Archivo mensual: septiembre 2018

‘El reino’: Que el pueblo no os perdone

El madrileño Rodrigo Sorogoyen – cosecha del 81, con una filmografía en la que destacan ‘Stockholm’ (2013) y ‘Que Dios nos perdone’ (2016) – ha declarado a Público, en una excelente entrevista firmada por Begoña Piña el pasado viernes, 28 de este mes, que la había escrito, junto a su coguionista Isabel Peña, y rodado porque veía con indignación “la calaña inmensa de gente corrupta que hay, pero también el carácter cinematográfico de estos personajes y de las tramas en las que estaban envueltos” y que su protagonista, un espléndido Antonio de la Torre, carne de Goya, es “un trasunto de Bárcenas, porque lo que le ocurre es muy parecido… un ladrón que merece estar en la cárcel, pero entiendo mejor sus circunstancias”. Aunque en el relato nunca se mencione a ningún partido, ni persona identificable, sus referentes son inapelables y su actualidad, palpitante.

La historia,  esquemáticamente resumida, remite a un vicesecretario autonómico, muy bien posicionado para dar el salto a la política nacional, al que unas filtraciones implican en una trama de corrupción junto a uno de sus mejores amigos. Su partido, que antes le respaldaba, cierra filas con este último en detrimento de él y le hacen el vacío. Ante esta situación, y conocedor de que su escándalo es solo la punta del iceberg, decide jugar todas sus cartas, ayudado por su entorno familiar, su abogado y una periodista independiente y crítica.

Con estos mimbres, el realizador construye un thriller político trepidante, con un ritmo endiablado, visualmente potente y eficaz y elegantemente filmado en el que no deja títere con cabeza. En el que pese a un reparto coral de no solo protagonistas, sino secundarios de lujo – Josep María Pou, Nacho Fresneda, Ana Wagener, Mónica López, Bárbara Lennie, Luis Zahera, Francisco Reyes… el orden de los factores no altera el producto – sabe dar la impronta y la personalidad a cada cual.

Sólo con el  de Antonio de la Torre, como eje conductor del relato, y con sus mínim@s aliad@s, con quienes nos es dado empatizar, pese a sus más que cuestionables actos. Porque es, siendo igualmente culpable, la cabeza de turco de unas operaciones siniestras y delictivas al más alto nivel. En el marco de unas corrupciones vomitivas de unos funcionarios públicos, en realidad únicamente al servicio de sus codicias privadas y ansias de poder.

122 minutos de metraje. Ya se ha citado que el magnífico guión lo coescriben el director e Isabel Peña. Su espléndida fotografía es de Álex de Pablo y su electrizante banda sonora, de Olivier Arson. De aquí saldrán también varias nominaciones a los Goya. Al tiempo.

¿Se ha escrito ya que no deberían perdérsela…?

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‘Girl’: Cisne trans

Esta es una película singular por más de un concepto. Este es un debut cinematográfico de una madurez e inteligencia sorprendentes. Este es un relato fílmico cuya reseña podría llevar también el título de ‘Este cuerpo no es el mío’, sino se identificara con otra homónima más bien lamentable y en sus antípodas.

Esta es una historia en la que el conflicto es el que una joven de 15 años, nacida como chico, tiene consigo misma, con un cuerpo que le es ajeno y también con su pasión por el ballet, que trabaja hasta el desfallecimiento, pese a ser sus pies muy grandes para tal disciplina creativa.

Esta chica, hormonándose pero aún demasiado joven para que le sea autorizada la reasignación de sexo, no tiene – y eso la distingue de otros filmes similares – conflicto alguno con su entorno, aunque se haga una leve alusión al pasado, ni con su familia – un padre estupendo, comprensivo y nada convencional y un hermano pequeño – que la quieren, la apoyan y la aceptan tal cual es, aunque no siempre consiga comunicarles sus angustias y quebrantos.

Esta es una película que va creciendo conforme avanza su metraje. Pues comienza aparentemente en el mejor de los mundos, en la sociedad y en las circunstancias que la protagonista podría desear, en un modus vivendi aparentemente apacible, pero que va oscureciéndose progresivamente hasta llegar al pathos desencadenante de la conclusión. Porque nos acerca  muy en carne viva, y nunca mejor dicho, al sufrimiento indescriptible de alguien preso en una anatomía que le resulta tan extraña como odiosa.

