‘En cartelera’: Aniversarios, galaxias y mucho más que votos…

De las cuatro cintas que se estrenan mañana,  dos pueden verse en versión original subtitulada en todas las sesiones – aparte de dobladas, por supuesto – y la tercera solo en algunos horarios, que deben consultar. La cuarta, de momento, se nos queda inédita.

Por este orden, la primera es la británica ’45 años’, de Andrew Haigh. Sobre un matrimonio, encarnado nada menos que por Charlotte Rampling y Tom Courtenay – ambos, Mejor Actriz y Actor en Berlín, al que ella suma, además. el de Mejor Actriz Europea, el de la Seminci y varias nominaciones con las que va derecha a ser candidata al Oscar – que está a punto de celebrar el aniversario al que alude el título. Pero una carta, dirigida al marido, lo perturbará todo. Sus críticas son inmejorables y su visión, obligada.

La segunda es el estreno comercial estrella. O lo que es lo mismo, la estadounidense ‘Star Wars: El despertar de la Fuerza’, de J. J. Abrams. Nuevo título de la saga, con viejos y nuevos personajes, que ha suscitado el entusiasmo de público y fans y división de opiniones entre la prensa especializada. La pelota, en sus tejados…

La tercera es la también inglesa ‘Sufragistas’, de Sarah Gavron, largamente esperada por tantas y tantos, entre los-as que se cuenta quien esto firma. Narra, centrada en una joven de clase trabajadora, la lucha de estas mujeres heroicas, con quienes tenemos una deuda de gratitud permanente, por conseguir algo, mucho más, que el voto. Un sufragio que materializaba su plena ciudadanía y por el que sacrificaron vidas, familias, empleos, salud y tantas otras cosas.

La preceden numerosos reconocimientos y superlativas reseñas. Con un trío protagonista tan atractivo como Carey Mulligan, Helena Bonham Carter y Meryl Streep. La tienen, consulten horarios y sesiones, en vos en Nervión y en Metromar. Es una de las elegidas para debatir en nuestra próxima tertulia de cine del miércoles, 13 de enero. De ninguna manera deben perdérsela.

La inédita es otra estadounidense, ‘Invisibles’, de Oren Moverman. Sobre un hombre al límite, que se convierte en sin techo, y al que un veterano ayuda a recuperar su vida y a su hija. Con Richard Gere, en el personaje central, ha obtenido reconocimientos como el Premio FIPRESCI en Toronto y referencias positivas, en general, con algunas salvedades.

Candidaturas 2016: Goya sí tienes nombre de mujer…

… Así es. Lo tienen las candidaturas más relevantes, de lo que quien esto firma se congratula enormemente. Con sus ausencias. Que haberlas, haylas. Pero otra cosa son los premios en sí mismos, que pueden deparar sorpresas. Sin pretensiones de exhaustividad, esta entrada analizará las principales nominaciones con protagonismo femenino, e incluso se permitirá hacer algunas apuestas.

Que de las cinco cintas que optan a la mejor película, dos estén realizadas por mujeres y sean, además, las más nominadas, es algo a celebrar desde una mirada violeta como la de quien esto firma. Enhorabuena, pues, a Paula Ortiz, por ‘La novia’, con 12 nominaciones y a Isabel Coixet, por ‘Nadie quiere la noche’, con 9. Cuyas críticas las tienen en este blog. Y el deseo más ferviente de que tales honores se concreten en premios….  porque ambas son más que notables en calidad, factura, riesgo, fondo, forma y singularidad. Una y otra son merecedoras de los reconocimientos mayores a la Mejor Película y a la Mejor Dirección.

Y hablando de Dirección, Novel en este caso, nada que objetar a las destacadas, muy al contrario. Salvo el de lamentar la exclusión de la muy especial ‘Un otoño sin Berlín’, de Lara Izagirre, cuya reseña, asimismo, pueden encontrarla en Sevilla Cinéfila. Especiales parabienes, en esta clave violeta citada, para Leticia Dolera,  por esa delicia con la que ha debutado tras la cámara llamada ‘Requisitos para ser una persona normal’Crítica que pueden encontrar en estas páginas.

