Archivo mensual: noviembre 2014

‘El amor es extraño’: Sonata de otoño

Para A., C. y E. J. L., a quienes les pareció discutible, y para V. S. R., que me la recomendó vivamente…

Programada en la Sección Perlas del Festival de San Sebastián, en Sundance y en Berlín. Nominada a los Gotham como Mejor Película y a cuatro categorías en los Spirit Awards. Estos son los precedentes de esta cinta del estadounidense, Ira Sachs – cosecha del 65, ‘Keep the lights on’ – que, paradójicamente, ha obtenido la calificación R en su país. O, lo que es lo mismo, su visión se restringe a mayores de 17 años o a menores acompañad@s de adult@s. Penoso.

De 94 minutos de metraje, coescrita por el propio realizador y su habitual Mauricio Zacharias, transcurre poco después de legalizarse el matrimonio gay en Nueva York, en 2011. Tal acontecimiento lo aprovechan para casarse una pareja madura y relativamente acomodada, formada por un profesor de música y un pintor, que llevan juntos 39 años y son vecinos del barrio de Chelsea, celebrándolo con familia y amistades.

Pero la alegría les dura poco, pues el enseñante es expulsado, por la publicidad inherente a la boda, de la escuela católica en la que trabajaba. Esto pese a que todo el claustro, con el director a la cabeza, conocían su relación. La pérdida de poder adquisitivo inherente a este injusto e hipócrita despido, añadido al dinero gastado en una espléndida luna de miel, les obliga a dejar su piso y las opciones de alquilar en sus zonas habituales son muy caras. Deben, pues, y de forma transitoria, separarse. El pintor, con unos parientes y el músico con una joven pareja de policías gays. Circunstancia que les trastocará a tod@s.

Estos hechos son narrados agudamente por un cineasta ‘judío y abiertamente gay’ como él mismo gusta de definirse. Aunque, en este caso, no ejerce a nivel de su religión, sí es decididamente crítico, sin subrayados reivindicativos, con la intolerancia de unas creencias ante el qué dirán que determina, de hecho, la trama de la película

Una mirada la suya adulta, serena, divertida, lúcida y nostálgica a un grupo de personas – encabezadas por los protagonistas, unos magníficos, impecables, John Lithgow y Alfred Molina – unidas por lazos de empatía, sangre y afectos, pero forzadas por convivencias impuestas. Obligadas a conocerse ‘más de lo que se desearía’.

Entre la cortesía y la exasperación, el cariño y el fastidio, o, sencillamente, la involuntaria torpeza ante la sensibilidad o el trabajo creativo ajenos. Así el intruso, aunque invitado, en la intimidad conyugal y con un hijo adolescente al que tal cercanía le fastidia y le invade, en el caso de uno. Y la pasividad resignada de estar en una casa siempre llena de gente festiva y ruidosa, la de los policías, en el caso del otro.

Del humor al drama, de la alegría a la nostalgia, de la celebración al ostracismo, de un estatus desahogado a otro precario, de un trabajo fijo a otros temporales, de la intimidad en pareja a la separación forzosa, de citas y encuentros casi clandestinos en literas de adolescentes. Tales matices son registrados por una puesta en escena sin estridencias, elegante y serena, pero densa e intensa cuando procede. Que sobre todo pone el acento en el amor incuestionable, hermoso y tierno, de dos hombres mayores, de los que uno es septuagenario. Y en las piruetas de un azar que no siempre está a la altura…

Bellamente fotografiada por Christos Voudouris, con los talentos de un reparto en el que podemos disfrutar de Marisa Tomei y Darren Burrows, entre otr@s. Con un guión sutil y lleno de sugerencias, una Nueva York siempre presente, un final abierto y agridulce y las hermosas partituras de Chopin subrayando la historia, las historias. No se lo piensen y corran a verla.

