SEFF XV Edición. Sección Oficial: ‘La casa de verano’: La familia y varios más

Quien esto firma, lamenta enormemente escribir que la tercera mirada de mujer de la la Sección Oficial vista hoy, la de la actriz, guionista, cantante y cineasta Valeria Bruni Tedeschi ‘La casa de verano’, no le ha interesado nada de nada.

Con numerosos tintes autobiográficos, esta coproducción franco-italiana  – de 125 minutos de metraje, dedicada a su hermano muerto a causa del sida, bellamente fotografiada por Jeanne Lapoirie y con un reparto en el que están presentes  su madre y su hija – la historia retrata una reunión en la preciosa mansión familiar en la que ella misma prepara una película con una amiga. Bajo la calma y la ligereza aparentes, las tensiones y los conflictos no tardarán en surgir y el duelo por un ser muy querido se hará presente.

La directora ni sabe lo que quiere contar, ni lo hace bien, en una mezcla indigesta – y aparentemente excéntrica – de comedia, drama, cine, o su ensayo, al menos, dentro del cine, con toques políticos y hasta de lucha de clases. Mal escrita y filmada, sin ningún amor por sus personajes, esquemáticos hasta decir basta, tiene además dos protagonistas, una es ella misma y la otra, Valeria Golino, de un patetismo chirriante y cercano a la misoginia. Aunque los compuestos por Pierre Arditi y Riccardo Scamarcio, pareja, por cierto, de la Golino,  sea los que salgan peor parados… Por decir algo, pues ninguno tiene entidad.

Porque lo peor es que ha contado con un casting de lujo – además de l@s citad@s, Vincent Perez, Yolande Moureau y Noémie Lvovsky – para este disparate que, además, es aburrido, demasiado largo y vacío de contenido. O, al menos, así se lo ha parecido a quien esto firma. Inexplicable su inclusión en la Sección estrella del Festival.

Absténganse.

SEFF, XV Edición. Special Screening. ‘El silencio de otros’: Verdad, Justicia y Reparación

Una cerrada ovación premiaba en la tarde de hoy el final de la proyección de este largometraje tan valioso, pertinente y necesario – de 95 minutos de metraje, escrito y realizado por Almudena Carracedo y Robert Bahar, que se lo dedican a su hija, que fotografía muy bien, contando con impactantes imágenes de archivo, la propia codirectora y cuya música se debe a los buenos oficios de Leonardo Heiblum y Jacobo Leiberman – Premio del Público al Mejor Documental en el Festival de Berlín y Nominado en su categoría a los Premios del Cine Europeo.

Y lágrimas, muchas lágrimas también, incluidas las de esta firmante, cayendo como puños en la sala por El silencio de otros. Lágrimas literales y metafóricas, no provocadas artificiosa o arteramente, sino como respuesta a la emotividad, a la verdad que desprenden las reclamaciones, tan elementales, de esos familiares de asesinad@s por la dictadura franquista, hoy tan reivindicada.

Lágrimas por las madres y padres de esos bebés robados, por l@s hij@s que no les dejaron tener. Lágrimas por quienes, durante años y años, lucharon hasta la extenuación, y contra el tiempo que se les acababa, por encontrar los huesos de sus seres queridos y darles una sepultura digna. Como la octogenaria María Martín, tan llena de vida, de fuerza y de determinación, que llegó a declarar ante el juez instructor, tras escribir conmovedoras cartas a todas las instancias,  que no pudo cumplir su sueño de ser enterrada junto a su madre.

Lágrimas ante los testimonios de las torturas que estas gentes hermosas y llenas de coraje tuvieron que soportar de manos de Billy el Niño. Un verdugo libre, impune, chulesco y premiado con una  Medalla en esta llamada democracia. Lágrimas por y con la enorme y reivindicativa nonagenaria  Ascensión Mendieta, que sí encontró los huesos de su progenitor.

Lágrimas por los esqueletos, tratados con todo el respeto que no tuvieron sus verdugos. Lágrimas por el jurista argentino Carlos Slepoy, muerto a los 67 años, incansable activista por los derechos humanos. Lágrimas por las imágenes de antaño. Lágrimas por esta España nuestra, tan desmemoriada, en la que todo sigue aún atado y bien atado.