El Goya a la Mejor Actriz Protagonista debería ir a parar a manos de la excelente Inma Cuesta, por ‘La novia’. Sin menospreciar a sus estupendas compañeras, todas llenas de talento. Y el de la de Reparto a la extraordinaria Luisa Gavasa, por la cinta mencionada de Paula Ortiz. En cuanto a la Revelación, nos inclinamos por la Irene Escolar de ‘Un otoño sin Berlín’, una composición llena de matices y registros.

Lo dicho. Buena suerte a todas. Y que no decaiga…

‘La novia’: Profundo carmesí

93 minutos de metraje. Española hasta la médula, pese a estar coproducida también por Francia y Turquía. El guión lo escriben su realizadora, Paula Ortiz, cosecha del 79, y Javier García Arredondo, sobre la lorquiana ‘Bodas de sangre’. La muy notable partitura es de Shigeru Umebayashi. La extraordinaria fotografía, de Migue Amoedo. Nueve nominaciones a los Premios Feroz. A saber, Mejor Película Dramática, Mejor Dirección, Mejor Actriz Protagonista, Mejor Actor de Reparto, Mejor Actriz de Reparto, Mejor Guión, Mejor Música Original, Mejor Tráiler y Mejor Cartel. La esperan otros tantas… y más aún, a los Goyas. Al tiempo.

Que a quien esto firma le conste, es la cuarta adaptación del drama de Federico al cine. Ha estado precedida por las versiones de Edmundo Guilbourg, en 1938; de Souheil Ben-Barka, en 1976 y la musical de Carlos Saura, en 1981. Sin haber visto más que la tercera, quien esto firma no tiene duda en afirmar que, pese a respetar íntegramente el texto de la obra, es la más transgresora y singular de todas.

En efecto.  El espíritu, las metáforas, los símbolos, la poética, el eros y el tánatos del relato están ahí. Solo que su expresión es llevada al paroxismo estético. A un exceso en las formas, que no está reñido, todo lo contrario, con el refinamiento y la elaboración de la puesta en escena. De una puesta en escena en la que ningún plano está rodado al azar y se integra poderosamente en el conjunto.

La historia nos es narrada, sabiamente, en clave circular. Añadiéndole, además, unos flashbacks que la enriquecen. Con una carnalidad y una sensualidad a flor de piel, que coexisten con la más terrible negrura. El tormento del amor oscuro, del deseo prohibido, pero irrefrenable, están retratados con tanto magnetismo como desgarro. Y todo ello en una tierra tan bella como hostil. La tierra de dos hermosos desiertos. El aragonés de Los Monegros y el turco de La Capadocia.

Y las mujeres… El patriarcado está expuesto en toda su crudeza. Con unas protagonistas que, como en el caso de la madre – composición extraordinaria de Luisa Gavasa, por la que le lloverán todos los reconocimientos – recogen el testigo de las normas fundamentalistas y terribles, que marcan el destino atroz de sus compañeras de sexo.

O como en el caso de la novia, excelente y atormentada Inma Cuesta, quien acata y se rebela alternativa y simultáneamente. O en el de las estupendas Ana Fernández y Leticia Dolera, entre las figuras femeninas, tan fuertes como impotentes ante el mandato genérico, que pueblan el drama.

Y los hombres en litigio. Cada uno el reverso del otro. La luz de Asier Etxeandía y las tinieblas de Álex García. La nobleza, el talento y la dignidad del añorado e irrepetible Carlos Álvarez Novoa. La música, las canciones… Maravillosa La Tarara de Inma Cuesta, preciosa voz la suya. Y el sorprendente Take this waltz del muy lorquiano Leonard Cohen… Y el pathos final.

