No solo cine: Letras Capitales y otras cuestiones

En la Biblioteca Pública Infanta Elena de Sevilla, y dentro del ciclo Letras Capitales, que organiza el Centro Andaluz de las Letras, se presentó esta tarde la novela ‘Una última cuestión’ que firma la gaditana Carmen Moreno. Hizo los honores de la introducción el también escritor Salvador Gutiérrez Solís. Y, como siempre, la directora del centro les dio la bienvenida a ambos.

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Aún sin haber leído el libro, debut en la novela negra de una autora a la que su colega definió como esférica literariamente, por haber tocado todas las facetas de esta disciplina artística, incluso, en este caso, la edición y hasta el diseño de la portada. Aún sin haber leído el libro, quien esto suscribe lamenta la coincidencia, en el mismo espacio y casi a la misma hora, de otro evento interesante que, lógicamente, restó público a una actividad que hubiera merecido una mayor asistencia.

Y a propósito del otro evento citado, una magnífica galería de retratos de nombres propios de las letras, realizada por el periodista Juan María Rodríguez bajo el epígrafe ‘Renglones de luz’, destacar que, de las 39 excelentes imágenes de estos no menos destacados creadores, solo siete corresponden a mujeres. Solo siete corresponden a creadoras. Solo siete…  Sin más comentarios.

Volviendo a la actividad que nos ocupa, reseñar que el presentador definió la obra como una novela negra en todos sus parámetros, pues su firmante, comentó, domina este género y sus técnicas. Señaló también que se ha atrevido a renunciar a la moda vigente del protagonismo de las nuevas tecnologías y ha construido un texto al uso, tan personal como clásico. Dotado de muchas pieles, de muchas capas.

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Asoció a esta obra, por sus reminiscencias cinematográficas, a las películas de Pixar, tan infantiles como adultas. Tan deudora de una escritura aparentemente sencilla, como habitada por temas tan candentes como la crisis, la pulsión por la fama, el éxito inmediato. «Una novela de género, con género». Con una protagonista singular, Verónica Lago, otro guiño mitómano, limpiadora del Corte Inglés, tan popular como compleja y fuerte, sustentadora de la familia, a la que visibiliza. Y la calificó de muy divertida, permitiendo la identificación con todos los personajes.

Carmen Moreno suscribió lo expuesto por su colega y confesó ser seguidora de ciertos programas televisivos muy denostados, de los que saca material. También que su protagonista va a tener continuidad y que está inspirada en su madre. Y que, pese a que los detalles están muy cuadrados, con una estructura de guión de cine, con sus tramas e intrahistorias, los personajes se le desmadraron, para su sorpresa. Hasta tal punto que el-la culpable resultó no ser el-la inicialmente previst@ por ella. Ningún@ de sus personajes es casual, tienen relación con personas conocidas e incluso familiares.

Reivindicó a su Verónica Lago frente al tipo de mujer tan esquemática y sexista de la novela negra escita por hombres. Pero tampoco, pese a su admiración por Alicia Giménez Bartlett, ocultó su disgusto por Petra Delicado o por «esa señora inglesa insufrible, trasunto de su autora», que es Miss Marple, aunque reconoció su deuda con Agatha Cristhie aquí. Y el humor que la recorre, incluso en las circunstancias más trágicas. De ser llevada al cine, se barajaron nombres como los de Carmina Barrios o Loles León para su personaje central.

Estas y otras muchas cosas estimulantes, divertidas y de interés, convirtieron este presentación en una muy agradable velada. Está clarísimo que hay que leer el libro. Quien esto firma, desde luego, se ha hecho con un ejemplar.

‘La Palabra y la Imagen’: A modo de recordatorio

Sirvan estas líneas para recordar que el próximo miércoles, 6 de mayo, tendremos una nueva sesión de nuestra tertulia de cine, ‘La Palabra y la Imagen’. Será a las 19. 30, en nuestra sede habitual de La Casa del Libro.