Lágrimas las de estas personas tan ejemplares organizando la querella argentina y declarando ante la jueza allí, lo que en su propio país le niegan. Lágrimas de las Asociaciones de la Memoria pagando de sus bolsillo la excavación de las fosas y sacando del anonimato, posibilitando un entierro digno a más de 8.000 hombres y mujeres, aunque aún queden más de cien mil representantes de la mejor ciudadanía española en las cunetas, para nuestra vergüenza. Lágrimas por lo que ha supuesto este seguimiento documental a lo largo de seis años…

‘El silencio de otros’ es, además, una de las películas elegidas para debatir en la próxima sesión de nuestra tertulia del miércoles 12 de diciembre, que se estrena el próximo viernes, 16 y que aún tiene un segundo pase en el SEFF hoy lunes, 12. Consulten el programa y…

… HÁGANLE JUSTICIA VIÉNDOLA.

 

SEFF XV Edición. Sección Oficial. ‘Touch me not’: Cuerpos y almas

La guionista y realizadora rumana Adina Pintilie, cosecha del 80 y segunda mirada de mujer de la Sección Oficial que llevamos vista, ha declarado en rueda de prensa esta mañana a propósito de esta su debut fílmico – Oso de Oro y Mejor Ópera Prima en Berlín, coproducción entre Rumanía y otros siete países, de 125 minutos de metraje, fotografiada con excelencia por George Chiper y con una música experimental, que subraya como debe ciertos momentos de catarsis, debida a Ivo Paunov – que intentó crear «un espacio entre la realidad y la ficción, un espacio seguro en el rodaje, para que el reparto se sintiera libre para desnudar sus cuerpos y emociones», para lo cual intentó rodearse de las personas más adecuadas de entre las nacionalidades que intervinieron en la producción.

Estamos ante una película transgresora y experimental, pero muy bien escrita y estructurada y de enorme coherencia interna, que fue trabajada durante casi siete años, con un reparto coral del que salen varias líneas narrativas. Centrada en tres personajes principalmente que tratan de superar sus inhibiciones abriéndose al otro-a, a la mirada de  otr@s, incluyendo la de la propia directora que también comparte determinados aspectos de su intimidad.

En el impactante inicio la cámara recorre un cuerpo masculino pasando por sus genitales – raramente mostrados en el cine – y no serán los únicos, ya que l@s protagonistas intentan romper tabúes tanto en lo anatómico como en lo íntimo.

De hecho, ‘Touch me not’ es, con toda su rompedora carga erótica, sobre todo una propuesta íntima y terapéutica. De hecho, es una propuesta empática hacia criaturas sensibles e inteligentes, o bien inhibidas o bien carentes del afecto y deseo ajenos, con una lúcida y extraordinaria excepción que ya descubrirán por sí mism@s.

Y así lo demuestra en las sesiones de un grupo que trabaja por parejas, tocándose en principio las caras – «la cara es nuestra zona más privada», se dice en ella- en el que intervienen hombres y mujeres cuyo físico no es nada convencional, sino todo lo contrario, con un discapacitado entre ellas..

…Hasta  – y aquí la parte más cuestionable para quien esto firma – una mujer que no soporta ningún tipo de contacto, pero que contrata a un «profesional del sexo» para que se desnude y masturbe ante ella y a un transexual que explora sus miedos y bloqueos o…  a un lugar donde todas las prácticas y las llamadas perversiones sexuales son posibles.  Desde la posición feminista y abolicionista de quien esto firma, la respuesta a su pregunta de la realizadora no fue convincente en ninguno de estos dos últimos casos citados.

Pero también es cierto que una mirada de mujer sobre otra que invierte el lugar que a cada género corresponde mayoritariamente en este tema ni lo filma, ni actúa, respectivamente, de la misma manera. Aunque esta firmante se mantenga en sus posiciones.

En cualquier caso, su visión es toda una experiencia sensorial, sensitiva y emocional. En cualquier caso, nos interpela desde la piel y la anatomía que nos constituyen, hasta lo más profundamente privado, subjetivo, personal e intransferible. En cualquier caso, su puesta en escena es armónica y elegante, con su andamiaje de filmación al descubierto – y, a su vez filmado- como otro testigo más. En cualquier caso, nada humano le es ajeno.

En cualquier caso, no deberían perdérsela.

SEFF, XV Edición. Sección Oficial. ‘Maya’: Entre dos mundos

La crítica, guionista y realizadora francesa Mia Hansen Love – cosecha del 81, con títulos tan notables en su haber como ‘Todo está perdonado’ (2007) Premio Louis Delluc a la ópera prima y ‘El porvenir’ (2016) Oso de Plata en Berlín – es la primera mirada de mujer que se proyecta en esta Sección Oficial. Una mirada de mujer que a quien esto firma le ha dejado una sensación agridulce, en la que luego va a entrar.