París-Manhattan: Tanto da…

 

Hay ocasiones en las que cuando se trata de escribir sobre una película como esta no merece la pena hacer esfuerzos. A quien esto suscribe le cuesta alrededor de una hora, y más en según qué casos…,  pergeñar una crítica mínimamente digna y coherente. Por respeto a l@s lectores-as de este blog. En este caso, quien esto suscribe ha decidido no malgastar dichas energías.

Las referencias de ‘París-Manhattan’ eran pésimas, de entrada. Nos ha llegado con dos años de retraso y es lamentable que se nos queden inéditos tantos títulos de interés en esta Sevilla nuestra y, sin embargo, tengamos que sufrir en nuestras pantallas, y en versión original además, una nadería de este calibre.

De Sophie Lellouche sabemos que es una guionista y realizadora francesa, que ha perpetrado también la escritura – por llamarla de alguna manera – de esta cinta. Quien esto suscribe se acercó a verla, superando prejuicios, por estar realizada por una mujer y esperando que no se cumplieran, como así lo hicieron, los peores pronósticos.

La historia de una joven farmacéutica, cuyo ídolo es Woody Allen, además de mentor y consejero imaginario.  Soltera, de familia acomodada de origen judío, secretamente enamorada de su cuñado y a la que este mismo, sus padres y hermana quieren ver casada, es un despropósito de principio a fin. Es guapa, presuntamente inteligente y singular, cinéfila y dispensadora de filmes para males físicos y anímicos. Pero no cuestiona las presiones de su entorno y es sumamente convencional en sus atracciones. Eso, claro, hasta que aparece el Hombre…

Oportunista, pretende aprovecharse del estilo, personajes e incluso diálogos del neoyorquino, sin el menor ápice de ingenio, ni de talento. Más que un homenaje, resulta una burda caricatura. Y en cuanto a clichés sexistas- lamentable, más tratándose de una mujer tras la cámara – uno y otra andan a la par. Ni romántica, ni divertida. Hasta su aparición estelar es penosa. Mal filmada, peor escrita y toscamente contada. ¿ A qué seguir…?. Tanto da. Ahórrensela.

No solo cine: Sirenas y silencios

Adelaida García Morales – Badajoz 1945;  Dos Hermanas (Sevilla), 22 de septiembre de 2014 – ha sido, esta noche, la protagonista indiscutible de la multitudinaria sesión de un club de lectura, integrado por mujeres, con sede en la librería La Extravagante, al que quien esto firma se honra en pertenecer.

Adelaida García Morales, escritora de maestría y sensibilidad muy singulares, fue glosada por su hijo mayor, Galo Almagro, con el telón de fondo del libro elegido, ‘El silencio de las sirenas’. Y hablando del silencio, el que le ha honrado a este hombre quien, con su filiación y su convivencia de años con Víctor Erice, ha sido dueño de este secreto, pese a frecuentar talleres y tertulias de cine. Hasta que la periodista Charo Ramos le descubrió en un reportaje del Diario de Sevilla, tras la pérdida materna.

Este club lector tiene contraída una deuda con él, por su enorme generosidad al aceptar la invitación. Por prepararse, como hizo, una documentada exposición y por satisfacer la curiosidad infatigable de todas nosotras, pese a que el tiempo pasó volando y se nos quedaron muchas preguntas y cuestiones en el tintero.

Entre las que sí se plantearon, y los temas sacados a colación, se registrarán en esta entrada algún@s, inevitablemente en detrimento de otr@s, que solo dan una pálida idea de una velada estimulante, sugerente, compleja y enriquecedora. Como que el ambiente político y literario de los sesenta- en el que está ambientada la obra – enfrentaba, de alguna manera el intimismo y el compromiso social.

Como que fue antes la película, ‘El sur‘, que el libro y que su éxito favoreció la publicación. Como los conocidos problemas con Querejeta,  que impidieron una segunda parte para bien o para mal. Como la confluencia de dos sensibilidades, la combinación de dos talentos, de la autora y del realizador, brilló en esta obra y en su tratamiento poético.  Como que para nuestro invitado, es superior al libro que comentamos en su cadencia y en su fluidez narrativas.

