Archivo diario: noviembre 16, 2018

SEFF, XV Edición. Sección Oficial. ‘El peral salvaje’: En el corazón del tiempo…

Quien esto firma, reconoce haber sentido prevención ante los 188 minutos de esta producción turco-francesa, la que quedaba por ver de esta Sección Oficial, a las 12.30 de este mediodía y de la que se saldría cerca de las 16 horas, teniendo un promedio de cuatro de descanso nocturno desde que comenzó el Festival.

Quien esto firma, reconoce haber sentido prevención ante estas circunstancias, más aún conociendo el estilo insobornablemente contemplativo del prestigioso fotógrafo y cineasta turco Nuri Bilge Ceylan, cosecha del 59, con títulos en su filmografía tales como ‘Climas’ (2006), Premio Fipresci en Cannes,  ‘Érase una vez en Anatolia’ (2011), Gran Premio del Jurado en Cannes o ‘Winter sleep’ (2014), Palma de Oro en el mismo Certamen.

Pero… ‘El peral salvaje’ es toda una experiencia. Una inmersión en el corazón del tiempo desde que un estudiante de magisterio, buscando editor y financiación para su manuscrito parcialmente autobiográfico, ‘El peral salvaje’ – como uno de los árboles testigo de su infancia – vuelve a casa de su padre, también maestro, ahora endeudado con las apuestas.

Una inmersión en el corazón del tiempo, en la que vamos recorriendo sus caminos, siendo testigos de sus interminables y polémicas conversaciones con todo tipo de personajes a las que cuestiona indefectiblemente. Una inmersión en el corazón del tiempo con el bellísimo paisaje de fondo como un elemento dramático más.

Una inmersión en el corazón del tiempo, con sueños que irrumpen a modo de fantasías y recuerdos perturbadores. Una inmersión en el corazón del tiempo, en la que se debate sobre la moral, la religión, la literatura, el destino, el matrimonio o la vocación con tanta profundidad como sorna, con tanta intensidad y pasión como ironía. Una inmersión en el corazón del tiempo que hace evolucionar y crecer a los protagonistas, especialmente al más joven.

Una inmersión en el corazón del tiempo, en la que nada es previsible. Una inmersión en el corazón del tiempo en el que este se detiene y la excepcional fotografía de Gökhan Tiryaki, y una puesta en escena hermosa y sensorial, junto a la música de Bach que se hace oír en los momentos claves, crean una atmósfera única y unas emociones no adulteradas.

Una inmersión en el corazón del tiempo, de la mano de un guión sólido y flexible que firman su realizador, Akin Aksu y Ebru Ceylan. Una inmersión en el corazón del tiempo, que propicia un reparto en estado de gracia en el que destacar a Dogu Demirkol y Murat Cemcir.

A quien esto firma, por completo ajena y muy crítica al y con el microcosmos patriarcal que describe – directa e indirectamente – le pareció fascinante, divertida, amarga, conmovedora y envolvente. Claro que no estamos ante una película fácil. Claro que exige ciertos esfuerzos. Claro que a veces pesa, porque tiene mucho peso…

Una inmersión en el corazón del tiempo, en la que quien esto firma les recomienda sumergirse y dejarse llevar. Quien esto firma, ya le ha dado un Premio.

SEFF, XV Edición. Sección Oficial. ‘What you gonna do when the world is on fire?

Érase una vez un país, Estados Unidos, donde en los primeros cuatro meses de este año de gracia de 2018 “se habían producido 69 muertes por motivos raciales, donde los policías suelen disparar a negros “sospechosos y desarmados”, donde una cuarta parte de los afroamericanos que residen allí, 40 millones en total, vive bajo el umbral de la pobreza, donde la brecha salarial de estos respecto a los blancos se ha incrementado en un 40% en los últimos 50 años, con 4 millones de personas desempleadas y hasta un millón en prisión” Fuente: cineuropa

Con estos datos, el comprometido documentalista italiano Roberto Minervini, cosecha del 70, ha filmado este largometraje – coproducción entre Italia, Estados Unidos y Francia, de 123 minutos, con una espléndida fotografía en blanco y negro de Diego Romero Suárez-Llanos – con un protagonismo coral de personajes reales, con los que el director rodó en semanas anteriores para que se familiarizaran con la cámara, residentes en Louisiana.

Personajes tales como dos encantadores hermanos hijos de distintos padres y de una mujer soltera fuerte y consecuente.  Como la dueña de un bar, que ha puesto en él todo su empeño y que, tras una durísima vida y sin tener educación reglada, abre su establecimiento a la solidaridad y a fomentar la conciencia política, pero… es desahuciada. Como los renovados, y nada agresivos pues van desarmados, pero radicales en la afirmación y conciencia de su etnia, Panteras Negras. Todo ello ambientado en el verano, particularmente sangriento para esta comunidad, en el que a uno de los asesinados se le decapitó también, de 2017.

A tod@s les muestra en su día a día maternal, filial, laboral, político, lúdico, militante con tanta fuerza como convicción. Pues este grupo humano comparte generosa, activa y libremente su rabia, sus denuncias, sus advertencias, sus heridas del pasado y sus normas de auto protección al haberse producido un salvaje asesinato, atribuido al KKK  en su propio barrio.

Así, l@s Panteras claman, se manifiestan y reclaman justica visitando casa por casa y ofreciendo sus contactos telefónicos a sus vecinos. Se insiste, desarmad@s. Así, se pasean por él, reivindicándolo como territorio colectivo de color, con bicicletas iluminadas. Así, sabemos que los menores son conscientes, o les hacen serlo, de que pueden no llegar a la veintena en algunas malas calles…

No todo el material tiene el mismo interés. Pero, desde luego, hay que verla.