Archivo mensual: diciembre 2019

No solo cine. Sevilla animalista: Todas las Almas

Quien esto firma, ha acudido esta noche a los Juzgados de su ciudad a concentrarse, junto a un casi un centenar de personas de bien, a título individual o como representantes de asociaciones, convocadas por PACMA para pedir justicia por el brutal asesinato de una perra inocente, por el brutal asesinato de Alma.

Alma era esa criatura hermosa, noble y buena cuyo único pecado fue parir en un cobertizo perteneciente a un asesino en serie legal, a un cazador, presuntamente su “dueño”, que la tiroteó, la apaleó y la arrastró moribunda por la carretera para rematarla. Hasta que una pareja se lo impidió filmando la escena y el tema se hizo viral.

Entonces colectivos animalistas intervinieron y la repulsa fue unánime, trascendiendo nuestras fronteras y sacándole los colores a ciertos políticos, enemigos jurados de esos seres sintientes, que se erigieron, cínica e hipócritamente para limpiar su imagen, en defensores de aquell@s a quienes siempre abandonaron a su suerte. Sucedió en Chantada, Lugo.

Ella luchó por su vida, pero la habían reventado y dejó de existir. Su verdugo y asesino al que – debido a  las presiones, firmas y conmoción generalizada ante el caso – le han retirado las armas y la licencia de caza, sigue IMPUNE. Impune y, al parecer, protegido, PROTEGIDO CON DINERO PÚBLICO…

…Porque torturar y matar a un animal de cualquier especie, más aún si pertenecen a la fauna llamada salvaje, SALE GRATIS EN ESTE PAÍS. GRATIS Y ELLOS LO SABEN. De ahí, las concentraciones en muchas ciudades esta tarde-noche, con carácter de urgencia, para reclamar la reforma del Código Penal y que esa escoria indeseable lo pague con la cárcel.

Porque la atroz historia de Alma es solo la punta de un iceberg de matanzas de inocentes apaleados, ahorcados, tiroteados o recluídos, encadenados, en zulos inmundos, desnutridos, sedientos, enfermos sin atención alguna por y por parte de quienes les consideran objetos a su servicio, en lugar de criaturas sintientes e infinitamente más dignas de vivir que ellos.

Por ella, por Alma, por todas las Almas y sus compañeros sufrientes y exterminados, nos hemos concentrado esta noche fría y ventosa. Una concentración ilegal, por si la justicia y la razón no estuvieran de nuestro lado, ya que la Delegación del Gobierno no tomó en consideración la inminencia del caso. Este es el estado de la cuestión: se protege a los criminales y se criminaliza a quienes defendemos a sus víctimas.

El futuro y la historia están de nuestra parte, pese a los tiempos tan oscuros que nos ha tocado vivir. No te olvidaremos Alma, nosotr@s no olvidamos. Ni a tí, ni a tus cachorros que… esa es otra cuestión que excedería esta entrada. Siempre en nuestros corazones. Lucharemos con uñas y dientes para que se te, se os, haga justicia.

 

Tertulia de cine Luis Casal Pereyra en Casa del Libro Viapol. Temporada 8: ¡¡¡Felices Fiestas!!!

La sesión de cierre del año de nuestra tertulia de cine Luis Casal Pereyra fue estimulante, intensa y muy receptiva. También participativa, sí. Pero, sobre todo, receptiva. Enriquecedor y notable el silencio respetuoso y la atención tan ávida con que eran seguidos los comentarios y debates. Si, además de todo ello, quien esto firma recibió la inesperada y adorable visita de su querido yerno y de su arrebatador nieto, tuvimos una persona no humana, la deliciosa perrita Chica, y otro regalo sorpresa… no se puede pedir más.

Cierto es que el magisterio incontestable de nuestro invitado – el crítico muy cualificado, generoso amigo y fiel seguidor de esta actividad, Enrique Colmena, en cuyo extenso currículum, del que tan sólo una pequeña parte se registró in situ, constan colaboraciones en prensa escrita, radio, ensayos sobre cineastas y otras materias, novelas, la fundación, presidencia y secretaría de ASECAN, el Premio de esta Asociación a la Labor Informativa y la edición y autoría de textos de Criticalia, cuya lectura es obligada, entre un larguísimo etcétera – merecía todo eso y mucho más. Contextualizó a las películas a debate, junto a sus autores y autora, con profundidad y claridad de exposición.

