Archivo mensual: octubre 2014

‘Ahí os quedáis’: Amén…

El currículum del realizador de esta película norteamericana, el canadiense Shawn Levy, cosecha del 68, no es precisamente distinguido. Entre su filmografía están ‘Los becarios’, o las tres de la saga, ‘Noche en el museo’… Aún así la abajo firmante se atrevió con esta su última propuesta fílmica, basada en best seller de Jonathan Tropper, quien se encarga asimismo del guión. Su metraje es de 103 minutos y el título original sería algo así como ‘Ahí donde os dejé’, que no tiene nada que ver, ni literal, ni metafóricamente hablando, con el ‘creativo’ castellano.

Cuenta la historia de tres hermanos y una hermana, de ascendencia judía, pero no practicantes que, a la muerte del padre, y respetando, aún a regañadientes, su última voluntad, deberán acatar la Shiva. Se trata de permanecer en la casa familiar durante un duelo de siete días, con sus parejas, tras el funeral. Con su exuberante y desinhibida progenitora como anfitriona. Los problemas, que tod@s arrastran, más los derivados de tan forzada convivencia, no tardarán en estallar.

Enésima versión del género de los reencuentros familiares, con el toque negro del  óbito, funeral y duelo paterno a la manera hebrea, aunque teóricamente descreída. Y con el presunto picante añadido de su ‘apertura’ en temas sexuales. En este caso, mostrada de una forma más bien obvia y, a la postre, conservadora. Porque, pese a su presunta osadía, verbal y de algún que otro gesto, la cinta no puede ser más recatada. No transgrede, salvo esa ‘sorpresa’ materna, ni un solo tabú, ni uno solo.

Con un tratamiento  rutinario, sin apenas gags, aburrido, sin el ritmo y la malicia que un tema supuestamente rompedor hubiera requerido. Previsible hasta decir basta en la resolución de los conflictos, así como en el tratamiento de los personajes y sus relaciones. Capítulo aparte merece su sexismo. Los caracteres femeninos son tópicos, esquemáticos, objetales, no salen de su rol y son maltratados – bastante más que algunos de sus homónimos masculinos – por un guionista y un realizador maniqueos y patriarcales. De vergüenza ajena.

El reparto, desigual, pero es que, con tales mimbres, es imposible. En fin, ustedes verán…

‘En cartelera’: Ofertas plurales y una ausencia

 

En este primer viernes de octubre, la oferta de la cartelera, y con ello nos referimos a los títulos más interesantes sobre el papel, es variada y heterogénea. Comenzamos por las películas que se proyectan en versión original. A saber, una china y una norteamericana. Un thriller y un drama romántico. Hablamos del Oso de Oro del Festival de Berlín, ‘Black Coal’, de Yinan Diao y de ‘La desaparición de Eleanor Rigby’, de Ned Benson.

La primera, aparte del preciado galardón al que hemos hecho referencia y el de la Mejor Película en el mismo Certamen, viene precedida de unas críticas espléndidas y se impone verla. Trata, en clave muy oscura, de unos crímenes separados por cinco años, que reúnen al inspector encargado del caso y a la viuda de la primera víctima, con una cantera de fondo.

La segunda cuenta la exploración de la crisis de una pareja vista desde la perspectiva de él y de la de ella. De hecho, su duración era de casi cinco horas  y se ha comprimido, para hacerla más comercial, en poco más de dos. Esta mutilación, según la prensa especializada, ha afectado a su calidad y el producto resultante ha cosechado división de opiniones. Pero todas coinciden en la gran interpretación de su protagonista, la excelente Jessica Chastain.

Seguimos con una comedia negra norteamericana, ‘Ahí os quedáis’, de Shawn Levy, sobre un@s herman@s, con sus anexos correspondientes, que deben convivir una semana en la casa familiar, a la muerte del padre. División de opiniones, pero se resalta su comicidad. O la española, ‘Los tontos y los estúpidos’, de Roberto Castón, en la que el ensayo de una obra tiene consecuencias personales sobre su reparto. Sin referencias.

Por último,  la estadounidense, ‘La buena mentira’, de Philippe Falardeau, sobre una trabajadora social que acoge a un refugiado sudanés. Contraste de pareceres críticos. Y consignar las ausencias de lamentable rigor, independientemente de su calidad. En este caso, el drama belga, ‘El veredicto’, de Jan Verheyen. Un hombre, una tragedia familiar y una lucha contra las instituciones. Ha gustado.

