Archivo mensual: noviembre 2017

SEFF 2017. Sección Oficial. ‘El taller de escritura’: Lecciones

El prestigioso guionista, director de fotografía y realizador Laurent Cantet, cosecha del 61, tiene una estimulante filmografía en la que destacamos, ‘Recursos humanos’ (1999), ‘El empleo del tiempo’ (2001), ‘Entre les murs'(‘La clase’, 2008). Precisamente esta última, basada en una obra autobiográfica, describe – casi documentalmente – las experiencias de un profesor en un instituto con conflictos entre un alumnado multirracial.

Olivia, la protagonista de ‘El taller de escritura’, es una conocida autora que ha accedido a impartirlo también a un grupo de jóvenes con diferentes señas de identidad raciales, religiosas e ideológicas y con el denominador común de su desigualdad de oportunidades socio-económicas, aunque no son marginales.

El reto es crear una intriga policíaca, o negra, partir de la historia pasada o presente de la localidad donde viven. Pero uno de los alumnos, Antoine, un solitario, adicto a los videos juegos y con amistades peligrosas, no va a poner las cosas nada fáciles.

Con estos mimbres, el director construye una película singular en la que el debate político, intelectual, literario y moral confluyen en una suerte de thriller ambiguo y con múltiples lecturas posibles. Se trata de una apuesta muy arriesgada y nada comercial, pero sugerente, enriquecedora, muy compleja y estimulante.

Algunos los temas a debate entre un alumnado tan heterogéneo – de nuevo, en esta edición del SEFF se muestra la otra Francia… – son producto del trauma de una sociedad herida por una violencia arbitraria, ejercida contra víctimas inocentes y anónimas,  cuya responsabilidad salpica injustamente a ciertas comunidades. Pero también en el otro extremo del arco ideológico, late un odio al diferente susceptible de estallidos.

Y el final, sin perpetrar spoiler, tiene el sentido de reconciliación con el lugar de nacimiento, su pasado y su futuro, a través del relevo generacional. Otro tema de discusión. Otras lecciones que se aprenden en este accidentado taller que nada tiene que ver con el género profesora-estudiantes conflictiv@s aunque, también en este caso, cuestionen y pongan contra las cuerdas a una docente atípica. Un personaje femenino precioso, a parte entera, íntegro y generoso, muy bien interpretado por Marina Foïs a la que le da una impecable réplica Matthieu Lucci.

114 minutos de metraje. La escriben el propio Cantet y Robin Campillo. La fotografía muy bien Pierre Millon y su banda sonora, que acompaña y no se impone, la firma Bedis Tir.

Una propuesta que reta a la inteligencia de l@s espectadores-as. Recojan el guante y véanla.

SEFF 2017. Sección Oficial. ‘Les gardiennes’: Tiempos de guerra

El actor, guionista y realizador francés Xavier Beauvois, cosecha del 67, tiene en su filmografía títulos estimables como ‘Ponette’ (1996), ‘Villa Amalia’ (2009)  o ‘Según Matthieu’ (2000). Ahora presenta esta su última propuesta en la Sección Oficial del Certamen sevillano que, aunque se proyectó antes de otras reseñas que ha hecho quien esto firma, no quiere dejar de consignar.

134 minutos de metraje. El guión lo firman el propio director y Frédérique Moreau, sobre una novela de Ernest Pérochon. La bellísima fotografía, inspirada en maestros como Van Gogh o Millet, se debe a Caroline Champetier y su excelente banda sonora al clásico Michel Legrand.

Se desarrolla en la Francia profunda  y rural, durante la Primera Guerra Mundial, entre 1915 y 1920,en una granja donde las mujeres _»Tenía ganas de hacer una película sobre las mujeres y sus trabajos tan duros en el campo donde hacen lo mismo que los hombres, siendo mucho más fuerte para ellas» – tienen que asumir su control al estar los dos hijos, y hermanos varones, y el yerno y marido respectivamente en la contienda.