‘Sorry, we missed you’, de Ken Loach, un cineasta octogenario tan comprometido como en sus inicios, fue unánimemente aplaudida. Por su compromiso. Por retratar, sin anestesia, una de  las caras más salvajes y cínicas del capitalismo contemporáneo, los falsos autónomos, como su protagonista al que aboca a una conclusión tan abierta como sin salida. Porque muestra la imposible conciliación de tal explotación laboral con una vida familiar mínimamente posible y satisfactoria. Porque la lucha de clases está, en esta situación, casi perdida de antemano aunque sea, paradójicamente, una realidad palmaria. Se destacaron también los personajes de la mujer – fuerte, generosa, cálida, empática, vocacional en su trabajo y optimista, pese a todo – y de la hija, una chica madura y responsable frente a la adolescencia inestable del hermano. Y la soledad de l@s ancian@s, el reparto no profesional, salvo el personaje central, que sabe transmitir credibilidad, su emoción…

‘Parásitos’, de Bong Joon-ho, un realizador surcoreano tan versátil en su filmografía – que documentó muy bien nuestro invitado – como la propia cinematografía de su país. también fue aplaudida sin reservas. Gustaron su enfoque, tan diferente del de Loach, de la feroz lucha de clases, aún sin conciencia de tal. Con las enormes diferencias sociales en las que las riquezas y los privilegios de unos son las miserias de otros. Con la forma de abordar la interacción de dos familias tan paralelas y tan distantes valiéndose desde un humor corrosivo y oscuro, pero desternillante, de comedia negra. Por su ferocidad que no deja títere con cabeza. Por, aunque algo se cuestionara, el tratamiento gore del falso final junto al demoledor que le sigue. Por su guión, sus personajes, por su factura, por su enfoque narrativo…

‘Retrato de una mujer en llamas’, de Céline Sciamma, encandiló al personal. Una historia, una puesta en escena, un tratamiento con los sentidos, la escritura, la sensibilidad, el deseo, la lírica y la erótica de una mujer, feminista y lesbiana, tras la cámara. Se valoraron  las enormes riquezas y complejidad en el tratamiento de un entorno tan íntimo. El retrato de las cuatro mujeres. Los matices en sus interrelaciones. El amor y el deseo imposibles. La pintora y la modelo, el recordar gestos y rasgos a escondidas para plasmarlos. La sumisión, si bien acompañada de cierta rebeldía, a las normas patriarcales de la época, al matrimonio concertado y obligatorio, de las que la creadora, aún marginada, se libraba por su estatus social y su arte. La belleza de sus imágenes, debidas a una directora de fotografía. La hermosura de las playas de la Bretaña francesa, otro elemento dramático más. La visibilización de las mujeres artistas y lesbianas, aún en la ficción. Esa interrupción del embarazo tan singular. La sororidad de la pintora, la  modelo y la criada, por encima de sus diferencias de clase. Las mujeres protagonistas absolutas, las actrices, el verano de Vivaldi, los mensajes secretos…

El miércoles, 8 de enero, a las 19.30, en Casa del Libro Viapol, más. Debatiremos tres películas muy prometedoras. A saber:

La española ‘La hija de un ladrón’, de Belén Funes, que era la que teníamos de reserva. En cartelera desde el pasado viernes, HAY QUE VERLA INMEDIATAMENTE.

La italiana ‘El traidor’, del prestigioso Marco Bellocchio. Entra mañana, hoy ya… Luego, HAY QUE VERLA INMEDIATAMENTE.

Y la francesa ‘La verdad’, primera incursión europea del japonés, un referente de nuestra tertulia, Hirokazu Koreeda. Se estrena el día de Navidad, el 25 de diciembre, y  HAY QUE VERLA INMEDIATAMENTE.

Gracias a Casa del Libro Viapol, a su magnífico equipo, a Daniel López, a Marina Alonso Espejo, muy especiales, magnífica sorpresa, a Enrique Colmena un invitado superlativo en todo y a l@s mejores tertulian@s del mundo mundial, por otra noche para el recuerdo. GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS Y MUY FELICES FIESTAS.

Tertulia de cine Luis Casal Pereyra del miércoles, 4 de diciembre, a las 19.30, en Casa del Libro Viapol: Recordatorio urgentísimo

Mañana, miércoles, 4 de diciembre, a las 19.30, tendrá lugar la próxima sesión de nuestra tertulia de cine Luis Casal Pereyra. Debatiremos tres películas muy potentes, con una de reserva. A saber:

La británica ‘Sorry, we missed you’, de Ken Loach. Su crítica pueden encontrarla en este blog.

La francesa ‘Retrato de una mujer en llamas’, de Céline Sciamma, una de las candidatas al Goya como Mejor Película Europea. Su crítica pueden encontrarla en este blog.