Producción belga de 100 minutos de metraje. Dirigida y coescrita, junto a Angelo Tijssens, por Lukas Dhont, cosecha del 91, ¡¡¡ tan sólo 27 años!!!. Muy bien fotografiada por Valentin Hadjadj y cuya  banda sonora, que suena cuando procede, se debe a Frank van den Eeden. El reparto funciona con excelencia con especial mención al inolvidable Victor Polster, actor y bailarín de la misma edad de su personaje, pues su cosecha es la del 2002. Logró el Premio del Público en San Sebastián y los de Mejor Ópera Prima, Actuación y FIPRESCI en Cannes.

Valiente, dolorosa, sensible, diferente y emotiva, es una pequeña joya que nadie, nadie, nadie debería perderse. VÉANLA CUANTO ANTES, PUES EN SEVILLA SOLO LA PROYECTAN EN EL AVENIDA EN DOS SESIONES, A LAS 16 Y A LAS 22.30 HORAS.

 

En cartelera: Pluralidad y calidad…

O al menos sobre el papel, tal cosa puede afirmarse de la nueva oferta de la cartelera de ayer viernes, el primero del recién estrenado otoño. De ella, destacamos cinco películas, cuatro de las cuales pueden verse también en su versión original. A saber, y se comentarán por este orden: tres norteamericanas, una belga y una española.

La primera es ‘Searching’, de Aneesh Chaganty. Un thriller en el que, ante la ineficacia policial, un padre rastrea las huellas de su hija desaparecida en su ordenador personal. Ha gustado bastante y debe verse.

La segunda es ‘Un pequeño favor’, de Paul Feig. Otro drama de intriga en el que una mujer busca a su amiga desaparecida con la ayuda del marido de aquella. Basada en la novela de Darecy Bell, con Blake Lively y Anna Kendrick en los principales papeles, ha convencido y no debe obviarse.

La tercera es ‘El reverendo’, del conocido guionista y realizador Paul Schrader, en la que se describe la radicalización de un pastor evangélico a raíz del encuentro con un activista y su esposa embarazada. Protagonizan Ethan Hawke y Amanda Seyfried, tiene muy buenas referencias y no hay que perdérsela.

La cuarta es ‘Girl’, debut en el cine de Lukas Dhont. Sigue a una chica de 15 años, nacida en el cuerpo de un niño, cuyo sueño es convertirse en bailarina. Mejor Ópera Prima, Actuación y Premio Fipresci en Cannes, ha sido muy aplaudida y su visión es obligada. Se proyecta únicamente en el Avenida, en dos sesiones. A las 16 y a las 22.30 horas respectivamente. Tomen nota…

Y la quinta es ‘El reino’, de Rodrigo Sorogoyen -‘Stockholm’ ‘Que Dios nos perdone’…- un thriller político de plena actualidad con un reparto coral de lujo en el que destacamos a Antonio de la Torre, Bárbara Lennie, Mónica López o Josep María Pou. Ha suscitado unánimes aplausos y no hay que dejarla escapar.

 

 

Tertulia de cine Luis Casal Pereyra. Temporada 7: En Casa del Libro Viapol, esta tarde a las 19.30.

Hoy, miércoles, 3 de octubre, a las 19.30,  la tertulia de cine Luis Casal Pereyra estrenará el curso, su séptima temporada y un nuevo espacio, el de CASA DEL LIBRO VIAPOL, integrada en el Viapol Center, junto a la Facultad de Derecho, y muy bien comunicado por el tranvía, el metro (Estación de San Bernardo) y los buses C1, C2, B4, 22, 25, 26, 28, 29, 38 y 52.