Recorrida por la desmesura y la pasión. Por el filo metafórico y real de esas navajas asesinas. Habitada por la belleza, el magnetismo y la osadía. Por la desesperación y por la celebración de unas nupcias trágicas. Por un amor loco y aciago, teñido de profundo carmesí, entre dos seres diferentes y extraños en su entorno. Hermosa, intensa e hipnótica mirada de mujer, que quien esto firma les recomienda sin reservas.

‘En cartelera’: Novias, bosques y cuentos

La cartelera renovada de este viernes nos ofrece cuatro películas en versión original. Aunque solo una de ellas, que será la primera que mencionemos, lo está en todas las sesiones. Consulten, pues, horarios y días.

La primera es una coproducción entre Italia, Francia y Reino Unido, firmada por Matteo Garrone, ‘El cuento de los cuentos’. Vista en la Sección Oficial del pasado Festival de Cine Europeo de nuestra ciudad, la crítica la tienen en este blog. Se trata de una cinta fantástica, ambientada en el Barroco, con muchas lecturas contemporáneas posibles. Cuenta la historia de tres reinos, con sus monarcas respectivos. Posee una impecable factura y en su reparto destacamos a Salma Hayek y a Vincent Cassel. Ha gustado en general, con algunas salvedades como la de quien esto firma, pero debe ser vista.

La segunda es la norteamericana ‘Dope’, de Rick Famuyiwa. Acerca de un adolescente de un barrio conflictivo de Los Ángeles que se prepara para ir a la universidad. Pero una fiesta clandestina, a la que acudirá con sus amigos, le complicará las cosas. Contraste de pareceres, pero habrá que comprobarlo.

La tercera es la también estadounidense ‘Un paseo por el bosque’, de Ken Kwapis. Adaptación de las memorias de Bill Bryson, conocido escritor de libros de viaje. Aquí se narra su vuelta a su país de origen – tras décadas en Inglaterra – para escalar el sendero de los Apalaches. Toda una aventura, en la que le acompañará un amigo muy peculiar. División de opiniones, pero… Su trío protagonista lo componen Robert Redford, Emma Thompson y Nick Nolte.

La cuarta es la franco-belga ‘Papá o mamá’, ópera prima de Martin Bourboulon. Narra, en clave de comedia, la lucha encarnizada, tras su divorcio, de una pareja de triunfadores, por la custodia de su prole. Éxito de taquilla, pero no de crítica.

Y, desde luego, ‘La novia’, de la cineasta española Paula Ortiz. Coproducción hispano-turco-germana, basada en la lorquiana ‘Bodas de sangre’. Hay que verla y muy pronto tendrán su crítica en Sevilla Cinéfila.

Para finalizar y que nos consten, cinco ausencias. Al menos, en el área metropolitana. Son, a saber, el documental español ‘El hombre que quiso ser Segundo’, de Ramón Alós Sánchez, sobre el pionero y maestro del cine, Segundo de Chomón. Excelentes críticas. El del mismo género, hispano-brasileño, ‘O futebol’, de Sergio Oksman. Acerca del reencuentro de un padre y un hijo, tras décadas sin verse, en el Mundial de Fútbol de Brasil. Muy singular e interesante. Vista en la Sección Oficial del pasado SEFF.

Las otras tres inéditas son la también de nuestro país, ‘Tercer grado’, de Geoffrey Cowper. Sobre un preso de permiso, una situación familiar desesperada y un atraco. En general, ha gustado con matices. La argentina ‘Juana a los doce’, de Martin Shanly, sobre una adolescente de esa edad y sus problemas académicos y sociales. Magníficas referencias.

Y la estadounidense, de misterio, ‘El asesinato de un gato’, de Gillian Greene. Acerca de un crimen cometido sobre el felino de un diseñador de juguetes, quien se ve envuelto en una red de secretos y suspense al intentar esclarecerlo. División de opiniones, predominando las negativas.