Debatiremos sobre las películas ‘El capital humano’, del italiano Paolo Virzi, Premio del Público en el pasado Festival de Cine Europeo de Sevilla y ‘Citizenfour’, de la estadounidense Laura Poitras, Oscar 2015 al Mejor Largometraje Documental.

El crítico invitado, un lujo y un honor, será José Miguel Moreno Bautista, de Radiópolis. No os la podéis perder. La entrada es libre y, por supuesto, gratuita. Os esperamos.

 

 

 

‘En cartelera’: Amores y odios

Dada la festividad de mañana, la cartelera se renueva hoy. Comenzamos por dos cintas de interés que se exhiben, además, en versión original, precedidas de muy buenas referencias y cuya visión es obligada. Hablamos, en primer lugar, de la italiana, ‘Qué extraño llamarse Federico’, de Ettore Scola. Nos llega con dos años de retraso y es un homenaje de su firmante a su maestro, amigo y mentor, el gran Fellini, al cumplirse dos décadas de su desaparición.

La segunda es la coproducción etíope-estadounidense, ‘Difret’, de Zeresenay Mehari. Producida por Angelina Jolie, y basada en una historia real, trata sobre una abogada que pone en peligro su vida por defender a mujeres y niñas víctimas de la violencia machista, y de unas leyes feroces e injustas, en dicho país africano.

Lamentablemente doblada, como el resto de las ofertas que comentaremos, pero con críticas muy positivas, está el drama bélico estonio-georgiano, ‘Mandarinas’, de Zaza Urushadze, Sobre la amistad de dos ancianos, potencialmente enemigos, en plena guerra civil. Hay que verla.

Dos comedias románticas, otro drama y un musical completan este menú cinematográfico. Ninguna de estas películas ha convencido a la prensa especializada, pero sobre gustos…

Las dos primeras, de muy distinto signo, pese a su género en común, son la estadounidense ‘Lecciones de amor’, de Fred Schepisi. O las diferencias entre un profesor de lengua y una profesora de arte que desencadenarán el inevitable romance. Se ha destacado a su atractiva pareja protagonista, Juliette Binoche y Clive Owen. La segunda es la también norteamericana ‘Lo mejor de mí’, de Michael Hoffman, sobre dos jóvenes enamorados y separados que se reencuentran, décadas después, en el funeral de un amigo común.

El musical es el inglés, ‘Walking on sunshine’, de Max Giwa y Dania Pasquini, sobre un triángulo amoroso y, por último, la española, ‘Tiempo sin aire’, de Andrés Luque y Samuel Martín Mateos, sobre una mujer colombiana  que busca vengarse del asesino de su hija en nuestro país. Juana Acosta, Adriana Ugarte y Carmelo Gómez encabezan un reparto del que se ha destacado la interpretación de la primera.

‘En cartelera’: Crisis, supervivencias y… dos ausencias

La nueva cartelera que se inauguró el viernes nos trae una variedad de películas de las que destacamos, en primer lugar y como es habitual en esta sección, aquellas que se proyectan en su idioma original. Como la francesa ‘La familia Bélier’, de Eric Lartigau. Sobre la familia a la que alude el título, que tiene la  particularidad de que todos sus miembros son sordomudos, con la excepción de una adolescente en la que se apoyan. Pero a la joven le surge una oportunidad única y deberá decidir su destino. La crítica la ha tratado bien, en general, y ha batido récords de taquilla en su país. Habrá que comprobarlo.

Y la estadounidense, ‘La sombra del actor’, de Barry Levinson. Adaptación de la novela homónima de Philip Roth acerca de un veterano actor teatral que sufre un bloqueo interpretativo, a la vez que una crisis existencial. Sus referencias son irregulares, pero se destaca la gran interpretación de Al Pacino. Se impone verla.