Un cumpleaños intensamente violeta, en el que debatiremos sobre tres películas realizadas por mujeres y dos de ellas de nuestro país. A saber: ‘El viaje de Nisha’, de Iram Haq. Aquí tenéis el enlace a su crítica del blog:

https://sevillacinefila.com/2018/08/21/el-viaje-de-nisha-el-honor-patriarcal/

‘Carmen y Lola’, de Arantxa Echevarría

https://sevillacinefila.com/2018/09/09/carmen-y-lola-etnia-genero-y-opcion-sexual/

Y  ‘Las distancias’, de Elena Trapé

https://sevillacinefila.com/2018/09/12/las-distancias-las-(sin)razones-de-mis-amigos/

La invitada, todo un lujo y un honor, será la actriz, guionista y directora Ana Ruiz, de cuyo amplio currículum daremos cuenta en su presentación. Forma parte, como vocal, de la Junta Directiva de la Asociación Andaluza de Mujeres en los Medios Audiovisuales, AAMMA.

tertulia CINE

Pues ya lo saben, promete muchísimo y no hay que perdérsela. Les espero esta tarde en CASA DEL LIBRO VIAPOL, a las 19.30. Compartan, difundan y ÚNANSE. No lo lamentarán.

‘Madame Hyde’: El mito chamuscado

Muchas son las adaptaciones cinematográficas del clásico de Robert Louis Stevenson, ‘El extraño caso del Dr Jekyll y Mr Hyde’ y, entre ellas, al menos dos en las que el reverso diabólico del caballero era una mujer. A saber: ‘Dr Jekyll and sister Hyde’ (1971), de Roy Ward Baker y ‘Dr Jekyll y Mrs Hyde’ (1995), de David Price. En esta que nos ocupa -coproducción franco-belga,  fechada en 2017, escrita y dirigida por el actor, crítico y cineasta Serge Bozon, cosecha del 72, fotografiada con elegancia por Céline Bozon y con una música ad hoc de Benjamin Esdraffo – los dos roles recaen en una misma persona de sexo femenino.

La historia sigue a una profesora excéntrica, odiada y despreciada, tanto por el claustro y director del instituto en el que ejerce como por el alumnado de su clase, Madame Géquil, cuya única figura de afecto es su marido. Un día, en su laboratorio secreto, es alcanzada por un rayo y su cambio será radical y destructivo. Aunque, paradójicamente, a través de él logrará respeto, honores y el reconocimiento debido a un experimento hecho con su clase.

El tratamiento de esta historia es excéntrico, disperso, lento, pretencioso y nada interesante pese a sus ínfulas intelectuales y morales. Entre el drama, el fantástico, la crítica social y la sátira – por ser amable – desaprovecha lastimosamente el intento de insertar al mito en un contexto educativo multirracial, muy representativo de la Francia contemporánea. Desaprovecha el lado salvaje, o electrizante, de una mujer tímida y víctima de su entorno y, en realidad, una excelente y vocacional profesora.

Desaprovecha lastimosamente, con un guión errático y vacío de contenido, intelectualoide y simplista, que al final incurre en los clichés del género por derecho propio de la clase conflictiva frente a un-a maestr@ comprometid@, todas las posibilidades del relato en ese contexto y en una sociedad que desprecia el saber, la disciplina y el aprendizaje. Solo la salva la sobresaliente interpretación de Isabelle Huppert, y el debut de Adda Senani como Malik, porque el resto del reparto – con personajes esquemáticos hasta decir basta – está sobrado, como la propia película, de tícs.

Ustedes mism@s.

 

‘El escándalo Ted Kennedy’: Muerte en la isla

El viernes 18 de julio de 1969, Edward – Ted – Kennedy era senador por Massachusetts y una de las grandes esperanzas del Partido Demócrata para las elecciones del 72, tras los asesinatos de sus hermanos, el presidente John en 1963 y el más reciente de Robert el verano anterior. Dicho día, seis mujeres y seis hombres, compartían una comida, regada con abundante alcohol, en la casa privada del anfitrión, nuestro protagonista, de la isla de Chappaquiddick, título original de esta película.

Entre ellas – llamadas “las chicas de cuarto de calderas” en alusión a su trabajo en la campaña de Bobby, aún impactadas por el crimen y replanteándose su futuro -, a quienes se agasajaba por su labor, estaba una brillante joven de 28 años, con una impecable formación académica y profesional, comprometida con los derechos civiles, a quien el político quería convencer para que se uniera a su equipo, Mary Jo Kopechne.