 

‘El puente de los espías’: La lista de Donovan

Dado el estado de shock y abatimiento de quien esto firma, de cuyas razones les ha hecho partícipes en la entrada anterior, y a la libertad que le permite el formato, no deben esperar una crítica convencional de esta cinta. Pero es norma de obligado cumplimiento reseñarla, pues es la última propuesta fílmica de otro clásico viviente, tres años después del estreno de ‘Lincoln'(2012). Además, es una de las elegidas para debatir en la próxima sesión de la tertulia de cine, ‘La Palabra y la Imagen’, que tendrá lugar el miércoles, 13 de enero.

135 minutos de metraje. Steven Spielberg, cosecha del 46, dirige la impecable orquesta. El guión lo escriben Matt Charman y, nada menos, los hermanos Coen. La prodigiosa fotografía se debe a Janusz Kaminski. La banda sonora, por compromisos laborales y problemas de salud de su habitual, John Williams, nos depara un gran trabajo de Thomas Newman. El título alude al puente alemán de Glienicke, lugar habitual de intercambio de prisioneros durante la Guerra Fría.

Y es precisamente en este periodo de la Guerra Fría, en los años 50, donde está ambientada esta historia, basada en hechos reales.  Historia en la que un abogado de Brooklyn – James B. Donovan, de ascendencia irlandesa – se ve doblemente implicado en la defensa de un presunto espía prosoviético y luego en la difícil negociación -en el Berlín dividido y a punto de levantar el muro – del canje de su defendido, declarado culpable y condenado a cadena perpetua, por un piloto estadounidense, capturado por la potencia ‘enemiga’. La CIA, responsable de esta misión, por una parte y los representantes rusos y los de la no reconocida por su país, RDA, no le pondrán las cosas precisamente fáciles…

Datos imprescindibles, si bien que mayoritariamente conocidos. A partir de aquí, habrá una ráfaga de impresiones desordenadas porque la capacidad de concentración de quien esto firma no da, en la presente y dolorosa tesitura que sufre, para más. Decir que el relato es absorbente, con sus parcialidades ideológicas, pero también autocrítico. Nunca maniqueo. Decir que hace gala de un exquisito sentido del humor y de una fina ironía. Decir que no solo escenifica, sino que transmite, la textura de los años 50, de forma notable y nada artificiosa.

Decir que su puesta en escena es clásica, pero muy estilizada. Decir que narra una historia compleja, con fluidez e inteligibilidad. Decir que construye muy bien a los personajes y los dota de personalidades y entidades propias. Decir que hace otro tanto con los escenarios y ambientes, cuidados hasta el más mínimo detalle. Decir que sabe reflejar muy bien las tensiones políticas de la época entre los dos países. Pero también las que se dan entre un ciudadano cabal y los representantes de su gobierno y entre los del Berlín Este y su potencia amiga.

Decir que tiene el empaque del mejor cine de otro tiempo, pero sin nostalgias estériles, ni recreaciones postizas. Decir que está habitada por una fe inquebrantable en el ordenamiento jurídico norteamericano, pero también por una sarcástica visión del funcionariado de alto nivel. Decir que recrea la atmósfera de las mejores obras del género, pero con señas de identidad personales e intransferibles. Decir que retrata a un hombre bueno – magnífico Tom Hanks – pero nada ingenuo, sino muy lúcido e inteligente, capaz de jugadas maestras.

Decir que posee clima, tensión y suspense. Decir que es deudora de lo mejor del talento de su firmante, pero sin sus excesos, ni tics. Decir que resultan estimulantes las presencias de Amy Ryan y Alan Alda y absolutamente memorable la composición de Mark Rylance, a quien todos los premios le son debidos, estatuilla dorada incluida. Decir, por si aún no estuviera lo suficientemente claro, que bajo ningún concepto deben perdérsela.

 

Adiós, Pedrito, adiós…

Sevilla Cinéfila no es solo un blog de cine y cultura que se pretende libre de corsés al uso, aunque no de cierto rigor. También es una suerte de diario muy sui géneris de quien esto firma, en el que registra los eventos que le han resultado estimulantes en uno u otro sentido.

