Archivo diario: noviembre 14, 2019

SEFF, 16 Edición. Sección Oficial. Toma 15. ‘Atlantis’: Devastación

Esta película, de autor y de hondo calado, que ganó el Premio Orizzonti en Venecia y el Especial del Jurado en Tokyo, es una producción ucraniana de 106 minutos de metraje. Realizada por el productor y cineasta Valentyn Vasyanovych, cosecha del 71, quien firma también el guión y la espléndida fotografía. Ambientada en la Ucrania de 2025, un año después de una guerra, en la que un soldado tiene dificultades para adaptarse a la vida “civil”, por llamarla de alguna manera.

Aún más cuando la fundición en la que trabaja cierra sus puertas pero, entonces, encuentra a un grupo de personas – entre ellas, una mujer por la que se siente atraído – que se dedican a rescatar e identificar cadáveres de las víctimas del conflicto bélico para darles una sepultura digna y a las familias el consuelo de recuperarlos. A partir de ahí, algo cambiará para él…

Rodada sin concesiones, con ritmo lento y planos fijos en su mayor parte, de enorme profundidad de campo en la que los personajes – que van definiéndose muy poco a poco – entran y salen de plano, mientras la devastación que les rodea y que nos es mostrada con austeridad en toda su negrura provocándonos una sensación de angustia opresiva.

Porque su firmante no necesita ningún subrayado – su factura es impecable, sus imágenenes y los relatos que van narrando son impresionantes – para denunciar la devastación, la destrucción total, después de una contienda que se adivina feroz en una terrible distopía futurista

La oscuridad, la ausencia total de cualquier forma de vida no humana, lo invaden todo. Un universo en el que la resignación, el trauma o la desesperación son caldos de cultivo para unas gentes, civiles y militares, sin futuro. O con el único futuro de la solidaridad como la asociación con la que conecta el protagonista.

Una de las propuestas más interesantes de mediocre Concurso. Deberían sumergirse en su narrativa lenta, radical, feroz y, de alguna manera, también poética y no perdérsela.

SEFF, 16 Edición. Toma 14. Sección Oficial.’Technoboss’: Seguridad y desmadre

Portugal, lamentablemente a todos los efectos y en especial a nivel cultural y cinematográfico, nos queda aún muy lejos… estando tan cerca. Con la excepción del añorado Oliveira y aún así a niveles muy minoritarios. Por eso, quien esto firma agradece siempre la inclusión de películas de esta nacionalidad en el Concurso. Sólo que en, el caso de la que nos ocupa, no ha conseguido conectar ni con su historia, ni con su tratamiento.

112 minutos de metraje. La filma y la escribe, junto a Mariana Ricardo, el actor, editor de cine, guionista y realizador luso Joao Nicolau, cosecha del 75, del que esta firmante desconoce su breve filmografía anterior, en la que alterna cortos con largometrajes y documentales con ficción. La historia sigue a un empleado de una empresa de seguridad, a punto de jubilarse, que vive solo con su adorable gato Napoleón y tiene un hijo y un nieto a los que quiere. Sus incidencias laborales le acercan a una mujer de su edad, encargada de un hotel, con la que pretende tener algo más que una relación profesional. Aunque ella se muestre aparentemente reacial. Mientras, las canciones ocupan un lugar importante en su vida.

Entre el musical algo delirante y el romance no convencional, no acaba de funcionar ni en uno, ni en otro sentido. Ha desaprovechado la ocasión de convertirla en una radiografía, aunque fuera ligera, de la soledad de la vejez, de los abismos de la jubilación y del cuerpo a cuerpo entre dos personas en la tercera edad, con toques divertidos. Vale, puede que esa no fuera su intención, pero…

Tengan en cuenta que ha gustado y hasta hay quien ya la ve como una futura película de culto. Desde luego que es una rareza. Para bien y para mal. Así, que juzguen por sí mism@s.