Y la surcoreana ‘Parásitos’, de Bong Joon-ho. Su crítica pueden encontrarla en este blog.

Como reserva, tenemos la española ‘La hija de un ladrón’, de Belén Funes, con dos candidaturas a los Goya, Mejor Dirección Novel y Mejor Actriz. Su crítica pueden encontrarla en este blog.

El invitado, todo un lujo y un honor, será el crítico, amigo y tertuliano de pro, Enrique Colmena, de cuyo amplio currículum daremos cuenta in situ y del que les recomendamos leer su excelente página de cine Criticalia.

Pues ya lo saben. Promete muchísimo, la entrada es libre, integra todas las voces y todas las miradas y no pueden perdérsela. LES ESPERAMOS.

Premios Goya 2020: Masculino plural

Hoy se han hecho públicas las candidaturas a los Premios Goya 2020 y seguimos constatando la mínima presencia de mujeres en ellas. Sin cuestionar en absoluto los valores y cualidades de las elegidas, quien esto firma ha hecho una comparativa entre las posibles y las seleccionadas, con datos fehacientes de la propia página oficial de los galardones por excelencia del cine español. Los resultados son, como poco, chocantes… Se han obviado las categorías interpretativas y aquellas consideradas tradicionalmente más “femeninas”. Aquí van, y en ellas se incluyen las de profesionales en solitario, la mayoría, o acompañadas por colegas de uno u otro sexo.

Mejor Película: De 10 posibles, ninguna.

Mejor Dirección: De 11 posibles, ninguna.

Mejor Dirección Novel: De 16 posibles, una.

Mejor Guión Original: De más de 40 posibles, ninguna.

Mejor Guión Adaptado: De 7 posibles, una.

Mejor Música Original: De 10 posibles, ninguna.

Mejor Canción Original: De 12 posibles, una.

Mejor Dirección de Producción: De 46 posibles, una.

Mejor Dirección de Fotografía: De 12 posibles, ninguna.

Mejor Montaje: De 37 posibles, dos.

Mejor Dirección Artística: De 53 posibles, ninguna.

Mejor Sonido: De 39 posibles, una.

Mejores Efectos Especiales: De 19 posibles, ninguna.

Mejor Película Europea: De 14 posibles, una.

Como pueden constatar, las ausencias son flagrantes.

Escrito queda.

 

‘La hija de un ladrón’: La normalidad imposible

La guionista y realizadora barcelonesa Belén Funes, cosecha del 84, ha declarado en sendas entrevistas, que deberían ser leídas – a Beatriz Martínez en El Periódico y a Begoña Piña en Público – a propósito de este su notable debut en el cine, verdades como puños de las que extractamos algunas: “Estamos viviendo en una emergencia política y social” “Donde la política no ha llegado, llegamos los ciudadanos, donde el Estado no te ayuda, te ayudan tus vecinos” “Que la gente que atraviesa dificultades no por eso tiene menos dignidad, que esta historia tiene un componente político y moral…”.

También se nos cuenta en ellas que ‘La hija de un ladrón’ nació de la ampliación de su cortometraje ‘Sara a la fuga’ (2015), Biznaga de Plata en su especialidad en el Festival de Málaga, aunque no sea una secuela; que los orígenes de su personaje tienen mucho que ver con los suyos propios, aunque no sea estrictamente autobiográfica; que se documentó para hacerla en casos reales de niñ@s que enviaban a casas de acogida porque sus progenitores estaban en la cárcel: que el sonotone de la protagonista está basado en una de ellas. Que quiso ambientarla en la Barcelona más marginal, que no le interesa a casi nadie. Que sus influencias cinematográficas son Ken Loach, Andrea Arnold o los hermanos Dardenne…

Todo ello lo muestra en esta película de 102 minutos de metraje, cuyo guión escribe junto a Marçal Cebrián, con una fotografía solvente y austera de Neus Ollé y una puesta en escena sobria y casi minimalista, que sigue muy de cerca a esa Sara no tan de ficción que interpreta con excelencia una Greta Fernández Concha de Plata a la Mejor Actriz en San Sebastián y también nominada por este trabajo en los Premios Feroz. Una Greta Fernández firme candidata a los Goya y a quien todos los reconocimientos le son debidos. Y que está acompañada por un reparto sólido y entregado, en el que sobresalen su padre, en la ficción y en la realidad, Eduard Fernández y la revelación del niño Tomás Martín, que interpreta al hermano.