Como Las Alpujarras, Capileira, donde vivieron unos años, tan bien captado en la novela. Como su paisaje, un personaje más. Como que ha sabido leer este espacio, un territorio mítico y de peregrinación obligada para viajer@s ilustrad@s y hippies del momento. Como l@s del círculo social que frecuentaban. Como que aunque no haya en el libro, en ‘El silencio de las sirenas’ descripciones al uso, sí ha recreado su atmósfera, su mito, su magia, su místicas…

Como las tres mujeres que lo pueblan. María, Elsa y Matilde, las dos primeras alter ego de su autora. Como su reflejo de dos realidades, la convencional y la paralela. Como sus claves románticas de brujas, hipnotismo, soledad, amor platónico intenso y no correspondido con destellos de otra vida, de muerte. Como que los autores que alimentaron este texto se llaman Poe, Hesse, Thomas Mann y Kafka, con su libro homónimo. Como que l@s que alimentaron sus lecturas también fueron Virginia Woolf, Paul Auster y tant@s otr@s.

Como que la escritura fue el gran apoyo de Adelaida, introvertida y a la que le costaba relacionarse, pese a su vida social allí. Como que ‘El sur’ es autobiográfico. Como que la niña protagonista la retrata. Como que no se sintió nunca querida por su madre, en este caso. Como que escribía siempre a mano, desordenadamente, en papeles dispersos que finalmente cobraban sentido. Como que dejó de hacerlo en los últimos años, en los que estaba depresiva, no se cuidaba y llevaba mal el paso del tiempo. Como un larguísimo etcétera imposible de transcribir, imposible de colmar tanta y tan enorme sed de saber más y más y más…

Gracias a nuestra casa de La Extravagante. Gracias a Maite, Claudio, Juanlu y a Joaquín, por estar siempre ahí y por las estupendas fotos. Gracias a las mujeres más lúcidas, penetrantes e ilustradas, mis compañeras del club. Gracias a Galo, por su presencia e ilimitada disponibilidad para nosotras. Digno hijo, honrando a una madre excepcional.

Convocamos, invocamos y evocamos a Adelaida García Morales en esta noche otoñal fría y lluviosa.  Y a fe que se hizo más presente que nunca en una sesión difícilmente mejorable. GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS.

SEFF 2014. Tomas finales. Special Screening: Sorrow and joy

 

Esta impactante  película danesa está basada no sólo en una historia real, sino que es, además, autobiográfica. En efecto, Nils Malmros, uno de los más conocidos y prestigiosos guionista y realizador de este país, de la cosecha del 44, vivió en carne propia, junto a su mujer, tan horrendo drama. Seleccionada a los Oscar por Dinamarca y con 107 minutos de metraje, proyectada con éxito de público y crítica en el SEFF, supone todo un reto no desvelar el epicentro de la tragedia que la habita. Pero hay que intentarlo…

Un matrimonio, aparentemente idílico, entre un cineasta cada vez más solicitado  y una muy querida maestra de primaria, es expuesto al durísimo trance de un suceso terrible. Un suceso aterrador e incomprensible, del que uno de ellos es responsable directo. A partir de ahí, una vez mostrado el shock familiar, no sólo de la pareja, sino de todos los parientes, comienza una reconstrucción narrativa sobre los hechos que lo desencadenaron.

Así que el realizador – cuya honestidad autocrítica y moral es notable – nos sumerge de lleno en los comienzos de una relación desigual en cuanto a extracción económica y de clase y, sobre todo, en cuanto a las diferencias culturales, de formación, estéticas… etc.

Y lo hace de una forma muy reveladora. Como, por ejemplo, en la primera visita a la casa de ella. El tema del desequilibrio emocional, banalizado por un cónyuge paternalista y pretendidamente superior, que hace tomar a la mujer decisiones fatales, está también agudamente retratado.