 

Dos españolas y una australiana, doblada en este caso, han obtenido reseñas irregulares, pero pueden merecer una visión. Hablamos de ‘Como sobrevivir a una despedida’, de Manuela Moreno,  de ‘Sexo fácil, películas tristes’, de Alejo Flah, ambas proyectadas en el Festival de Málaga y de ‘El maestro del agua’, de Russell Crowe. Una aventura épica, a caballo entre Australia y Estambul, durante la I Guerra Mundial.

 

Finalizamos con las dos ausencias. Una comedia española y un drama francés. ‘Murieron por encima de sus posibilidades’ de Isaki Lacuesta, sobre cinco personas afectadas por la crisis que planean un golpe. División de opiniones. Y ‘Girlhood’, de Céline Sciamma, tercera de una trilogía sobre la infancia y adolescencia femeninas. Vista en el pasado Festival de Cine Europeo de nuestra ciudad. Dura y sin concesiones, merece la pena. Confiemos en que solo sean retrasos…

‘La fiesta de la despedida’: El largo adios

Esta cinta israelí – fechada en 2014, de 95 minutos de metraje, coescrita y codirigida por un hombre, Tal Granit y una mujer, Sharon Maymon, fotografiada por Tobias Hochstein y cuya música está firmada por Avi Belleli – ganó el Premio del Público en Venecia y la Espiga de Oro en Valladolid, junto al de Mejor Actriz, exaequo, para dos de sus magníficas protagonistas, Aliza Rozen y Levana Finkelstein.

Su historia nos remite a un grupo de ancianos que viven en una residencia de Jerusalén. Uno de ellos, inventor y muy creativo, diseña una máquina de eutanasia de máxima seguridad y mínimas implicaciones penales. Esto les  provocará, a él y a sus amistades más cercanas, más de un quebradero de cabeza ante las peticiones de ayuda de enfermos terminales y sus consecuencias, dilemas éticos incluidos.

Tratar este tema, aún tabú, y más en una sociedad tan religiosa, en clave de un drama lleno de humor y una comedia que no rehúye el drama, no es nada fácil. Y esta película lo consigue. Desdramatizar – sin ser insensible o distante, sin eludir la emotividad, pero sin caer en el sentimentalismo – el último suspiro voluntario de personas desahuciadas es todo un acierto. Revelar la vejez en sus cuerpos reales, en su fuerza, en su deterioro, en sus limitaciones, en su sensualidad, y en sus deseos, incluso los ‘prohibidos’, sin paternalismos, ni condescendencias, es otro logro.

Lo es también articular un relato coral con un dibujo y un mimo por los personajes notable, estupendos los de las mujeres. sostenido por un@s intérpretes de talento. Con una energía irresistible. Un canto al amor y al disfrute de la existencia, con el final como telón de fondo. Una apuesta por la calidad de vida y por su conclusión, libre y dignamente elegida.

¿Que podrían haber sido más radicales y menos amables en sus planteamientos?. Seguro que sí, pero no eran ni su objetivo, ni su tono. Quien esto suscribe, está claro, les recomienda verla. Aunque también cree que, salvo alguna excepción, su primera parte es superior y le molesta que el único personaje negativo y más antipático sea el que es. Ya lo averiguarán…

De obligado cumplimiento: Una deuda de gratitud permanente

Quien esto firma, quiere dejar constancia en estas líneas de su gratitud por la difusión masiva de su crónica de la Manifestación Antitaurina de Sevilla a través de las redes sociales, muy especialmente de twitter. A cuantas asociaciones, colectivos, personalidades públicas y particulares contribuyeron a dar a conocer esta entrada, visibilizando, con ello, una mirada desde dentro de un acto de afirmación animalista, cívica y democrática.

Un acto del que quien esto firma se siente orgullosa y honrada de haber formado parte por décimo año consecutivo. Era su obligación ética y moral dejar constancia de esta reivindicación tan justa y necesaria a través de Sevilla Cinéfila. Gracias especiales a Vita Lirola, por incluir las fotos y hacer los contactos pertinentes. Gracias a tod@s. GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS.