La dueña contrata, además, a una chica campesina quien, por su buen hacer, gana su afecto y se convierte en un miembro más de la familia. Hasta que… Beauvois se toma su tiempo – lento, sutil, contemplativo – para narrarnos un relato duro que, en otras manos, hubiera resultado tópico, facilón y melodramático.

Que combina sabiamente una puesta en escena clásica, que gente muy cualificada de la crítica le ha reprochado, con una intensidad emotiva contenida que nunca se permite sentimentalismos. Como de pasada, en el transcurrir de las estaciones y de los años, suave e implacablemente, los acontecimientos se revelan ante nuestros ojos como lo hace la evolución de los personajes y sus interrelaciones.

Quien esto firma, cree que, pese a esta factura, no estamos ante un filme convencional, ni academicista, sino clásico en el mejor sentido del término. Su fondo y forma, su estilo y narrativa, resaltan el valor de las protagonistas, su fuerza y sus cualidades.

Magníficas Nathalie Baye, Laura Smet, su hija en la llamada vida real y, sobre todo, el descubrimiento de Iris Bry quien, además, tiene una preciosa voz. Es una película promujeres pero, también incide lúcidamente en las contradicciones ingratas e injustas que imponen las lealtades familiares y de clase.

Suena con fuerza para algún premio del Palmarés, que conoceremos mañana. Va a estrenarse pronto en circuitos comerciales. No se la pierdan, a ser posible en su versión original.

SEFF 2017. Special Screening. ‘Los demás días’: Despedidas

A  M.I.S.M  y a L.C.P, gracias por vuestras vidas. A D.M.V y a A,J.L, gracias por acompañarles hasta el final.

 

«Algún día vamos a morir… Pero los demás días, no». Esta frase es el lema, y la razón del título, de este documental de Carlos Agulló y el del equipo de Cuidados Paliativos, que dirige el doctor Pablo Iglesias. Ambos, médico y realizador, presentes en su estreno de esta noche en el Festival, junto a un público entregado, entre los que se encontraban familiares de l@s pacientes retratad@s, que ya no están…

Con ell@s hacemos este viaje que nos lleva a la más profunda – y, a la vez, contenida y respetuosa – intimidad de personas seriamente enfermas, a quienes solo les cabe convertir estas rectas finales de sus biografías en lo más dignas e indoloras posibles en todos los sentidos. Ayudadas por l@s mejores profesionales y l@s mejores cuidadores-as, gente valiente y generosa, sus parientes más directos.

Descubrimos que el final es parte de la vida y que el proceso, aunque durísimo, está dulcificado por el afecto y los mimos que quienes tienen sus días contados reciben. Les atienden en todo momento, se preocupan, les llaman, les chequean cada día, les visitan en sus casas y les proporcionan, con la inestimable complicidad e intenso amor de l@s más allegad@s, que sus demás días sean los mejores posibles.

Ángela, Carmela, José… son protagonistas estelares que mueren, contra todos los códigos del cine. Pero la mirada de Carlos Agulló – se insiste, respetuosa y delicada – les ha hecho revivir. Les ha mostrado ante nuestros ojos con lucidez, aceptación, depresiones, en paz, con miedo y humor, entre muchos otros sentimientos encontrados. Pero sin enfado, ni rabia, pues tales emociones pertenecieron a una fase anterior de sus males irreversibles.

90 minutos de metraje. La escribe su propio director. La fotografía muy bien Rita Noriega. La música que suena es la que quisieron l@s ausentes. El coloquio fue intenso y emotivo, como la proyección misma, como las lágrimas que no se reprimieron. El doctor y el responsable de este filme dicen que su trabajo y este rodaje han cambiado sus prioridades. Hay que creerles.

Es una hermosa lección de vida. Véanla.