Así que la invitó a subir a su coche para hablarle a solas del tema y acompañarla a su hotel. Pero la bebida le jugó una mala pasada y derrapó en un puente, cayendo al agua. Él logró salir del coche, ella no. Él no intentó ayudarla, ni llamó a la policía o a los bomberos mientras ella luchaba desesperadamente por su vida en el interior del automóvil. Al parecer, tardó tres o cuatro horas en morir. De haber avisado, podría haberse salvado, pues tardó unas diez horas en reportar el accidente… Eso, aunque su pena de cárcel fuera ridícula, le costó su carrera hacia la presidencia. Fuentes de Wikipedia, Infobae y Vanity Fair.

‘El escándalo Ted Kennedy’ – producción norteamericana, fechada en 2017, de 107 minutos de metraje, dirigida por John Curran (‘El velo pintado’, 2006) cosecha del 60, escrita por Taylor Allen y Andrew Logan, muy bien fotografiada, con la pátina de su tiempo por una mujer, Maryse Alberti y con una sensible banda sonora de Adam Wiltzie – da cuenta de todo ello,  del Día D y de la intensa semana que siguió a esta tragedia con el equipo que rodeaba al político intentando, a la desesperada, salvar su carrera mientras esperaban distraer a la opinión pública con el primer hombre en pisar la luna, Neil Armstrong, el 21 de julio de ese año. Entonces, la carrera espacial estaba en primer plano de la agenda política.

Drama en clave de thriller político, es una película honesta y nada complaciente desde el punto de vista ético con un personaje del que saca a relucir todas sus miserias. No es mítica, ni hagiográfica, sino todo lo contrario. Tiene el acierto añadido de eludir la supuesta relación existente entre la víctima  – tratada con toda dignidad, las escenas de  su pathos luchando por su vida son demoledoras- y Kennedy, que se aireó entonces. Muestra también, críticamente, todas las complicidades, apaños e influencias de una plana mayor que, con la excepción de una persona, solo estaba interesada en salvar al futuro candidato, a toda costa, ante un país que estuvo dispuesto a comulgar con ruedas de molino. Y que la justicia no es igual para tod@s…

Pero, aunque se deja ver bien, quien esto firma hubiera agradecido más intensidad y potencia en la puesta en escena y en el tratamiento de lo narrado. Una mayor implicación de Curran con su material narrativo, aunque su objetividad no sea nada imparcial como hemos resaltado anteriormente. El reparto da la talla, si bien podría haberse incidido más en las diferentes personalidades de esos hombres, destacando a Jason Clarke como el senador, Ed Helms como su primo y a un espléndido Bruce Dern como el implacable patriarca.

En cualquier caso, debe ser vista.

 

 

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‘En cartelera’: Vísperas otoñales

La nueva oferta de la cartelera de mañana deja intuir ya tímidamente la rentrée otoñal, aunque no cambiaremos oficialmente de estación hasta el próximo domingo. Se destacan seis películas, de las que todas pueden verse también en sus versiones originales subtituladas. Son, se comentarán por este orden, dos norteamericanas, dos francesas, una alemana y una española.

La primera es ‘El escándalo Ted Kennedy’, de John Curran. Basada en hechos reales, sigue la historia de este político a partir de un más que cuestionado accidente, y su comportamiento posterior, que provocó y que costó la vida a su joven secretaria de entonces, Mary Jo Kopechne, el 18 de julio de 1969. Narrado como un thriller dramático, ha gustado en general, con algunas reservas, y debe verse.

La segunda es ‘The Rider’, de la realizadora chino-estadounidense Chloé Zhao. Otro drama, en clave de cine independiente, en el que una estrella de rodeo y entrenador de caballos se ve imposibilitado de seguir con su carrera debido a un accidente y decide viajar por la América Profunda para encontrarse a sí mismo. Ganadora de la Quincena de Realizadores de Cannes en 2017 y Espiga de Plata, Mejor Dirección y Actor en Valladolid ese mismo año, entre otros reconocimientos y magníficas críticas, su visión es obligada.

La tercera es ‘La aparición’, de Xavier Giannoli. Sobre el agnóstico reportero de un periódico francés que recibe una llamada del Vaticano para que investigue la presunta aparición de la Virgen a una joven en el sureste del país. Protagoniza el siempre excelente Vincent Lindon y ha generado división de opiniones, pero no hay que obviarla.