107 minutos de metraje. La escribe la propia Hansen Love y la fotografía maravillosamente Hélene Louvart. La historia sigue a un joven periodista, de 32 años, que es liberado, junto a un compañero, de un terrible secuestro en Siria. La vuelta a su realidad cotidiana no le resultará nada fácil dada su traumática experiencia, por lo que decide viajar a la India de sus orígenes donde volverá a ver a una adolescente, hija de su padrino, por la que desarrollará unos sentimientos correspondidos aunque inviables.

La sensación que ‘Maya’ le ha dejado a esta firmante es que en su interior habitaban muchas historias  y que la realizadora no ha optado, precisamente, ni por la más interesante, ni por la mejor. Hay temas tan solo insinuados de su estancia en París, de su relación anterior, de su shock postraumático, de su adicción y compromiso con los escenarios más conflictivos que hubieran podido, y debido, desarrollarse mejor.

Y en la India, también, con la figura de esa madre ausente, con nueva familia, una mujer interesante y tan desaprovechada… En cambio, el romance al que deja tiempo para nacer y desarrollarse y que trata delicada y sutilmente, a quien esto firma le ha dejado más bien fría y no le resulta nada convincente, ni en sí mismo, ni como terapia al drama vivido. Porque le falta una dimensión más intensa, profunda y conmovedora del amor imposible que ni Roman Kolinka, ni Aarshi Banerjee,  – correctos, bellos y refinados ambos – ni la propia Hansen Love, como última responsable, saben darle. Ni tampoco sus registros y matices.

Por supuesto, y como es marca de la casa, está maravillosa y elegantemente filmada. Nos regala una de las visiones más hermosas – puede que también más elitistas, como alguien le ha reprochado – y singulares del país asiático, muy lejos de sus clichés más oscuros y misérrimos. Todo un acierto, en ese sentido. Pero… quien esto firma se atiene a lo ya escrito.

Aunque, desde luego, está claro que hay que verla.

SEFF XV Edición. Sección Oficial. ‘Ray & Liz’: Viaje al cuarto de unos padres

El británico Richard Billingham, cosecha del 70, es un prestigioso fotógrafo, pintor ganador de un Turner y profesor de arte, cuyo debut en el largometraje es esta película que nos ocupa – de 107 minutos de metraje, escrita por él mismo, con una magnífica fotografía de Dan Landin y un reparto más que notable y creíble, en el que destacar a los excelentes Tony Way y Ella Smith –  un retrato de ficción basado en hechos reales, de sus padre y madre que ya habían sido objeto de otros trabajos suyos tanto en imágenes como en cortos.

Unos progenitores, situados en los márgenes sociales en la época particularmente salvaje con este tipo de colectivos como la thatcheriana de los años 80, malviviendo de subsidios y préstamos, con sus dos hijos de cuyas necesidades básicas sencillamente se despreocupan. El padre alcohólico, la madre algo menos pero igual, pasan gran parte de sus días, bien durmiendo, bien bebiendo, bien fumando, bien, en el caso de la mujer, resolviendo puzles, sin ejercer ningún tipo de vigilancia y cuidado hacia los menores.

Y esta es precisamente la violencia, las violencias. Una violencia  – aquí, como en otros asuntos, este filme rompe muchos esquemas – pasiva, pero terrible. De desatención y desafecto en todos los sentidos, que provoca un grave riesgo en el pequeño. Una violencia institucional que lo permite y tolera, vía servicios sociales, hasta que casi es demasiado tarde. Una violencia compatible con el amor a los animales – a quienes nunca se daña, antes al contrario – pero a los que se utiliza demasiado en el relato y eso, para quien esto firma, es siempre agresivo.

Una violencia que tampoco se da entre una pareja que, superficialmente hablando, se tratan bien y de la que ella parece ser la más fuerte, por decirlo de alguna manera. Una violencia que alcanza a otro ser adulto vulnerable. Una violencia de clase y reflejada en la miseria más extrema. Un estado de cosas que genera la empatía con el niño indefenso de otras gentes trabajadoras que viven solo algo mejor…, pero en el paraíso para el chico. Sobre todo, porque le muestran el cariño del que carece en casa

Una situación extrema que alcanza al padre, visto años después, que envejece postrado en una cama, bebiendo sin parar y sin apenas comer, rodeado de unas moscas a las que va rescatando y dejando libres su vecino y único «cuidador» quien sostiene que ellas tienen derecho a vivir, como todo el mundo, excepto los negros…

Desoladora y terrible, inquietante y con una excelente puesta en escena, se toma su tiempo para narrar estos hechos. Pero – aunque le sobre algo de metraje – nunca es tiempo muerto, sino que los acontecimientos se suceden aunque la vida parezca pasar apenas por encima de ciertas personas.