SEFF 2017. Sección Oficial. ‘A violent life’: Patria

El Frente Nacional de Liberación de Córcega es una organización armada que combinó el nacionalismo independentista con el marxismo-leninismo. Tuvo su máximo apogeo en los años 90, en los que llevaron a cabo un millar de atentados contra todo tipo de personas, empresas y establecimientos relacionados con el Gobierno francés en la isla. En esa década, se enfrentaron sus distintas corrientes en una guerra abierta que dejó 15 muertos y varios heridos. El 25 de junio de 2014 anunció su abandono de la lucha, su progresiva desmilitarización y su salida de la clandestinidad. Fuente: Wikipedia.

El realizador de esta nacionalidad Thierry de Peretti, cosecha del 70, da cuenta en esta película a concurso de los tiempos más álgidos de esta guerra sin cuartel, a través de la figura de un estudiante que, a raíz de ser encarcelado por transportar armas, se radicaliza y afilia, junto a sus amigos más cercanos, a la facción más presuntamente teórica y de izquierdas, lo que no les impide mancharse las manos de sangre en una espiral de violencia fratricida y letal.

Y lo hace sin épica, ni lírica, ni acción, ni espectáculo. Y lo hace con una crónica demoledora de esos años de plomo, en los que el idealismo y el más exaltado amor a la patria se aliaron con la delincuencia, la codicia, las traiciones y los intereses de unos líderes que jugaron a un ajedrez criminal teniendo como peones a la mejor juventud militante. Jóvenes en el tablero, sí, pero no inocentes, pese a que sus ideales e ideología les servían como coartadas morales de sus asesinatos. Cómplices, verdugos y víctimas, por amor a la Patria…

Protagonismo masculino plural, en esta oscura historia en la que las mujeres no son sujetos a parte entera y solo existen en referencia a sus relaciones con los guerreros. Madres, novias, amantes, esposas… víctimas también de la dinámica que ellos crearon y del machismo del que estaban impregnados. ‘A violent life’ no necesita enfatizar, ni subrayar, para mostrar toda esa complejidad de hechos y circunstancias, de historias y de Historia. Con un final, además, abierto e inquietante.

Producción francesa, de 107 minutos de metraje. Dedicada al padre del director quien también firma el guión, junto a Guillaume Breaud. La excelente fotografía, teñida de la negrura de la historia, se debe a Claire Mathon. Y el reparto, tan desconocido como solvente.

No dejen de verla.

SEFF 2017. Sección Oficial. ‘A fabrica de nada’: ¡¡¡A las barricadas!!!

Quien esto firma, hacía mucho tiempo que no veía, ni en el cine, ni en el SEFF, una película, no dirá política – porque el contenido ideológico lo tienen todas mejor o peor enmascarado- pero sí militante. Militante, comprometida, singular y nada panfletaria. Con tres horas de duración que se llevan muy bien, pese a ciertos bajones de ritmo…¡¡¡incluso a las 9 de la mañana!!!

Una película militante y cañera, que se posiciona inequívocamente con la plantilla de una fábrica cuyos responsables están robando su propia maquinaria, a fin de «reconvertirla» y despedir a la mayoría. Pese a tenerlo todo en contra y sin cobrar el sueldo, deciden mantenerse firmes frente a las sobornos económicos de la empresa y sus intentos de dividirles.

Esto nos es contado en diversas fases que recogen su firmeza, compromiso y valor, pero también sus contradicciones y sus desalientos. Que recogen también la crisis de pareja que atraviesa uno de ell@s y cómo un equipo de filmación graba un documental sobre su situación y las decisiones que van tomando.

Que les sigue en sus disputas, complicidades, fortalezas y desánimos. Que analiza su situación laboral con referencia a la del capitalismo global. Que les retrata también en un divertido número musical.