Quien esto firma, tiene hoy el corazón roto. Quien esto firma, está en estado de shock. Quien esto firma, ha perdido hoy, repentinamente y sin ningún síntoma previo, a un miembro muy querido de su familia animal, a uno de sus compañeros de vida, Pedrito.

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No hay consuelo posible contra esa muerte que, como dijo Leonard Wolf, «es el enemigo». Un enemigo que se ha cebado, hasta abatirlo, con un gato de nueve años, lleno de vida y energía, a quien le hubiera quedado aún tanto tiempo por disfrutar.

Desde estas líneas, quien esto firma quiere rendirle un homenaje. Advertid también que, de momento, y hasta que levante cabeza, no va a escribir más entradas.

Maldita, maldita, maldita Parca.

 

‘En cartelera’: Seres sintientes

En la oferta de la cartelera que se inaugura hoy, tenemos cuatro películas en versión original. Pero, dos de ellas, no en todas las sesiones. Se trata de una película francesa y otra norteamericana, nuevas adaptaciones al cine de sendos clásicos de la literatura, que se proyectan únicamente en Nervión, hasta donde quien esto firma ha sido informada. Consulten horarios, pues, y entramos en materia.

La primera nos llega con dos años de retraso. Se trata de ‘La religiosa’, de Guillaume Nicloux y está coproducida también con Alemania y Bélgica. Sobre la novela de Denis Diderot,  que ya filmara Jacques Rivette en 1966.

Ambientada en el siglo XVIII, narra la historia de una brillante chica adolescente que es obligada, contra su voluntad, a entrar en un convento. Allí se enfrentará al despotismo y a la feroz y fanática autoridad de la madre superiora y de unas reglas injustas y arbitrarias. Ha obtenido contraste de pareceres, pero habrá que comprobarlo. Se destaca la interpretación de su protagonista, Pauline Etienne. En su reparto están asimismo Isabelle Huppert y Martina Gedeck.

La segunda es ‘En el corazón del mar’, de Ron Howard. Basada en ‘Moby Dick’, de Herman Melville, tras la que filmara John Huston en 1956 y, al parecer, más cercana a la historia real que inspiró el libro. Quien esto firma, apuesta decididamente por el animal, una hermosa criatura, a la que el género humano persigue, explota, aprisiona, acosa y asesina y por su legítima defensa en contra de los balleneros criminales y del siniestro capitán Ahab. Sus referencias son irregulares. Ustedes deciden.

La tercera, tiene todas sus sesiones en su lengua original en el Avenida y solo algunas en otros locales. Hablamos del estreno estrella de esta semana, ‘El puente de los espías’, de Steven Spielberg. Es su última propuesta fílmica, tres años después de estrenar ‘Lincoln’.

Y es un thriller dramático, basado en una historia real y ambientado en los años 50, en plena Guerra Fría, sobre un abogado de Brooklyn que se ve involucrado por la CIA en una delicada misión. Se la ha descrito como una mezcla de Le Carré y Capra. Nada menos. Sus referencias son excelentes y hay que verla sí o sí. Es una de las elegidas para debatir en nuestra próxima tertulia de cine del miércoles, 13 de enero. Protagoniza Tom Hanks, junto a, entre otros-as, Alan Alda y Amy Ryan, pero es Mark Rylance el que se está llevando todas las nominaciones como mejor secundario.

La cuarta, formó parte de la Sección Oficial del pasado Festival de Cine Europeo de nuestra ciudad. Hablamos de la coproducción entre Grecia, Irlanda, Reino Unido, Francia y Países Bajos, ‘Langosta’, de Yorgos Lanthimos. Premio del Jurado en Cannes. Sobre una sociedad futura, o metafórica, en la que la soltería no es aceptada.