La cuarta es ‘Madame Hyde’, de Serge Bozon. Una adaptación muy particular del mito del Doctor Jekyll y Míster Hyde encarnada en una profesora excéntrica a la que no quieren ni colegas, ni estudiantes, quien, al ser alcanzada por un rayo, verá cambiar radicalmente su personalidad. Contraste de pareceres, con unanimidad absoluta sobre el trabajo de su protagonista, la siempre espléndida Isabelle Huppert. Hay que darle una oportunidad.

La quinta es ‘El capitán’, de Robert Schwentke. Basada en hechos reales y ambientada en la última etapa de la II Guerra Mundial, cuenta la historia de un joven que se hace pasar por un capitán nazi reuniendo a seguidores para dedicarse al pillaje en una Alemania devastada, lo que le hará conocer secretos de sus enemigos. Ha gustado mucho y no hay que perdérsela.

Y la sexta es ‘Marisa en los bosques’, de Antonio Morales. Sobre una dramaturga de 35 años,  en una situación límite y sin sentirse apoyada por su entorno, que decide buscar consuelo en la noche de Madrid. Premio del Público en el Festival de Alicante, ha interesado con algunas reticencias y no hay que dejarla escapar.

‘Una mirada documental’: Doble sesión y recordatorio urgentísimo

Tras el paréntesis de agosto, vuelve el estimulante ciclo que tan excelentemente coordina el crítico y amigo Miguel Olid Suero. Con dos sesiones en este mes de septiembre. A saber:

Hoy mismo, miércoles, 19, a las 19 horas en la sevillana FNAC de la Avenida de la Constitución, se proyectará el documental de Justin Webster,  ‘Gabo, la magia de lo real’. Y siguiendo con el homenaje a escritores, la realizadora sevillana Laura Hojman mostrará un avance del suyo, su muy esperada ópera prima ‘Tierras solares’ – que acaba de anunciarse que competirá en octubre en la Seminci vallisoletana – sobre el paso de Rubén Darío por Andalucía y lo que supuso para él. Además, hablará de la influencia de este autor en la literatura de García Márquez.

Y el próximo lunes, día 24, también a las 19 horas, otra directora, también sevillana, Mercedes Moncada Rodríguez, presentará ‘Palabras mágicas (para romper un encantamiento)’, filmado hace seis años en Nicaragua y que define como “su perspectiva emocional de la Revolución sandinista’. Hija de nicaragüense, sigue muy de cerca lo que está ocurriendo en el país y hablará de ello en el coloquio.

Pues ya lo saben. Promete muchísimo y no deberían perdérselo.

 

 

 

‘Todos lo saben’: De eso no se habla…

Quien esto firma profesa respeto y admiración a partes iguales por el cine del guionista y realizador iraní Asghar Farhadi, cosecha del 72, que tiene nada menos que dos Oscar a la Mejor Película de habla no inglesa en su haber. Por, respectivamente, ‘Nader y Simin, una separación’ (2012) y  ‘El viajante’  (2017), entre otros incontables reconocimientos en los Certámenes más prestigiosos. Precisamente, además, se negó a recoger la estatuilla por la última citada en protesta por el veto de Trump a sus compatriotas.

Por eso, acudió puntualmente al estreno de esta coproducción hispano-franco-italiana, de 130 minutos de metraje, cuyo guión también escribe. Que estuvo a punto de ser elegida para representar a España en los Oscar. Que tiene una magnífica fotografía del maestro José Luis Alcaine y una música no menos excelente debida al talento de Alberto Iglesias. Que tiene hermosos temas de Javier Limón y Nella Rojas, interpretadas por ella misma y también por Inma Cuesta, dos preciosas voces. Y un reparto coral de lujo en el que están Penélope Cruz, Javier Bardem, Ricardo Darín, Bárbara Lennie, Eduard Fernández, la citada Inma Cuesta, Elvira Mínguez, Ramón Barea…

Su opinión, subjetiva, personal e intransferible, es que es una película tan intensa como irregular, tan digna como errática a veces, tan emotiva y poderosa como desequilibrada. Sabe captar la atmósfera cerrada, opresiva y endogámica de una comunidad de personas unidas por lazos de sangre directos o indirectos, por relaciones afectivas y económicas ambivalentes y por secretos, y mentiras, inconfesables en los que el pasado planea sobre el presente. Unidas por una celebración jubilosa que deviene en drama.