 

 

No solo cine. X Manifestación Antitaurina de Sevilla: Sangre y arena…

Por décimo año consecutivo, la hermosa, entusiasta y generosa gente animalista, alrededor de 500 personas, se ha reunido a las 17 horas de esta tarde primaveral, convocada por el Partido Animalista contra el Maltrato Animal – en siglas, PACMA – en el sevillano Palacio de San Telmo, como punto de partida para iniciar la manifestación contra la Infamia Nacional. Hasta ahora, el recorrido a seguir era por el Paseo Colón hasta situarnos frente a la Plaza de la Indignidad.

Pero, en esta ocasión, 14 colectivos taurinos – catorce, han leído bien – han impedido cualquier acceso a las inmediaciones del coso, recluyendo a l@s manifestantes en los aledaños más invisibles y cercanos a la Torre del Oro. Tanto es así que ni siquiera estuvimos a pie de calle la mayor parte del tiempo, sino en el paseo del río, sin una sombra, y bajo un sol de abril inclemente. Las razones de los partidarios de la tortura y la muerte fueron «que con el ruido y los gritos asustábamos a los toros y podríamos excitarlos demasiado» No hay palabras para semejantes desvergüenza y cinismo. Pretendían escondernos para que no les molestáramos…

Pese a tal indignidad, consentida por un regidor municipal que parece olvidar que lo es de TODA la ciudadanía, o precisamente por ella, el clamor fue in crescendo. Se corearon con fuerza, potencia e intensidad lemas y consignas como  «No hay democracia sin derechos animales», «Derechos ya para los animales», «Esta plaza la vamos a cerrar» «A ti te divierte la sangre y la muerte» – al paso de quienes iban camino del sangriento espectáculo entre avergonzad@s y prepotentes, incluso haciendo la peineta, con sus almohadillas disimuladas en bolsas – «Toros sí, toreros no». «La tortura, ni es arte, ni cultura», «La Infamia Nacional, al Código Penal», «No es un torero, es un carnicero» o «Tauromaquia abolición», entre muchos otros.

Guardamos un minuto de silencio por los inocentes herbívoros que iban a ser asesinados. Se recordó, en la intervención del representante de PACMA, los millones destinados a la tauromafia, de nuestros impuestos  frente a la crisis y a la miseria de tanta ciudadanía y la bajada de su IVA , frente al escandaloso que grava los precios de la cultura y de la atención veterinaria. Así  como  la razón de que no haya una verdadera Ley de Protección Animal siendo legal y oficial esta siniestra «Fiesta», que permite y fomenta todos los maltratos de todos los festejos de este país.

Finalizó el acto – casi dos horas después – con una estruendosa ovación, a y por tod@s l@s presentes,  con la esperanza de que la barbarie de la sangre en la arena tiene los días contados. Gracias a PACMA, a Igualdad Animal, que respaldó y a todos los colectivos, asociaciones y particulares que hicieron – pese a todas las trabas ya citadas – de esta cita antitaurina una experiencia digna, cívica, ética, democrática, emotiva, poderosa, intensa y memorable. Ha sido todo un honor, para quien esto suscribe, haber formado parte de ella otro año más. GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS.

‘Felices 140’: Las razones de mis amigos

 

 

Gracia Querejeta, cosecha del 62, tiene una dilatada trayectoria fílmica con títulos como ‘Una estación de paso’, ‘Héctor’, ‘Siete mesas de billar francés’ o ’15 años y un día’. Sus historias, en general, suelen estar marcadas por un padre ausente.  Por mujeres teóricamente fuertes que encaran sus vidas solas,  nada asertivas en lo sentimental y extremadamente vulnerables bajo su fachada de dureza. Por hijos adolescentes, problemáticos en uno u otro sentido, y casi siempre varones. Por una mirada no especialmente empática sobre los animales. Véase la terrible historia del gato en ’15 años…’ y la diversión de la veterinaria, protagonista de esta que nos ocupa, con lo que se ha tragado el perro.