Que apuesta por ell@s siempre, en cada momento y en cada paso que dan. Que radiografía, a través de esta historia real, la alienación de un sistema y la indefensión de una clase que, unida, jamás será vencida. A pesar de la desproporción de fuerzas… Pero que contiene una escena de desprecio y maltrato animal que, si bien de ficción, no es ni necesaria, ni de recibo.

Producción portuguesa de 177 minutos de metraje. La dirige Pedro Pinho,  la escriben, con él, Tiago Hespanha, Luisa Homem y Leonor Noivo y su fotografía se debe a Vasco Viana.

Una apuesta inequívocamente de izquierdas de esta Sección Oficial, y del Certamen, que se agradece. Véanla.

 

SEFF 2017. Sección Oficial. ‘Un sol interior’: Esa cosa llamada amor

La actriz, guionista, realizadora y profesora de universidad Claire Denis, París, cosecha del 48, es la tercera mirada de mujer que reseñamos en el Concurso y adapta libremente en esta su última propuesta la novela de Roland Barthes ‘Fragmentos de un discurso amoroso’. Se trata de una producción francesa, de 94 minutos de metraje, cuyo guión, a partir del texto citado, escribe, junto a Christine Angot. La fotografía, llena de matices, la firma Agnés Godard y la música, otro tanto, se debe a Stuart Staples.

La historia remite a una pintora, separada y con una hija, que sueña con encontrar el verdadero amor… cosechando tan solo disgustos y decepciones. Todo ello pese a estar muy considerada en su profesión, tener un círculo de amistades del mundillo y ser una mujer atractiva y carismática, inteligente y receptiva.

En este divertimento, aparentemente ligero, pero con una curiosa carga de profundidad teñida de sutileza, sarcasmo, humor ácido y fina ironía, la directora nos revela la alienación de las relaciones en las que el coito, a menudo torpe e insatisfactorio, sustituye al trato y a la verdadera intimidad. A las expectativas, ilusorias, que se proyectan en el otro-a desconocid@. A las vivencias afectivo-eróticas tan diferentes en hombres y mujeres.

A este respecto hace un demoledor retrato de los personajes masculinos vistos en su esnobismo, egoísmo, incapacidad afectiva, rudeza y contradicciones. Pero también deplora la baja autoestima depresiva del personaje central – una magnífica y luminosa Juliette Binoche – que la convierte presa fácil de ciertos ligones pretenciosos.

Esto lo ejemplifica muy bien la cópula que abre el filme, en la postura convencional del misionero, en la que se retrata, sin embargo, en gestos y palabras, la insatisfacción de la protagonista con un amante torpe, zafio, machista y desconsiderado, muy bien compuesto por el intérprete y  realizador Xavier Beauvois, de quien se ha proyectado, en esta Sección, ‘Les gardiennes’. Porque el equivalente de una mirada masculina a esa escena sería el tópico orgasmo femenino….

Si a todo ello añadimos las estimulantes presencias, aunque sean episódicas, de Josiane Balasko, Valeria Bruni Tedeschi y un sorprendente Gérard Depardieu, estupendo en la divertida escena final sobreimpresionada con los títulos de crédito… quien esto firma recomienda su visión de todas, todas.

SEFF 2017. Sección Oficial. ‘Barbara’: El águila negra

Quien esto firma, hubiera querido asistir a la rueda de prensa de las 13.30 con el actor y realizador francés Mathieu Amalric, cosecha del 65, a propósito de esta película suya tras la cámara, ‘Barbara’ que acababa de ver esta mañana en el Concurso. Pero le coincidió con otra proyección y se ha quedado con las ganas…

Quien esto firma, hubiera querido preguntarle por este film singular que, bebiendo de ambos géneros, trasciende los del biopic y del cine dentro del cine. Hubiera querido preguntarle por la complejidad de su propuesta, por los cuatro, como poco, planos narrativos que tiene.