Todo ello lo muestra en este drama tan íntimo y personal, como comprometido social y políticamente, en el que sigue a una joven de 22 años – madre soltera con un hijo, y huérfana a todos los efectos – que vive en un piso de acogida e intenta desesperadamente sobrevivir con dignidad, ser considerada una persona normal y tener con ella, cuidándole, a su hermano pequeño que también está tutelado por las mismas razones. La reaparición en sus vidas de su padre, tras salir de la cárcel y al que pretende arrebatar la custodia del niño, convulsionará aún más su precario equilibrio emocional.

Todo ello lo muestra revelando a una chica tan frágil como dura, tan autoexigente en pos de un trabajo que le permita seguir adelante como desesperadamente necesitada de un afecto que nunca tuvo y que, por tanto, tampoco sabe dar. Es arisca y, aunque cuida de su bebé, ayudada por una red de apoyo de mujeres vecinas y amigas, apenas si le demuestra afecto… Cosa que sí hace, a su particular manera, con ese hermano tan singular y discapacitado y con el padre de su hijo, un joven noble y afectivo con ambos, que no desea continuar la relación con ella.

Todo ello lo muestra, en su mirada de mujer sobre otra, sin subrayados innecesarios, sin anestesia ni paños calientes. Tal cual. Con una fuerza, con una intensidad, con una verdad, con una emoción no manipuladora como las que desprenden cada fotograma. Con total conciencia de esa clase obrera abocada a la miseria y pretendiendo una normalidad imposible, víctima de tantos daños colaterales, a la que nuestro cine apenas se digna representar. Y ese final tan desgarrador…

Estamos ante la ópera prima del año. Ni se les ocurra perdérsela.

Post Scriptum:

Puede ser debatida, como opción de reserva, en la próxima sesión de nuestra tertulia de cine Luis Casal Pereyra del próximo miércoles, 4 de diciembre, a las 19.30, en Casa del Libro Viapol. HAY QUE VERLA INMEDIATAMENTE.

 

 

 

‘La vida invisible de Eurídice Gusmäo’: Violencias patriarcales

Producción brasileña de 139 minutos de metraje, realizada por el guionista, realizador y artista visual de ese país, Karim Aïnouz, cosecha del 66, con una hermosa y matizada fotografía de Hélene Louvart y una música no menos excelente de Guilherme y Gustavo Garbato. Escrita por Murilo Hauser adaptando la novela homónima de Martha Batalha en la que se nos narra la historia, ambientada en los años 50, de dos hermanas tan unidas como diferentes, cuyas vidas y destinos son forzadamente separados por el machismo feroz de susconsevadora familia y entorno.

Mejor Película de la Sección Una Cierta Mirada de Cannes. Premio del Público del Festival Mar del Plata. 4 galardones más en la Seminci vallisoletana, incluyendo Espiga de Plata y Actriz. Candidata por su país al Oscar a la Mejor Película de Habla No Inglesa. Con tales antecedentes y las mejores críticas, ha durado en la ingrata, e incomprensible, cartelera sevillana TAN SOLO UNA SEMANA. Quien esto firma, la vió in extremis el pasado jueves… Verdaderamente deplorable. Si se hubiese programado en el SEFF habría habido colas interminables para verla. Lo que supone el contexto.

Esta firmante desconoce el libro en el que está basada, pero le ha parecido modélica la puesta en escena tan estilizada y al tiempo tan volcánica. Así como el noble – con vocación de estilo en cada encuadre – e inteligente uso que hace tanto de las reglas del folletín com de las del melodrama más grande que la vida. Porque es capaz de transcenderlas creando un relato intenso y conmovedor, al tiempo que elíptico y hasta sobrio. No utiliza apenas subrayados, los personajes son complejos, incluso los más nauseabundos y las violencias patriarcales…

… ¡¡¡Ah, cómo están retratadas las violencias patriarcales!!! Las familiares, las sexuales, las “amorosas”, las conyugales vía violaciones legales, vía sometimiento a las voluntades del padre y del marido, vía renuncia a la vocación en un tiempo y un país ferozmente clasista y machista. Resulta conmovedora, si bien tan dura, la imposible búsqueda de esas dos mujeres que no se tenían más que la una a la otra entre tanta oscuridad. Por la vía epistolar o por la de la investigación. En esos casi encuentros que nunca se producen porque el lugar que les reservaba el patriarcado a aquellas que desafiaban sus reglas era la miseria, era el ostracismo social. Aunque también en tales lugares hubiese espacio para los afectos y la solidaridad.

Un reparto impecable,encabezado por las espléndidas Carol Duarte y Julia Stockler que compartieron el premio de interpretación de la Seminci, potencia si cabe aún más los valores de esta película.

Háganse con ella.