Por lo que a las personas sin pareja las encierran en un hotel, con un plazo para conseguirla. Si no lo hacen, serán convertidas en animales. Fuerte división de opiniones críticas. Quien esto firma, no la ha visto, ni la verá, al estar documentado el maltrato, y puede que asesinato, de seres sintientes no humanos durante su filmación. Así que ya saben…

Destacar, por último, el estreno de la española ‘Techo y comida’, debut en el largometraje de Juan Miguel del Castillo. Sobre una joven madre soltera que malvive como puede, sin ayudas, ni subsidios. Premios Asecan Ópera Prima, del Público y a la Mejor Actriz en Málaga. En general, ha gustado bastante, con algunas reservas y especialmente la magnífica interpretación de su protagonista, Natalia de Molina. Hay que verla.

 

‘La Palabra y la Imagen’. Temporada 4: ¡¡¡Felices Fiestas!!!

Una brillante despedida de un año brillante, la de la sesión de esta tarde-noche de La Palabra y la Imagen. Incluso bañada, al final, con un estupendo cava, obsequio de La Casa del Libro. Con un respaldo importante de público, pese a haber coincidido, a la misma hora, con otras opciones culturales atractivas. Con una intensa participación, con una energía, con la vitalidad, con el respeto y el buen feeling de siempre entre gentes tan diversas. Entre opiniones tan matizadas, en los acuerdos y en los desacuerdos. Entre tantas miradas y tantas aportaciones, a cual más enriquecedora.

Alejandro Ruiz Bobillo, el crítico invitado – periodista especializado en cultura, master de guión en ficción, para cine y televisión, redactor y crítico en diversos programas de radio como Generación Geek o en portales digitales como Planeta Desmarque – supo introducir las dos cintas a debate con tanta precisión como brevedad, a fin de animar al diálogo.

Se comenzó con ‘Dheepan’, de Jacques Audiard, Palma de Oro en el pasado Festival de Cannes. Una notable y potente película, que suscitó unanimidad en sus valores cinematográficos. Se destacaron su complejidad. Su enfoque tan diferente de la inmigración. Sus lecturas políticas, sociales e intimistas.

Se la analizó con una tanta exhaustividad como matices. Se destacaron los personajes y sus interrelaciones. El microcosmos marginal en el que se insertan, multiétnico, con la mafia blanca de traficantes, pero con techo, trabajo y comida. Esa familia, que no es tal y acaba siéndolo. El hombre, siempre oscuro y con un duro pasado. La joven que debe adaptarse, hasta en el velo y que buscaba otro destino. La niña, fascinante e inteligente. Los bloques de la periferia. Su reparto, que transmite credibilidad. El final, esperanzador y, al fin, luminoso entre tanta negrura.

‘Nadie quiere la noche’ también dio que hablar. En general, para bien. Se comentaron aspectos de la vida real de esa protagonista tan singular e intrépida, como clasista y prepotente. De su evolución. De su relación con la esquimal. De la ternura y la pureza de esta última. De ese secreto que ambas compartieron. De su factura impecable. De su bellísima fotografía. De su puesta en escena tan clásica, como rodada cámara en mano. De los veinticinco minutos que se le suprimieron a su metraje original.

Hubo división de opiniones respecto a si es mejor la primera parte que la segunda. Elogios a la magnífica composición de Binoche. También a la breve de Gabriel Byrne y a la ajustada de Rinko Kikuchi. Dudas sobre si el marido llegó, parece que no, a ‘coronar’ el Polo Norte. De la personalidad del personaje central como escritora y viajera. De las características de un cónyuge casi siempre ausente. De…

El miércoles, 13 de enero, más. Con tres películas, tres, a debate. Hay que verlas pronto, pues entran todas en este mes. Son, a saber, y por orden de estreno, la estadounidense ‘El puente de los espías’, de Steven Spielberg, que lo hace el próximo viernes, 4 de diciembre. La británica ‘Sufragistas’, de Sarah Gavron, que llegará a nuestras salas el 18 y su compatriota ‘Macbeth’, de Justin Kurzel, que hará lo propio el día de Navidad. Todas ellas, precedidas de excelentes referencias críticas.