Historias con vocación intimista, con una mínima o nula proyección social. En ‘Felices 140’ -98 minutos de metraje, guión de su firmante y de Santos Mercero, fotografía de Juan Carlos Gómez y música de Federico Jusid- cambia teóricamente su registro, aunque persistan algunas de sus señas de identidad narrativas de fondo y forma. Como su buena factura, marca de la casa, y una sutileza en la puesta en escena, mucho más deudora de un cierto cine europeo que de la que suele mostrarse por estos lares. Eso en el saldo positivo…

En el negativo, habría más que decir. Curiosamente uno de los productores,  Gerardo Herrero, dirigió en el 2000, ‘Las razones de mis amigos’, basada en la excelente novela de Belén Gopegui, ‘La conquista del aire’, con un tema similar al de esta cinta. En ella, una mujer que cumple 40 años, y ha sido afortunada con una enorme e insospechada ganancia, invita a sus amistades a celebrar ambos eventos. Pero nada se desarrollará según lo previsto…

‘Felices 140’ pretende subrayar la codicia humana en tiempos de crisis y el hecho de que casi tod@s tenemos un precio. Y lo hace en una pirueta dramática que vira, desde la comedia coral y amable, aunque teñida de ironía, a la oscuridad de un drama cínico y amoral, que coexiste con el humor. Esto es muy teórico, porque a quien esto suscribe le parece muy impostado, rozando la inverosimilitud, el hilo conductor del premio millonario.

Pero es que, además, la cinta es misógina a rabiar. No solo está recorrida por la misantropía. Es que es tan sutil como burdamente misógina. Los personajes femeninos resultan más esquemáticos y antipáticos que sus homólogos masculinos quienes, pese a sus miserias, son más complejos. La rivalidad entre ellas a varios niveles está exasperada, tienen siempre el colmillo retorcido y la acritud dispuesta. Si existe alguna lealtad es hacia sus hombres, por decirlo con las claves de este relato, pero no entre ellas. Salvo de una hermana hacia la otra, pero… se diluye enseguida con premeditación y alevosía.

El tratamiento de la violencia de género es indignante. Vale el síndrome de la mujer maltratada, aunque no esté bien representado. Pero pretender que la responsabilidad – como arteramente se sugiere – recae sobre la propia víctima.  Pero pretender que se arregla felizmente con la prosperidad económica y pretender que el hijo no sufre más secuelas que el querer irse a vivir con la tía enrollada es de juzgado de guardia…

El reparto funciona bien, son excelentes profesionales y de ahí saldrán varias nominaciones a los Goya. Si no, al tiempo. Otra cosa es, reiterando, la tosquedad de los caracteres de las actrices que las perjudica. Con la excepción de Maribel Verdú, pese a algunos trazos gruesos en el suyo, por otra parte tan cuestionable como mimado en el filme. A la crítica de este país, en general, le ha gustado mucho. Escrito queda. La pelota está en sus tejados.

 

 

 

En cartelera: Regresos, supervivencias y despedidas…

De la nueva oferta de la cartelera de hoy destacamos cuatro películas. Por nacionalidades, dos norteamericanas, una israelí y una francesa. Dos están en versión original y dos dobladas. Comenzamos, como es habitual en esta sección, por las que se exhiben en vos.

La primera es el debut tras la cámara del actor Ryan Gosling, ‘Lost river’. Se trata de un thriller fantástico, futurista y sobrenatural que ha suscitado un fortísimo contraste de pareceres en la prensa especializada de su país. Habrá que comprobarlo.

La segunda es la israelí, ‘La fiesta de despedida’, de Tal Granit y Sharon Maymon. Es una reflexión, entre el drama y la comedia, sobre la eutanasia en un asilo de ancianos. Ha gustado mucho, en general, y se impone verla.

La tercera, ya doblada, es la francesa ‘Regreso a Itaca’, de Laurent Cantet. Narra la reunión de un grupo de amigos que se enfrentan a su pasado y a su presente, con el exilio de uno de ellos de fondo. Viene precedida de excelentes críticas y no hay que perdérsela.