Ni lo duden. Véanla.

 

SEFF, XV Edición. Sección Oficial. ‘Donbass’: Los desastres de la guerra

De acuerdo con Wikipedia, en el feroz conflicto armado entre Ucrania y Rusia, lo que llevó a la ocupación del este del territorio del primer país citado, fueron además las radicales diferencias internas entre las autoridades ucranianas, de uno y otro signo, beligerantemente pro y antisoviéticas. En él perecieron 65.000 personas y más de 6.000 fueron heridas, fuentes de la ONU. Fue llamado Guerra en el Donbass y duró un año, de 2014 a 2015, pero los acuerdos de paz fueron muy frágiles.

Con estos mimbres, el bielorruso de nacimiento Sergei Loznitsa, de la cosecha del 64, ha filmado una película – de 120 minutos de metraje, que también ha escrito y que está muy bien fotografiada por Oleg Mutu – recreando para la ficción una serie de videos domésticos sobre el tema que tienen el denominador común de la guerra y del espacio citados anteriormente. Además de una suerte de giro cíclico que une el principio con un final imprevisible.

Dado este enfoque, en el que además no se nos dan más datos del asunto – por eso quien esto firma los ha buscado en Wikipedia – y dada también la brevedad obligada de esta crónica, decir que ‘Donbass’ resulta tan impactante a veces, como satírica y caricaturesca otras. Tan feroz como corrosiva, en lo que se refiere a la crítica a unas autoridades corruptas y sus partidari@s – que viven privilegiadamente frente a la extrema miseria de la mayor parte de la población – y a los dos bandos – o más… – que se acusan mutuamente de fascistas.

Pero también, precisamente por ese terreno tan confuso y deliberadamente oscuro en el que se mueve, resulta dispersa, caótica, irregular y a menudo carente de una lógica interna y coherencia narrativas.

Aún así, merece verse.

SEFF, XV Edición. Revoluciones Permanentes.’El rey’: Memoria Histórica

Nada le hubiera gustado más a quien esto firma – de izquierdas y republicana, para lo que viene al caso – que aplaudir sin reservas, ni reticencias, esta producción de Teatro del Barrio, de 84 minutos de metraje, escrita por Alberto San Juan, sobre su obra teatral homónima representada por la compañía citada, codirigida junto a Valentín Álvarez – que firma asimismo la efectista, pero eficaz fotografía – e interpretada, magníficamente, también por él mismo, Luis Bermejo y Guillermo Toledo y que ha sido posible gracias a un crowdfunding de cientos de personas conocidas y anónimas.

Sus reservas nacen de que está lastrada por su dramaturgia de origen. De que, en lo que se refiere a su puesta en escena, es teatro filmado, en el que apenas los primeros planos y ciertos efectos especiales muestran sus señas de identidad cinematográficas. De ciertos desajustes de ritmo, de algunas dispersiones y excesos narrativos que le hacen perder carga crítica.

Pese a todo ello, y dado que esta va a ser una reseña obligatoriamente breve y que este blog no es nada convencional, quien esto firma va a permitirse aplaudirla sin reservas en todo lo demás. En su valentía, en su pertinencia, en su visibilización del lado oscuro de esta llamada democracia y de su jefatura de Estado, en su contribución tan señalada a la Memoria Histórica.

Porque no se trata, pese a su título, tan sólo del Emérito – a quien sigue desde 1948, con saltos temporales, en los principales hitos de su vida, que son también los de este país – sino a los personajes, masculino plural, que le acompañaron en su andadura.

Desde Franco, el tirano al que debió su corona, a su padre, Don Juan de Borbón y a su hijo y sucesor Felipe VI. Desde Puig Antich y los fusilados del dictador que murió matando, hasta Adolfo Suárez, Martín Villa, Carrero Blanco, Felipe González, Kissinger y un larguísimo etc de políticos, generales, autoridades varias, empresarios y gentes del Régimen y de la llamada Transición.

Y los hechos, «ficcionados, pero reales» : el oscuro asunto de la muerte de su hermano Alfonso. Su connivencia con las monarquías tiránicas y absolutas. Sus comisiones por las ventas de armamentos. Sus amantes. Su papel en el 23 F…

Todos esos personajes, y sus circunstancias, están interpretados, se insiste, con excelencia por los tres actores citados que lo dan todo en aras de revelar lo que la Historia oficial oculta.