A saber, el del rodaje de una película sobre esta enorme cantautora francesa; el de la actriz que la interpreta en su vida real; el de la propia Barbara en imágenes documentales; el de la protagonista- inmensa, exquisita Jeanne Balibar, a quien nadie debería arrebatarle el Premio a la Mejor Actriz por su composición extraordinaria y que, además, canta maravillosamente- recreando a la estrella y el de la mirada del realizador – que da vida también a su alter ego en la historia – filmando todo ello.

Hubiera querido decirle que ha sido muy valiente, dinamitando cualquier referente al uso, aún a riesgo de resultar ininteligible y desordenado a veces; aún a riesgo de comprometer su exhibición en circuitos comerciales; aun a riesgo de circunscribirse a l@s fans de la artista: aún a riesgo de complicar innecesariamente la narración. Hubiera querido decirle que, con todo y pese a todo, incluso con las mínimas referencias y asideros que proporciona, ‘Barbara’ resulta sugerente y fascinante…

98 minutos de metraje. El guión también lo escribe el propio Amalric. Su excelente fotografía la firma Christophe Beaucarne. ¿Y qué mejor banda sonora que las canciones de la única e irrepetible protagonista, algunas de ellas, como se ha comentado con anterioridad, en la voz de Jeanne Balibar?

Atrévanse a verla. No lo lamentarán.

 

SEFF 2017. Sección Oficial. ‘Zama’: Conquistas

Esther García, Agustín Almodóvar y Lola Dueñas glosaron anoche en Sevilla a esta película – coproducción entre Argentina, España, Francia, México, Brasil, Estados Unidos y Países Bajos- en la que está implicada la productora de los dos primeros, El Deseo, y  en cuyo reparto está la actriz – y a su realizadora, Lucrecia Martel, cosecha del 66. Y lo hicieron congratulándose de que- tras casi diez años después de ‘La mujer sin cabeza’ (2008) y de superar un delicado problema de salud- se hubiera puesto de nuevo ante las cámaras, con un resultado que calificaron de obra de arte.

Centrada en la figura del oficial español del siglo XVIII, Don Diego de Zama, residente a su pesar en Asunción, cuyo traslado a Buenos Aires se eterniza y complica innecesariamente con todo tipo de burocracias y obstáculos. Decide, entonces, unirse a una expedición a la caza y captura del bandido más buscado para rehabilitar su buen nombre.

115 minutos de metraje. Su guión lo escribe también la propia directora, basada en la aclamada novela homónima de Antonio di Benedetto. La fotografía maravillosamente, con un tratamiento cromático singular, Rui Poças y la protagoniza, además de Lola Dueñas ya citada y un reparto más que convincente, un excepcional Daniel Giménez Cacho.

El valor de la obra al encuadrar al personaje «en una condición existencial angustiosa y reflexiva en un territorio caracterizado por la lejanía, la ajenidad y la disposición para el recuerdo… donde la cualidad filosófica se desprende naturalmente de una prosa deslumbrante», según puede leerse en una reseña de Casa del Libro, lo trastada en imágenes, y lo adapta, con su singular, radical, inclasificable y transgresor estilo Martel en esta película que nos ocupa.

Una película hipnótica, no realista al uso, que interpreta la historia con tanta libertad como agudeza, valiéndose de una puesta en escena, unos diálogos no siempre sincronizados y una galería de situaciones y personajes tan desconcertantes como ajustados a la verdad incómoda de la colonización española y de la miserable situación de un funcionario de la Corona en el exilio.

No es, como ninguna de las suyas, una propuesta comercial, ni fácilmente digerible. De hecho, hubo muchas deserciones en la sala durante su proyección. Pero si se dejan llevar por su belleza perturbadora y cruel, por su perverso sentido del humor, por su descripción tan sui géneris de una época y de su protagonista, de los paisajes tan estilizados, de esa jungla, de la fauna humana de toda condición que la puebla… tendrán el premio.