La cuarta, ya en clave más comercial, es la también estadounidense, ‘Una noche para sobrevivir’, del catalán afincado en USA Jaume Collet-Serra. Cuenta, en clave de thriller de acción, la historia de un ex mafioso que se debate entre dos lealtades que debe resolver en el periodo de tiempo al que alude el título. Liam Neeson la protagoniza y sus referencias son positivas.

Ciclo de documentales de la FNAC. ‘Blackfish’: Liberad a Tilikum…

Nueva sesión esta tarde del excelente ciclo de documentales que el crítico y amigo Miguel Olid Suero dirige y coordina en la FNAC de Sevilla. Todos inéditos en nuestra ciudad ya que, salvo honrosas excepciones, los exhibidores locales no son precisamente proclives al género. Había una expectación aún mayor por la proyección de hoy. Un largometraje animalista estadounidense, dirigido por una mujer, y con tres directoras andaluzas convocadas por el anfitrión para hablar de su situación profesional en el debate, eran, de entrada, una inmejorable oferta. ‘Blackfish’ – fechado en 2013, con 83 minutos de metraje, firmado por Gabriela Cowperthwaite, con guión de ella misma y Eli Despres, fotografiado por Jonathan Ingalls y Chris Towey y con la partitura de Jeff Beal – cuenta la historia de Tilikum, una orca responsable de la muerte de tres personas, entre ellas una de sus entrenadoras más destacadas. Pero también registra las infames condiciones en las que se desarrolla la ‘vida’ de estos inteligentes y sensibles animales en cautividad y los efectos devastadores que les provocan.

Quien esto suscribe piensa que este es un documental bienintencionado, valiente y honesto… pero insuficiente. La mirada animalista de quien esto firma cree que la realizadora ha dado una voz excesiva, hasta la reiteración, a l@s entrenadores-as de estos maravillosos e infortunados animales y ninguna a quienes les defienden. Ninguna a quienes son, de hecho, su voz y luchan por sus derechos. Les vemos episódicamente manifestándose delante del infausto parque acuático en el que se les explota. Únicamente… Carencia que se hace extensiva al propio montaje del filme que, con una planificación bastante convencional, ha puesto el acento entrevistando a trabajadores-as de esos inicuos lugares.

Personas que llegan a cuestionar su propia función y el sufrimiento de los animales allí, cierto. Pero su protagonismo lo invade todo, en detrimento de otros puntos de vista. En detrimento de su propio rol en el doloroso ‘amaestramiento’ de estos animales. De eso no se habla. En detrimento de las  escasas, aunque muy impactantes y emotivas, imágenes de la captura y de las condiciones de vida terribles de estas hermosas y nobles criaturas en Sealand, Seaworld y Loro Parque, en Tenerife. Como la separación de madre e hija… desgarradora hasta las lágrimas.

En el coloquio, muy interesante, se habló de todo ello. Aunque algún@s podían entender el punto de vista y la intención de la realizadora, apreciando como l@s entrenadores-as cuestionaban su trabajo. Unanimidad en el tratamiento algo esquemático y reiterativo, con factura, según se comentó, más de reportaje que de documental propiamente dicho.

Las tres realizadoras presentes, Nocem Collado, de Canal Sur TV, Paola García Costa, Escuela de Cine de Barcelona y Alicia Cifredo, también actriz, coincidieron en el machismo de la industria y en la dificultad de las mujeres como realizadoras en general y de este género en particular. El coordinador se comprometió a programar sus trabajos en el próximo curso.

Y en la próxima sesión, que tendrá lugar el lunes 11 de mayo, se proyectará ‘El caso Rocío’. La historia de una película secuestrada por la Transición’,de José Luis Tirado. Una revisión muy necesaria del documental maldito de Fernando Ruiz Vergara, ‘Rocío’. Memoria histórica andaluza y del propio cine, de visión imprescindible. Gracias a Miguel Olid Suero, por darnos esta oportunidad única de ver y debatir tales materiales cinematográficos claves.