Por todo ello, y pese a sus defectos y carencias, debe ser vista, de todas, todas.

 

 

 

SEFF XV Edición. Sección Oficial y Sesión Inaugural ‘Non-fiction: Lo analógico y lo digital

#Inteligente #Lúcida #Sutil #Irónica # Cáustica #Brillante #Intelectual #Culta #Cultivada #Muy divertida #Excelentemente dialogada #Nunca discursiva #Nunca banal #Nunca superficial #Cargas de profundidad #Bien filmada #Paradójica #Compleja #Contemporánea #Elegante #Incisiva #Coral #Crítica #Corrosiva #Sarcástica…

Todos estos y mucho más calificativos pueden aplicarse a esta película francesa que abre el Festival – escrita y dirigida por el crítico, guionista y realizador Olivier Assayas, cosecha del 55, con títulos como, ‘Desorden’, ‘Finales de agosto, principios de septiembre’ o  ‘Personal shopper’, en su haber, con una muy adecuada fotografía de Yorick Le Saux e interpretada con excelencia por Juliette Binoche, Guillaume Cante y Vincent Macaigne, sobre tod@s, aunque tod@s estén muy bien – en la que las dobles vidas – ese es su título original – literarias y editoriales, profesionales y personales, se entremezclan sabiamente en un cóctel explosivo.

Así es porque la historia de los desencuentros entre un escritor y su  editor de siempre respecto de la última novela, ‘Punto final’, del primero, le sirve al realizador para interpelarnos sobre el modus vivendi moderno con las redes en primerísimo plano, cuestionándolas tanto como aceptando su inevitabilidad – «los tuits son los nuevos haiku» …, jajajajajaja – , con el universo digital frente al analógico.

Con las lealtades, en el más integral sentido del término, como telón de fondo para captar espacios diversos, privados y públicos, en los que se mueven los personajes sin parar de hablar, de hablarnos, de pronunciarse, de invitarnos a hacer otro tanto. Con el ingenio, la fluidez verbal, la rapidez – ojo, nunca superficialidad, todo lo contrario – en las formas de plantearse temas muy relevantes y pertinentes, bajo el prisma de un humor siempre presente. Se alude a un viaje a Sevilla, por cierto. A Haneke, también, de manera perversa y desternillante.

Las ficciones y las realidades; las «autoficciones» y las biografías reales; el narcisismo exhibicionista, del que las mujeres son más víctimas, pues siguen siendo más objetos que sujetos y, por intelectuales que sean, son ellas las que cocinan y sirven en las comidas sociales y amistosas; las crisis de la mediana edad; hombres maduros con jovencitas; los algoritmos frente a los críticos literarios; las series como la desopilante que interpreta a la Binoche a quien, por cierto, se le pide un contacto con Juliette Binoche… ;

Todo está ahí, y muchísimo más. Todo es mostrado, no solo dialogado, para quien quiera verlo y oírlo. Ocurre en una Francia en crisis política y de valores, que también se alude a ello. Ocurre en ambientes franceses de alta burguesía sumamente ilustrados y sofisticados, difícilmente extrapolables a un país como el nuestro, pese a ser tan universales. Con personajes entrenados en la réplica – contrarréplica, en la palabra como vehículo para expresar y ocultar pensamientos y emociones

Véanla, no se la pierdan.  Con sus sentidos muy alertas para captarla y disfrutarla en todas sus brillantes reflexiones y sugerencias.

SEFF XV Edición: A modo de prólogo

Quien esto firma, va a consignar en este espacio – en la medida en el que el tiempo del que dispone se lo permita, dado el organigrama del Festival – fundamentalmente las películas de la Sección Oficial. Si acaso, algunas más de otras.

Esto ocurre porque – como en ediciones anteriores y pese a haber reclamado insistentemente que fueran todos en las primeras horas – tenemos pases de prensa para acreditad@s mañana y tarde. Lo que nos impide ver las alternativas en otras franjas horarias. Y si cabe, al ser algunas de muy larga duración tampoco puedes acceder a las que, teóricamente, tenías libres. Luego, la mayor parte de los días te remiten al Concurso y nada más que al Concurso.

Así que gran parte de los títulos que esta firmante les ha recomendado en algunas de las Hojas de Ruta que ha publicado, se quedarán inéditos para ella y, por descontado, en el blog.

