Archivo diario: noviembre 6, 2021

18 Festival de Cine de Sevilla, Toma 4. ‘¿Qué hicimos mal?’: Retorno al pasado

El centro de formación y creación escénica el timbal nos documenta sobre Liliana Torres, cosecha del 80m – que filma, escribe e interpreta esta película que nos ocupa, la primera mirada de mujer vista en la Sección Oficial – comentando que nació en Vic y que, con 18 años, se trasladó a Barcelona para estudiar en la Escuela de Cine y Audiovisuales de Cataluña y que luego completaría su formación como videoartista en Santa Mónica, para trasladarse más tarde a México, especializándose allí en cine documental. ‘Viviendo en la piedra’ y ‘Todos los trabajos de la mujer’ son dos de sus propuestas destacadas en el género. Nos cuentan también que compagina la dirección, la edición, la producción y la escritura con la pedagogía en centros y universidades internacionales. ‘Family tour’ (2013) es su primer largometraje de ficción.

¿Qué hicimos mal?’ sigue a una pareja en crisis formada por una realizadora y un músico. Ella se propone entonces rodar un documental con entrevistas a sus parejas del pasado para buscar las raíces, o las claves, que presiden y dan lugar a los conflictos del presente. Y ni corta, ni perezosa lo hace afrontando un cara a cara, lo que incluye sendos viajes a Italia y a México, con tres hombres importantes de su vida que, de alguna manera, representan las diferentes edades de su vida sentimental, las edades del amor.

Entre la autoficción, o la ficción con base autobiográfica y el documental de marcado carácter intimista, la protagonista aborda con sus ex en charlas tranquilas y civilizadas, aunque no exentas de momentos intensos y emotivos, los por qués de los fracasos en sus relaciones. Lo que la convierte también indirectamente en un documento que analiza y describe las formas de amar y crear vínculos de hombres y mujeres que ahora tienen entre 30 y 40 años, aunque sea sin pretensiones de exhaustividad, ni de estudio sociológico al uso.

Ahí están los leitmotiv del miedo al compromiso, de los desacuerdos a la hora de enfocar la vida en común, de la sugerencia, asumida no tan voluntariamente, de una pareja abierta o de la decisión, por parte de ella, de no tener hij@s, algo muy legítimo y plausible que su compañero sentimental mexicano – el más importante por su convivencia de siete años y, sin dudarlo, el cara a cara más auténtico y sentido – no pudo aceptar y que provocó el abandono por parte de ella. O la incomunicación, el desgaste, la falta de deseo…

Producción española de 90 minutos de metraje. Se deja ver muy bien, tiene una factura impecable, con localizaciones, como se ha citado antes, de Barcelona, Italia y México, además de hermosos e imponentes paisajes gallegos de O Courel, Vigo y Ourense ya que está coproducida también por una productora local, Matriuska, por la Junta de Galicia, Avalon, TVE, la televisión gallega y la productora de Isabel Coixet entre otras entidades. El actor que representa a la pareja del presente es el gallego Xúlio Abonjo y asímismo lo son Melania Cruz o Jorge Roldán en el reparto. Se habla catalán, gallego e italiano en ella, además de castellano.

Una mirada de mujer más que digna que esta firmante hubiera deseado que fuera más incisiva, que analizara más críticamente las diferencias entre uno y otro sexo a la hora de abordar, y vivir, los vínculos afectivo eróticos.

Pero desde luego que hay que verla. Háganlo.

18 Festival de Sevilla. Toma 3, Sección Oficial. ‘Ahed’s knee’: El pueblo escogido…

El escritor, cineasta y crítico literario israelí Nadav Lapid, cosecha del 75, es una presencia recurrente en el SEFF donde se han proyectado y premiado dos de sus películas: en 2014, ‘La profesora de parvulario’ con el Giraldillo de Plata y en 2019, ‘Sinónimos’ con la Mejor Dirección, también Oso de Oro y Premio FIPRESCI en Berlín.

Ahora oferta nuevamente a concurso esta su última propuesta en la que un director de cine, alter ego del propio realizador, presenta su proyecto de película, la que da título al filme, a una joven funcionaria del Ministerio de Cultura de su país teniendo que asumir las limitaciones de los temas a tratar en el debate so pena de verse censurado o, a todos los efectos, dar por finiquitada su carrera. Todo ello, mientras está preocupado por la salud materna.

Nada que objetar a las furibundas diatribas, algunas muy bien argumentadas, que en esta, a todos los efectos, autoficción se vierten sobre un Estado que coloniza y oprime. El problema está en el cómo. En una puesta en escena enfática, histriónica, desmedida, excesiva y con pretensiones de autoría integral por las que se vehiculan. Y esa conclusión desaforada…

Hasta tal punto que la forma engulle al contenido y los asuntos candentes como la ocupación, la crueldad con la que el ejército se emplea con la gente palestina – esa rodilla al final olvidada entre el maremagnum discursivo y visual, como todo lo demás… – la burocracia o el funcionariado quedan diluídos y desprovistos de su carga crítica en función del irritante egocentrismo autocomplaciente del director que abruma y pone a prueba la paciencia del espectador-a. Al menos, la de esta firmante.

Coproducción entre Israel, Francia y Alemania de 110 minutos de metraje. El guión también lo perpetra su responsable. La fotografía ampulosa y trepidante, aunque de calidad, la firma Shai Goldman. Los protagonistas Avshalom Pollak y Nur Fibak se emplean a fondo con sus esquemáticos y tendenciosos roles. El de ella, singularmente.

Pero vamos que esta es solo una visión personal e intransferible, ya que recibió el Premio Especial del Jurado exaequo en Cannes.

La pelota en sus tejados.