Viene sin manual de instrucciones y les exige toda su receptividad. Puede irritarles o fascinarles, o ambas cosas, pero es una experiencia artística y sensorial que no deberían perderse.

 

SEFF 2017. Selección EFA.’Sin amor’: Almas muertas

Del cineasta ruso Andrey Zvyagintsev, cosecha del 64, hemos visto en el SEFF títulos tan estimables como ‘Elena’ o ‘Leviatán’. En ellos, como en esta ‘Sin amor’ – 128 minutos de metraje, con un guión que firman conjuntamente el director y Oleg Negin, con una espléndida fotografía de Mikhail Krichman y una potente y dramática banda sonora de Evgueni Galperine. Premio del Jurado en Cannes y 3 nominaciones a los del Cine Europeo – hace un despiadado retrato de su país.

Un despiadado retrato de una burguesía desprovista de ética y de sentimientos en cuyo modus vivendi lo material ha desplazado a lo esencial. Un despiadado retrato, en este caso, de un matrimonio en trance de divorcio cuyo hijo desaparece durante una de sus peleas.

Un despiadado retrato de una naturaleza hermosa, pero cruel. De una naturaleza que subraya la desoladora falta de afecto entre los personajes. Una puesta en escena sutil e imponente, aliada a un paisaje tan gélido como las relaciones interpersonales y sociales de las que da cuenta

Un despiadado retrato de la hipocresía, llevada a límites insostenibles, de una convivencia infernal por respetar las pautas aberrantes de un trabajo. Un despiadado retrato de dos cónyuges, que han rehecho sus vidas sentimentales, pero siguen compartiendo el mismo techo. Un despiadado retrato de la crueldad con la que es tratado un niño inmerso en esa pesadilla.

Pero… todo ello aliado a un despiadado, esquemático, tendencioso y ferozmente misógino retrato de los personajes femeninos. La protagonista, la pareja actual, y sus respectivas madres están vistas con una ferocidad que no tiene equivalente en los personajes masculinos.

Ese es uno de los errores de bulto que contamina la credibilidad, la capacidad crítica y el propio mensaje del filme. Un filme, por otra parte, sólido y doloroso hasta lo insoportable, con un final tan implacable como demoledor, que no deberían perderse.

SEFF 2017. Sección Oficial. ‘Western’: Los extranjeros

Esta es la segunda película realizada por una mujer, que quien esto firma ha tenido ocasión de ver en la segunda jornada del Festival, y la primera, por cierto, de la Sección Oficial. Se trata de una producción entre Alemania, Bulgaria y Austria, escrita y dirigida por Valeska Grisebach, de 100 minutos de metraje, muy bien fotografiada por Bernhard Keller y excelentemente interpretada.

La historia remite a una cuadrilla de trabajadores alemanes, que van a construir una central hidráulica en un pequeño pueblo búlgaro entre montañas. Instalan allí su campamento y, salvo una excepción, apenas si se relacionan con sus gentes y la incomprensión por ambas partes va creciendo…

Con un protagonismo masculino plural, la directora trata muy bien el machismo, la prepotencia y el clasismo de los que hacen gala estos extranjeros separados de los nativos por barreras culturales y lingüísticas, pero también por las diferentes actitudes ante la vida y por los clichés prejuiciosos que los unos tienen de los otros y viceversa. Solo uno de ellos, la excepción citada, será capaz de transgredirlas y estrechar vínculos amistosos.

Aquí están, pues, los códigos del western desde la mirada crítica e inteligente de una mujer que también describe en este relato las distintas formas de ser europeos y las distintas Europas posibles. El caballo tampoco podía faltar pero en este caso, aunque los créditos incidan en que no hubo daño animal, no tuvo que disfrutar precisamente en este rodaje… Además, desde el punto de vista de quien esto firma, la narración se reitera y se hace lineal, salvo por un grave incidente, en la segunda parte.

Con todo y por todo, hay que verla.