres protagonistas son vistos 33 años antes tomada de otra película del realizador ‘Ki lo sa?’, mientras suena el inolvidable ‘I want you’, de Bob Dylan. La de la habitación de la hija, la del juego de los nombres y sus ecos en el final…

Pros y contras, estos u otros, que debatiremos en la próxima sesión de nuestra tertulia de cine Luis Casal Pereyra del miércoles que viene, 4 de abril. Así que VÉANLA CUANTO ANTES, PERO VÉANLA. Debe ser vista.

 

 

‘El insulto’: De lo personal a lo político

Permitan a quien esto firma ahorrarse los prólogos, que vendrán luego, para comentarles que esta es una película inteligente, redonda, sólida, valiosa, pertinente y honesta por muchos conceptos. Porque es comercial, siendo comprometida. Porque es compleja, siendo meridianamente clara. Porque no oculta sus simpatías, pero no renuncia a la objetividad.

Porque es justa, pero no cae en la perversión de la equidistancia. Porque habla de un país y de una sociedad convulsos y multiétnicos en clave muy autocrítica y valiente. Porque no trata igual a los verdugos que a las víctimas, aún mostrando que hay de una y otra condición en tod@s ell@s. Porque apuesta por el diálogo, pero sin solapar las opresiones. Porque revela que la raza, la nacionalidad y la religión están insidiosamente por encima de las leyes.

Porque muestra como un incidente nimio, tras un amago de disculpa, un insulto y una posterior agresión entre dos hombres con diferencias abismales – un cristiano libanés extremista y un palestino en una situación dudosamente legal – y mucho más en común de lo que reconocen, puede convertirse en un tema de Estado.

Porque deja ver a dos mujeres en la sombra de una sociedad patriarcal, mucho más lúcidas y sensatas que ellos. Porque da cuenta de el racismo feroz que hace exclamar a uno de los protagonistas, el refugiado en un miserable campamento: » Somos los negros del mundo árabe»

Porque registra una justicia partidista y tendenciosa, que, de alguna manera, consagra las represalias. Porque siendo un drama, tiene características también de thriller político y de juicios, sin caer en los clichés. Porque apuesta por el respeto y la reconciliación, pese a los atroces daños sufridos e infligidos. Por esa conclusión, que abre una vía a la esperanza…

Producción libanesa de 110 minutos de metraje. Dirigida, y muy bien escrita junto a Joelle Touma, por Ziad Douieri, cosecha del 63, quien debió esperar a que un comité de distintas etnias, ideologías y religiones le diera el permiso para su proyección.  Excelentes fotografía y banda sonora, firmadas respectivamente por Tommaso Fiorilli y Éric Neveux. Tiene un reparto muy sólido en el que destacan los dos personajes centrales, especialmente el premiado Kamel El Basha.

Premio del Público en la Seminci vallisoletana, estuvo entre las nominadas al Oscar a la Mejor Película de habla no inglesa y ES UNA DE LAS ELEGIDAS PARA DEBATIR EN LA PRÓXIMA SESIÓN DE NUESTRA TERTULIA DE CINE LUIS CASAL PEREYRA DEL MIÉRCOLES, 4 DE ABRIL.

‘Thelma’: El pecado original

Joachim Trier. realizador noruego de la cosecha del 74, nos ha deparado títulos notables como ‘Oslo, 31 de agosto’ o ‘El amor es más fuerte que las bombas’. Ahora vuelve a las pantallas comerciales con esta singular mezcla de géneros entre el drama psicológico, la iniciación adolescente, la temática religiosa y la sobrenatural fundidas en una producción de 116 minutos de metraje, escrita por su firmante y por Eskil Vogt, con una bellísima, pero no preciosista, fotografía de Jakob Ihre,  con una hermosa partitura que subraya, pero no abruma, de Ola Flottum y con un excelente reparto, en el que brilla una eminente Eili Harboe.

Premio Especial del Jurado y Mejor Guión en Sitges, la historia sigue a una adolescente, de familia extremadamente religiosa, que posee un don que ella misma ignora,  que no controla y que se manifiesta cuando sus sentimientos y emociones son más fuertes. De ahí que todo su universo se tambalee al enfrentarse a otro mundo, a otras reglas, a un traumático secreto de la infancia y a una atracción afectivo-erótica lésbica.

El pecado original, para algunas confesiones cristianas, es «un estado de culpa inherente a la condición humana, desde Adán y Eva, del que nos libera el sacramento del bautismo» Thelma lo sufre desde su nacimiento, aunque intente seguir todas las normas dentro de la severidad que le imponen sus progenitores.

Trier describe muy bien los devastadores efectos de tal tormento, cuya causa desconoce y le ocultan, en una criatura inocente y sensible que necesita un afecto que su familia le niega por razones que se le escapan, aunque luego se nos haga comprender – nunca justificándola – su causa. Describe muy bien la gelidez de un paisaje, de una urbe, de unas instalaciones educativas en una puesta en escena sugerente, aterradora, elegante y casi matemática.

Describe muy bien la mutilación insidiosa impuesta por unas creencias, en contraste con la efervescencia de una edad en la que todo invita a vivir. En la que el descubrimiento del amor y de la sensualidad no es hermoso, sino terrible, aunque sea con una compañera cálida y generosa. Describe muy bien a las protagonistas, sin los tics sexistas o femeninos al uso. Describe muy bien la maldición de un pensamiento omnipotente y destructivo… pero también liberador. Y ese final…

Inquietante, hermosa, oscura, luminosa, desasosegante y profundamente sensible y emotiva es una joya que nadie, en su sano juicio, debería perderse.