Gracias a Alejandro Ruiz Bobillo, a José Iglesias Blandón, a La Casa del Libro y a las mejores y a los mejores tertulianos-as del mundo mundial por otra velada inolvidable. ¡¡¡FELICES FIESTAS!!!. GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS.

‘Nadie quiere la noche’: Contra el viento del norte

La escritora y viajera estadounidense Josephine Cecilia Diebitsch, contaba 25 años cuando se casó con Robert Peary, explorador, con quien tuvo dos hijos, un niño y una niña, el bebé de la nieve, como la llamaron, pues nació en ella. Perteneciente a la alta burguesía ilustrada de su país, escribió en ‘Mi diario ártico’ sobre «los muchos meses de sólido consuelo real y la felicidad que goza la mujer que, cuando deja casa y amigos, se la advierte que se prepare para soportar todo tipo de penurias». Fuentes de las imprescindibles Wikipedia y de Dona Havia De Ser. La National Geographic Society le concedió su máximo honor, la medalla de oro.

Isabel Coixet, cosecha del 60, recupera para el cine a esta dama intrépida, valiente y nada convencional, pese a su cultivo extremo de las formas aún en las situaciones más límites, en esta película que nos ocupa. Y lo hace describiendo su viaje al encuentro de su marido, en 1908, cuando él estaba a punto de ‘coronar’ el Polo Norte. Cosa que hizo, presuntamente, un año después. Más de doce meses… De los cuales, varios bajo la tiranía de un feroz invierno de noches eternas. Nadie quiere la noche.

Y lo hace dividiendo sabiamente la cinta en dos partes bien diferenciadas. La llegada a Canadá de la protagonista para preparar la expedición hacia el campamento base, en el que supuestamente se encuentra Robert Peary, a quien no ha visto desde hace mucho tiempo, a quien ha visto muy poco desde que contrajeron matrimonio.

En la que ella nos muestra su rostro más altivo, colonial, clasista y xenófobo, disfrutando con la caza de hermosos animales pero, sin olvidar su amor por la música, la civilización y la belleza en todas sus formas. Allí se confronta con un guía blanco – excelente Gabriel Byrne – y hace oídos sordos a quienes le ruegan que desista de tal despropósito, en el que se mantiene firme.

Y otra en plena expedición, afrontando los rigores extremos de una naturaleza inclemente. Afrontando las pérdidas y las deserciones de sus compañeros.  Afrontando riesgos crudos e insoportables, hasta quedarse a solas con una  esquimal, guía y compañera. Tan semejante y tan opuesta, con la que comparte más cosas de las que imagina…

118 minutos de metraje. El guión lo ha escrito Manuel Barros. La bellísima fotografía es de Jean-Claude Larrieu. La hermosa banda sonora, de Lucas Vidal. Una producción impecable, una factura majestuosa, unos paisajes que cortan el aliento al servicio de una historia de exploración, de iniciación, de descubrimiento, de transformación, de solidaridad y de amistad profundas. Con una inmensa Juliette Binoche, superándose a sí misma, a la que Rinko Kikuchi da una réplica más que digna

Otro giro radical de la realizadora, desde la comedia ambientada en La Ciudad por excelencia de ‘Aprendiendo a conducir’, hasta este drama del siglo pasado, en la tundra más hostil. Intensa, profunda, absorbente, emotiva, épica y lírica expedición de una mujer, de dos mujeres, contra el viento del norte, contra toda razón y contra toda lógica. En busca y a la espera del hombre ausente y encontrándose a sí mismas en la solidaridad y en el afecto mutuos.

La comentamos, junto a la Palma de Oro del pasado Festival de Cannes, ‘Dheepan’, de Jacques Audiard,  esta tarde, a las 19.30, en nuestra tertulia de cine de La Casa del Libro, en la calle Velázquez. Entrada libre. Si la han visto, y aunque no lo hayan hecho, están invitados-as. En cualquier caso, háganse el regalo de no perdérsela.