Lo mismo puede decirse de las diferencias drásticas y radicales de las reacciones del entorno respecto a la causante del drama, con una sociedad como la nuestra. E incluso la suya propia. Tales reacciones serían la antítesis de las mostradas en ‘La caza’, de Thomas Vinterberg, también danesa.

En un panorama cinematográfico en general – por activa o por pasiva, sutil o burdamente – desafecto, cuando no decididamente hostil, con las mujeres,  es de agradecer, y mucho, una cinta de estas característica. Una cinta que refleja una mirada masculina autocrítica, sensible y emotiva. Una cinta que invita a descubrir las causas tras los hechos, por espantosos que estos sean. Una cinta que apuesta por el amor, la comprensión, la aceptación y el perdón en los sentidos más nobles y dignos de estos términos.

Con una muy buena factura, un sólido guión – debido al propio realizador y a John Mogensen – una fotografía de Jan Weincke que plasma cada detalle y un reparto  compacto y sobresaliente en el que destaca la prodigiosa composición de Helle Fragalid. Ojalá que llegue a nuestras pantallas comerciales. Si lo hace, corran a verla.

Recordatorio de urgencia: La Palabra y la Imagen

 

Unas breves líneas para recordaros que la próxima sesión de nuestra tertulia de cine tendrá lugar el miércoles de la semana que viene, 3 de diciembre, a las 19.30, en La Casa del Libro. Debatiremos sobre las películas, ‘Magical girl’, de Carlos Vermut, Concha de Oro y Mejor Dirección, en San Sebastián, ‘Loreak’, de Jose Mari Goenaga y Jon Garaño y ‘Dos días, una noche’, de los hermanos Dardenne. El-la crític@, aún por confirmar.

La urgencia vienes de que el jueves, pasado mañana, será la última oportunidad para visionar la excelente ‘Dos días, una noche’, pues sale el viernes. Así que aquell@s que aún no la hayáis visto, tenéis tres días con hoy para hacerlo. No os la perdáis y nos contáis vuestras impresiones en nuestro ya muy próximo encuentro. Gracias.

Añado este párrafo para haceros saber que el crítico invitado, todo un lujo y un placer, será Paco Bellido, quien, entre un amplio currículum, es promotor y miembro de la Junta Directiva de la Asociación Cultural Cinematográfica, Linterna Mágica, a la que algún@s de nosotr@s nos honramos en pertenecer. También es monitor de los Talleres de Cine del Distrito Casco Antiguo, desde el año 2003 hasta la actualidad. Talleres que much@s de vosotr@s seguís. Ya sabéis, otro motivo más para no perderos la sesión.

‘Nunca es demasiado tarde’: Naturaleza muerta…

Uberto Pasolini, cosecha del 57, es un cineasta romano, residente en Londres, que ostenta el título de conde y es sobrino de Luchino Visconti. Productor, entre otras cintas, de la celebérrima ‘The Full Monty’, este que nos ocupa es su segundo largometraje, de cuyo guión también es responsable, tras el multipremiado ‘Machan’. Datos de la imprescindible página Wikipedia.

El título castellano de ‘Still life’ – que, entre otras acepciones, significaría naturaleza muerta, de ahí el epígrafe de la crítica…- , ‘Nunca es demasiado tarde’, es sencillamente disparatado. Cuando la vean, lo entenderán, que quien esto suscribe no pretende adelantarles nada, ni hacer spoiler. Está nominada a los David de Donatello y también como mejor película europea (datos de FilmAffinity). Es una coproducción anglo-italiana, de 92 minutos de metraje.

La historia sigue a un funcionario del ayuntamiento, solitario, detallista, meticuloso y ordenado en sus esferas laboral y personal – un excelente Eddie Marsan – quien se encarga de encontrar a los familiares de aquellas personas que mueren solas. No sólo eso. También les organiza funerales y responsos, con música y rituales adecuados a sus gustos y-o creencias, y asiste inveteradamente a sus entierros. Archiva sus dossiers, les crea álbumes de fotos, y no ceja en su empeño de búsqueda, intentando convencer a los deudos para que asistan a las exequias. Un despido, un encuentro y un giro inesperados darán al traste con sus rutinas habituales.