 

 

‘La Palabra y la Imagen’. Temporada tres: Una velada extraordinaria…

No ha podido tener mejor arranque de curso, mejor inauguración de la temporada – la tercera ya, la tercera… – nuestra tertulia de cine, ‘La Palabra y la Imagen’. No solo por la excepcional categoría de nuestros invitada e invitado, a los que se le añadió una sorpresa muy especial, sino porque dos críticos y una crítica muy querid@s, y que han sido anfitriones y anfitriona en anteriores encuentros, se nos unieron también. Y por el estupendo reencuentro con nuestr@s tertulian@s, tras el largo y cálido verano, con nuevas incorporaciones incluidas. Afluencia masiva, en cantidad y en calidad.

Laura Alvea y José F. Ortuño, responsables de ‘The extraordinary tale’ son un lujo para cualquier encuentro de cine. Pero es que si, además, se les añade el imprevisto maravilloso de la presencia del estupendo protagonista de la película, Ken Appledorn, entonces ya es el no va más. Y esto es lo que ha ocurrido, precisamente, esta noche. Con lo que la velada, si tal cosa era posible, se enriqueció aún más con su voz y su experiencia.

Nuestros protagonistas él y ella, ella y él, tienen unos currículums impresionantes, de los que dimos cumplida cuenta, y que la abajo firmante no registra en esta crónica para no ‘comerse’ todo el espacio. Son una pareja de cine, literal y metafóricamente hablando. Su generosidad va a la par que su talento, pues aceptaron la invitación de esta tertulia, y de esta servidora, pensando que no se iba a hablar de su película en exclusiva, sino que se la englobaría dentro de los estrenos más destacados del verano. Estrenos en los que, por cierto, han brillado. además de ellos mismos, otros dos realizadores sevillanos. Hablamos de Alberto Rodríguez y de Ahmad Natche. Con ‘La isla mínima’ y ‘Dos metros de esta tierra’, respectivamente.

Así que este cuento tan tierno como feroz y tan cruel como inocente. Así que, por supuesto, este cuento extraordinario centró toda nuestra atención. A tres voces, directora, director y actor – sobre todo, y lógicamente, los dos primeros – nos enriquecieron e informaron sobre todos los entresijos de su gestación. De su rodaje. De la historia. Del casting. De sus claves temáticas. De su exiguo presupuesto. De la elección de vestuario. De la imposible financiación. De las disfuncionalidades de sus personajes y  del femenino, especialmente. Del por qué de su versión original inglesa, entre tantas otras cosas.

Como, por ejemplo, que la abajo firmante no quiere dar muchas pistas a quienes vais a tener la oportunidad de verla en filmin ya mismo, que se rodó en Coria del Río con un calor sofocante y con humo sobre los actores, puertas y ventanas cerradas, para crear esa textura tan especial que tiene. Como, por ejemplo, que la maternidad es un tema central, para que sea libremente decidida en las mujeres, y la incapacidad de su protagonista para asumirla. Como, por ejemplo, del condicionante de la educación. Como por ejemplo de las madres de él y de la de ella. Como, por ejemplo, de los padres ausentes. Como, por ejemplo, que el inglés fue una opción de lenguaje claro en un relato intemporal. Como, por ejemplo, que hay una fecha trampa, que la abajo firmante no revela, para que la descubran.

Como, por ejemplo, que se cuestionaba la normalidad al uso. Como, por ejemplo, que Ken y Aïda, el chico y la chica, fueron opciones claras pero él, según confesión propia, debió esperar ocho meses, tras hacer la prueba, hasta que le llamaron. Como, por ejemplo, que el niño de nuestros sobresaltos es el sobrino de Laura y tuvo que rodar separadamente de la protagonista, trucos cinematográficos, porque lloraba al verla con tanto maquillaje. Lo que les sirvió muy bien para cierta escena. Como, por ejemplo, ese final tan abierto. Como, por ejemplo, tantas y tantas cosas más, que tienen que verla sí o sí.

La abajo firmante agradece inmensamente a Laura Alvea, José F. Ortuño y Ken Appledorn, las lecciones de cine que nos han impartido. A Mila Fernández Linares, Borja de Diego y Juan Antonio Hidalgo por su apoyo y presencia. A Manuel de Medio, siempre. A nuestra casa de Casa del Libro de Sevilla y a l@s mejores tertulian@s del mundo mundial por estar ahí y ser como son. GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS.

Nuestra próxima cita tendrá lugar el miércoles, 5 de noviembre, a las 19.30 en la librería. Debatiremos principalmente sobre ‘La isla mínima’, de Alberto Rodríguez. Pero teniendo presentes, como recomendaciones de cartelera y próximos títulos en nuestra lista, ‘Boyhood’, de Richard Linklater, que sigue proyectándose y con sesiones en versión original. Y las flamantes Oso de Oro en Berlín, la china ‘Black Coal’, de Diao Yinan, que entra pasado mañana y la Concha de Oro y Mejor Dirección en San Sebastián, la española, ‘Magical girl’, de Carlos Vermut, que lo hará el día 17. Lo dicho, gracias por una velada tan extraordinaria como el cuento que la ha protagonizado.