Una boda, una mujer, su hija y su hijo que vuelan de otro continente para acudir a las nupcias de su hermana y tía, cuando la joven sobrina de la novia – cuyo estado de salud es delicado, pese a su irresistible vitalidad – desaparece… Un secuestro, una venganza, una represalia, un tema tabú que tod@s saben o sospechan y que precipita la conclusión.

Tan vibrante en la fiesta como desgarrada en la tragedia. Tan sugerentemente filmada en la alegría, como compulsiva en el pathos. El problema reside en un desequilibrio de guión, en unos giros escasamente creíbles, en unos personajes secundarios de una pieza – tres de ell@s, no los pesos pesados – que restan y no suman. Pero la grandeza que la habita, su carisma, atmósfera y potencia permanecen intactas. Solo que podía haber sido redonda y no lo es. Solo que podía haber sido más matizada y sutil en la resolución del enigma. Solo que podía haber sido más compleja y coherente en su conjunto. Solo…

Incluso así,  pese a estos errores, resulta magnética, intensa y absorbente en sus más de dos horas de duración. Hay cine del mejor en ella, que conmociona y conmueve. Hay un elenco entregado y enorme, del que saldrán varias nominaciones a los Goya, en el que destacar a Javier Bardem y sobre todo a una grandiosa, desgarradora Penélope Cruz, más grande que la vida, a quien todos los reconocimientos le son debidos.

Bajo ningún concepto deberían perdérsela.

‘La novia del desierto’: Piedras en el camino

La guionista y directora argentina Cecilia Atán, cosecha del 78, y su colega, y compatriota, Valeria Pivato, cosecha del 73, dirigen y escriben, en este caso también junto a Martín Salinas,  conjuntamente este debut cinematográfico -fechado en 2017, que tiene una poética fotografía de Sergio Amstrong y una buena banda sonora, que suena cuando debe, de Leo Sujatovich – reconocido con, entre otros premios, el de Mejor Ópera Prima en el Festival de La Habana.

La historia sigue a Teresa, una mujer de 54 años, que ha pasado la vida sirviendo a una familia hasta que deciden vender la casa y la envían con unos parientes a mil kms de distancia. En el camino, que será accidentado, conocerá a un viajante con el que experimentará, sin proponérselo, una relación y unas emociones inesperadas.

Mezcla de drama y road movie, nada es irrelevante, ni gratuito, en ella. Un relato aparentemente sencillo, pero con una enorme carga de profundidad. Un retrato de mujer – que borda la espléndida actriz chilena Paulina García ( ‘Gloria’ ) – muy bien situado, a nivel del contexto de servidumbre en el que se ha desarrollado su vida, a través de flashbacks sutilmente mostrados a modo de recuerdos, sin necesidad de subrayarlos.

Un retrato de los límites de un país, de sus creencias y supersticiones, de su realismo, de sus miserias y de sus esperanzas a través del viaje que la protagonista emprende, por esos caprichosos azares del destino, en compañía de un vendedor, el notable actor y cineasta argentino Claudio Rissi, quien les describe a ambos como “piedras en el camino”, de ahí el título de esta entrada.

Mirada cinematográfica de dos mujeres, sensible, empática, sutil, emocionante y solidaria con unas personas socialmente vulnerables y emocionalmente ricas y fuertes- especialmente en lo que se refiere al personaje central – cuyas existencias, por imperativo de clase, se han destinado al servicio de otras que no les corresponden afectivamente, ni les respetan, ni les consideran, ni a sus trabajos, en todo el valor que tiene. Sirva de ejemplo la relación de ella con el niño, ya un hombre, al que crió.

Dos piedras en el camino, dos criaturas solitarias, que son capaces de encontrar el uno en la otra, y viceversa, valores y placeres que ya creían perdidos. Pero a quienes no da – no podría ser de otra manera – una conclusión al uso…

Solo se proyecta en Sevilla en el cine Alameda en sesiones a las 19 y a las 21 horas. Por lo menos, hasta el jueves próximo incluido. Quien esto firma, lamentablemente, fue la única espectadora en la suya.

Una pequeña joya que nadie debería perderse.