‘La Palabra y la Imagen’: Recordatorio de urgencia y resumen de un año…

Sirvan estas líneas para recordar que este miércoles, 2 de diciembre, a las 19,30, en La Casa del Libro de Sevilla, calle Velázquez, tendremos la sesión del cierre del año de nuestra tertulia de cine, ‘La Palabra y la Imagen’. Se debatirán las películas ‘Dheepan’, de Jacques Audiard, Palma de Oro en Cannes, y ‘Nadie quiere la noche’, de Isabel Coixet. Además, también comentaremos algunas del pasado Festival de Cine Europeo de nuestra ciudad.

El crítico invitado, un lujo y un honor, será el periodista, redactor y guionista de radio y prensa, Alejandro Ruiz Bobillo. La entrada es, por supuesto, libre. No os la podéis perder, bajo ningún concepto. Promete muchísimo y os esperamos.

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Pero es justo, y necesario, también hacer un repaso de lo que han dado de sí nuestras sesiones en este 2015, al que ya le queda tan poquito. La de enero, tuvo como invitado al conocido periodista José Luis Jurado, quien comentó ‘Mr Turner’, de Mike Leigh y ‘Big eyes’, de Tim Burton.

Febrero estuvo a cargo del experto Juan José Roldán introduciendo ‘The imitation game’, de Morten Tyldum y ‘Birdman’, de Alejandro González Iñárritu.

En marzo, Miguel Olid Suero, crítico y tertuliano de pro, se encargó de presentar ‘El francotirador’, de Clint Eastwood y ‘Fuerza mayor’, de Ruben Östlund.

Abril nos privó de la invitada prevista, por problemas de última hora, pero no de un intenso debate sobre ‘Selma’, de Ava DuVernay y de ‘Maps to the stars’, de David Cronenberg.

El florido mayo nos deparó a José Miguel Moreno Bautista, otro especialista cualificado y habitual en nuestras sesiones, haciendo los honores a ‘El capital humano’, de Paolo Virzi y ‘Citizenfour’, de Laura Poitras.

En junio, Miguel Olid Suero y, de nuevo, José Miguel Moreno Bautista copresentaron ‘La profesora de Historia’, de Marie-Castille Mention Schaar y ‘Mandarinas’, de Zaza Urushadze.

Tras los tres meses de pausa del verano, octubre nos brindó una excepcional lección de cine y literatura, de la mano del catedrático y maestro, Rafael Utrera Macías, analizando ‘El mundo sigue’, de Fernando Fernán Gómez.

El pasado noviembre, Álvaro de Luna, que tan buen recuerdo había dejado en su anterior intervención, glosó ‘El club’, de Pablo Larraín y ‘Truman’, de Cesc Gay. Además, presentamos una revista de cine, ‘Mise en scéne’, con su director Cristian J. Ceballos e hicimos las recomendaciones pertinentes del SEFF.

Un año en el que la asistencia ha ido a más. Un año en el que la calidad de los críticos invitados ha sido incontestable. Un año en el que, si tal cosa cabe, las mejores tertulianas y los mejores tertulianos del mundo mundial se han superado a sí mismos-as. Un año en el que seguimos disfrutando de la hospitalidad y generosidad de nuestra sede de La Casa del Libro. Un año en el que despedimos como coordinador de actividades culturales de la librería a Manuel de Medio y recibimos a José Iglesias Blandón. Tanto monta, monta tanto…

Un año excepcional que, repetimos, culminará este miércoles, 2 de diciembre, a las 19.30, en la sevillana Casa del Libro, de la calle Velázquez. Con una sesión que se promete apasionante. Con dos películas más que interesantes como ‘Dheepan’, de Jacques Audiard, Palma de Oro en el pasado Festival de Cannes y ‘Nadie quiere la noche’, de Isabel Coixet. Con Alejandro Ruiz Bobillo, otro experto, que cerrará brillantemente la magnífica lista de especialistas invitados.

Lo dicho. Entrada libre. No os la podéis perder. OS ESPERAMOS.