Estamos ante una película pequeña – en el sentido de cotidiana, nada enfática, ni pretenciosa –  notable y valiosa, para quien esto firma. Crónica de vidas y muertes solitarias y anónimas, pero de ninguna manera irrelevantes. Crónica de vidas y muertes solitarias y anónimas, que el realizador, como su protagonista, rescata del olvido, confiriéndoles identidades propias y  finales dignos. Crónica cercana a ciertas temáticas del neorrealismo, pero con un enfoque y lenguaje contemporáneos.

Crónica desesperanzada de la incomunicación humana, sensible y emotiva en ocasiones, pero nunca sentimentaloide. Por el contrario, su tratamiento es púdico y austero, sereno y pausado, salvo en lo que respecta al inesperado giro final. Agudo retrato de un hombre profundamente aislado,  que se entiende mejor con l@s muert@s que con l@s viv@s. De un hombre tan corriente como singular, que ama un trabajo ingrato y deprimente. De un hombre injustamente tratado por un organismo público y un jefe miserables, pero que lo asume pasivamente y ve en ello una oportunidad única de cambiar sus esquemas y disfrutar de su tiempo libre. Hasta el final…

Hasta ese final, arriesgado y sorprendente, que rompe con el tono anterior del relato. Y, desde la opinión de quien esto firma, lo hace para bien. Más cosas. El reparto, impecable y ajustado. Como también los son la fotografía de Stefano Falivene  y la música de Rachel Portman. Merece ser vista. Que no se les escape.

SEFF 2014 en SFC radio: La noche europea…

Dos apasionantes horas de radio, en esta noche fría de noviembre, es el balance del programa de Generación Geek dedicado íntegramente al Festival de Cine Europeo de Sevilla. Compartirlas, invitada por su conductor y alma máter, Juan Antonio Pérez López, con – aparte del presentador citado – Noelia Ruiz Alba, Claudia González, Moisés Valderas Alvárez, Borja de Diego y, al otro lado del hilo telefónico, Antonio Sánchez Marrón y Paco Casado, de cine en serio, ha sido todo un honor y un placer para quien esto firma.

Como suele ser marca de la casa, el programa ha estado muy bien estructurado y organizado. Pero, a la vez, nos ha permitido una enorme libertad a la hora de las intervenciones respectivas y-o los comentarios o puntualizaciones. Una excelente combinación que, unida al humor, buen clima, complicidad y camaradería vividas en el estudio de la emisora del Sevilla Fútbol Club, han hecho de este especial una velada enriquecedora y estimulante.

Un prólogo ineludible para comentar que la organización de este año ha sido impecable y que, aún con la añoranza de nuestras salas de referencia cinéfilas del centro, resulta mucho más eficiente, práctico y asequible concentrar toda la programación en un espacio como el Nervión Plaza.

Todas estas miradas convergentes y divergentes, pero siempre respetuosas en las discrepancias, se han detenido especialmente en la Sección Oficial. Aunque no solo… De la primera se han destacado las decepciones, pese a lo prometedora que parecía y el hecho de que no ha habido una cinta claramente ‘sentida’ como ganadora. También que el hecho de las coproducciones con países europeos ha permitido, como en otras ediciones, que se proyecten dos filmes lejos de este ámbito geográfico. Uno inequívocamente israelí y el otro indie estadounidense.

En cuanto al Palmarés, división de opiniones. Desde que podía haber sido más transgresor y arriesgado, el ‘café para tod@s’, la connivencia con filmes y autores más reconocidos o el acuerdo. Al Giraldillo de Oro  y Mejor Guión, ‘Turist’ de Ruben Östlund, se la calificó como cruel, como una buena mezcla de comedia y drama y también de solidez y comercialidad, pero, para algún@s, resultaba insuficiente para tal galardón.

‘The Kindergarten teacher’, de Nadav Lapid, Giraldillo de Plata, suscitó más controversia. Se destacaron su credibilidad, su guión, sus personajes en positivo, pero también en negativo. Su dispersión y esquematismo y sus huecos en la escritura.

Otro tanto ocurrió con ‘Mr Turner’, de Mike Leigh, Premio a la Mejor Dirección, desde que le sobraba metraje, hasta que era una biopic al uso o, por el contrario, nada hagiográfica, ni complaciente. Se comentó su retrato, bastante realista y hasta chocante, del personaje y de su entorno. Unanimidad respecto a la magnífica fotografía de Dick Pope y al Mejor Actor para el eminente Timothy Spall.

‘Le meraviglie’, de Alice Rohrwacher, Premio Especial del Jurado, interesó a casi tod@s. Con la excepción de quien esto suscribe.

Coincidencias en que el ex-aequo a las actrices devaluaba el trofeo, en que Arielle Holmes se interpretaba a sí misma, con pocos registros, en ‘Heaven knows what’, de Ben y Joshua Safdie y que Maria Alexandra Lungu, de ‘Le meraviglie’ funcionaba muy bien, pero no mejor que la maravillosa Giulia Salerno de ‘Misunderstood’, de Asia Argento.

Rechazo crítico unánime a ‘La ignorancia de la sangre’, de Gómez Pereira y otro tanto, con una excepción, al ‘Saint Laurent’, de Bertrand Bonnello o a ‘The smell of us’, de Larry Clark. Respeto para el Premio ASECAN a ‘La sapienza’, de Eugene Green. Una película notable para quien esto firma.

Para terminar, que ya sobra metraje o espacio…, coincidencia en las calidades del Premio del Público, ‘El capital humano’, de Paolo Virzi, y en cintas como ‘Blind’, de Eskil Vogt, también de Selección EFA, o de ‘Sorrow and joy’, de Special Screening, cuyo realizador es Nils Malmros. Y tantas, y tantas otras.

Gracias a Juan Antonio Pérez López, por su invitación a participar en tan estimulante programa, y a l@s compañer@s, Noelia Ruiz Alba, Claudia González, Moisés Valderas Alvárez, Borja de Diego, Antonio Sánchez Marrón y Paco Casado por una velada estupenda. Por dos horas de cine y radio inolvidables. GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS.

radio sfc

En antena: La radio con el Festival…

 

El querido amigo y periodista, Juan Antonio Pérez López, alma máter del programa de cine de la emisora del Sevilla Fútbol Club, ha tenido a bien invitar a quien esto suscribe a una tertulia, a modo de balance, sobre el Festival de Cine Europeo recientemente finalizado. Tendrá lugar esta tarde-noche, de 20.30 a 22.30, en el dial de la mencionada emisora,el 91.6 FM, y también se podrá escuchar on line.

Estaremos en el estudio, aparte de él mismo y una servidora, los críticos y periodistas Carlos Fernández y Borja de Diego, junto a compañeros del programa, y conexiones con Antonio Sánchez y Paco Casado, de nosologeeks y cine en serio, respectivamente.

Espero que podáis seguirlo y participar con vuestros valiosos comentarios. Gracias.

SEFF, XI Edición. Post-scriptum. Sección Oficial: Fe de olvidos…

 

Cuando quien esto firma repasó las crónicas en las que registraba la Sección Oficial, comprobó que le faltaba la correspondiente a una de las películas integrada en ella. Se trata de la coproducción entre Suecia, Noruega y Alemania, León de Oro en Venecia, ‘A pigeon sat on a branch reflecting on existence’, dirigida y escrita por Roy Andersson, tercera parte de su trilogía sobre la existencia humana.

Aunque la cinta, en sí misma, se compone de escenas sobre temáticas diferentes y extravagantes, filmadas en planos fijos que pueden recoger dos y tres acciones simultáneamente, tiene, por decirlo de alguna manera, un hilo conductor argumental. Son dos protagonistas recurrentes, sendos vendedores de artículos de broma, arruinados y fracasados, que no consiguen que sus clientes les paguen, ni tampoco colocar sus productos.

Comienza con tres encuentros con la muerte de otras tantas personas, sin gloria, ni épica, ni drama alguno. Pero sí resulta hilarante el de una anciana moribunda en el hospital, que se aferra al bolso donde guarda todos sus tesoros, forcejeando con uno de sus hijos, que intenta arrebatárselo por todos los medios…

A partir de ahí, todo es posible y nos es dado contemplar un estudio de baile flamenco, con una profesora enamorada de su alumno favorito; un bar en el que soldados y marinos pagan las bebidas con besos a la dueña; otro, invadido por el ejército de Carlos XII, con el propio rey a caballo, reclutando a los clientes y, en especial, a un apuesto camarero; luego de esta entrada triunfal los veremos a su vuelta, derrotados, entrar en el mismo establecimiento; un barbero novato cuya clientela no se arriesga; las peripecias de los vendedores citados intentando cobrar ; la paloma del título y tantas otras cosas más…

Entre la comedia y el drama, Andersson realiza una autopsia inmisericorde a la condición humana y a su forma de vida. Comparado incluso con Beckett, es indiscutible su talento para la reducción al absurdo de situaciones y personajes delirantes que, pese a todo, no nos son ajenos. Mírense en su espejo fílmico y atrévanse a verla.

SEFF, XI Edición: Conclusiones

 

Para quien suscribe, esta ha sido una edición del Festival particularmente dura, dolorosa y amarga a nivel personal. Por ello, ha visto menos películas de las que solía y ha ido a menos ruedas de prensa de las acostumbradas. Con la excepción de la Sección Oficial, de la que ha dejado constancia escrita en sus crónicas. A propósito de ésta, sigue pensando que la consideración de Las Nuevas Olas – aunque pueda ser interesante y competitiva – al mismo nivel del Concurso, obliga a programar sesiones para acreditad@s por la tarde y nos perdemos una franja horaria en la que podríamos estar visionando otras alternativas.

Por otra parte cree que la organización ha sido modélica, en todos sus apartados, y que el staff del Certamen ha estado pendiente de las peticiones y sugerencias que se le hacían. Lo mismo cabe decir del departamento de prensa, si bien hay que subsanar el que los encuentros con l@s realizadores-as no estén tan próximos en el tiempo, pues se ‘pisan’ entre sí y no se puede arriesgar perder la siguiente sesión.

En cuanto al Palmarés propiamente dicho, y aunque ‘Turist’ sea una cinta de interés, piensa que el jurado no ha arriesgado gran cosa premiándola y podría haber optado por otras más transgresoras y novedosas. Cierto es que la Sección Oficial, prometedora de entrada, nos ha deparado pocas sorpresas y muchas decepciones. Si han seguido las entradas del blog, ya sabrán que dos de ellas, para quien suscribe, han sido precisamente ‘The kindergarten teacher’ y ‘Le meraviglie’. Nada que objetar a ‘Mr, Turner’, Leigh es un peso pesado…, pero estos premios son un batiburrillo a modo de ‘café para tod@s’, que ha excluido injustamente a ciertos títulos.

Timothy Spall no tiene discusión como Mejor Actor para la abajo firmante, pero el ex aequo de la Mejor Actriz ya es más opinable. Reducen a la mitad el galardón y, aunque ambas funcionen, una – la Arielle Holmes de ‘Heaven knows what’, aún cuando es magnética y carismática, hace de sí misma en un rol con más bien pocos matices y Maria Alexandra Lungu de ‘La meraviglie’ sí es muy convincente, pero no mejor que la maravillosa Giulia Salerno de ‘Misunderstood’. Pues eso…