Escrito queda. Y en cualquier caso… ¡¡¡ Feliz Festival!!! Esta sí es la verdadera fiesta del cine de Sevilla, una ciudad en cuyas carteleras no se prodiga este tipo de cinematografías y en la que se nos quedan inéditas tantas interesantes cada semana. Disfrútenlo y vean cuanto y cuantas puedan.

Tertulia de cine Luis Casal Pereyra. Temporada 7: Madres e hijas

Hermosas lecciones de cine y de vida, imposibles de trasladar en esta crónica necesariamente limitada y esquemática, las transmitidas esta tarde-noche en torno a ‘Viaje al cuarto de una madre’ por y con su realizadora, Celia Rico Clavellino y las muy numerosas personas asistentes,  en un coloquio brillante y esclarecedor, complejo y profundo, intenso y sosegado, lleno de sugerencias, diverso y lúcido, que rayó a gran altura.

Quien esto firma va a intentar trasladar, si bien desordenadamente, algo de lo preguntado, respondido, matizado, avalado, cuestionado y reflexionado en voz alta en otra sesión inolvidable. Como que un productor le dijo a la directora, tras llevarle a ella a su pueblo para convencerle de que debía filmarse allí : «Sí, debes rodar donde te quieran».

Como que las imágenes, tan andaluzas, de una mesa camilla: de unos interiores: de un espacio tan protector como claustrofóbico: de unas zonas de confort que acogen, pero que también cosifican; de dos personas que se quieren y se cuidan pero que deben separarse; de un nido vacío; de una localidad invisible pero presente; de una historia de mujeres tan íntima como universal – apenas tratada, o mal, en el cine – entre tantos otros temas dieran lugar a esta película.

Como que Lola Dueñas aprendiera a coser con una profesora de excepción, costurera profesional como su personaje en el cine, la madre de Celia Rico, también presente. Como la delgada línea roja que separa la generosidad de la abnegación pero que, en la historia, se transmitía también como autonomía y empoderamiento. Como el duelo callado por el marido y el padre. Como la alarma de género, en sus propias palabras, que le surgió a la cineasta con lo que podía sugerir la presencia de Pedro Casablanc en relación a y con la actriz citada.

Como que los vínculos madres-padres-hijas-os siempre tienen deudas pendientes, pues l@s primer@s están ahí y disponibles mientras l@s segund@s no tanto, ley de vida. Como la sensibilidad, la delicadeza, la contención, el ritmo lento y necesario y la emotividad de la historia y de su enfoque. Como que funciona de manera bidireccional entre las dos protagonistas el duelo y el vacío de sus ausencias. Como los silencios, tan elocuentes. Como que tenían que ser Lola y Anna, Anna y Lola, sin importar acentos, ni procedencias.

Como que estas propuestas pequeñas deben hacerse sitio en cartelera en competencia desleal con películas prestigiosas y-o más comerciales. Como la confianza absoluta en un equipo en el que estaban Santiago Racaj y Fernando Franco. Como…

Lo escrito. Hermosas lecciones de cine y de vida. El miércoles, 12 de diciembre – pues el 5 es previo al Puente… – más. Con tres películas más que sugerentes y una cuarta en reserva, por si la primera – que se proyectará en el SEFF – no llegara a estrenarse comercialmente en Sevilla. A saber – HAY QUE VERLAS CUANTO ANTES, NUNCA SE RECORDARÁ LO SUFICIENTE – : ‘El silencio de otros’, de Almudena Carracedo y Robert Bahar, que entra el próximo día 16, ‘My lady’, de Richard Eyre, que lo hace el 23 y ‘Tres caras’, de Jafar Panahi, que se estrena este mismo día. Si la primera se nos quedara inédita, debatiríamos ‘Viudas’, de Steve McQueen que estará en nuestras pantallas el día 30.

Gracias a Casa del Libro Viapol, a Marina Alonso Espejo, a Daniel López, a José, a Miguel Olid Suero y a Alejandro Reche Selas críticos expertos y amigos generosos siempre con la actividad. A las perritas y perritos, que se han convertido en habituales…

A la hija de quien esto firma y a su yerno, que le regalaron la sorpresa de llevar a su nieto. A Gloria Clavellino. A Celia Rico, sobre todo y muy especialmente, que derrochó sabiduría y conocimiento a raudales y a quien le pedimos que si recoge un Goya, salude a la tertulia. Y a l@s mejores tertulian@s del mundo mundial por una velada extraordinaria y memorable. GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS.