Archivo mensual: noviembre 2015

El SEFF 2015 visto por ‘Generación Geek’: Dos horas de cine

Dos horas de cine. De cine, en el sentido metafórico de altamente disfrutables y en el sentido literal de un programa de radio -el excelente de Generación Geek, que tan brillantemente conduce el crítico y amigo, Juan Antonio Pérez López – en la emisora, ya tan familiar y querida, del Sevilla Fútbol Club.

Dos horas de cine, monográficamente dedicadas al análisis de esta XII edición del SEFF. En la inmejorable compañía de un equipo crítico integrado por, además de nuestro anfitrión citado y por quien esto firma, Adrián González Viñas, Alejandro Ruiz, Borja de Diego, Mila Fernández Palacios y, desde Madrid, Antonio Sánchez Marrón. Al control, Vítor Espinosa.

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Dos horas de cine que, pese a ser tan exhaustivas y documentadas, supieron a poco. Dos horas de cine, en las que siete miradas, y siete voces, expresaron sus visiones de este Festival, tan necesario e imprescindible en una ciudad, como la nuestra, en la que tantas películas interesantes se nos quedan inéditas.

Dos horas de cine en las que se repasó el Palmarés, satisfactorio para unos-as y no tanto para otros-as. En las que se comentó el escaso número de mujeres realizadoras en todas las Secciones. En las que se deploró el cruel, sádico y gratuito trato dado a los animales en los títulos seleccionados, con torturas y asesinatos de varias especies. En las que se lamentó que la Sección Oficial no tuviese proyecciones exclusivamente matutinas, para poder ver otras en las franjas horarias más ad hoc.

En las que se cantaron las bondades de ‘Langosta’, de Yorgos Lanthimos y las de los tres volúmenes de ‘Las mil y una noches’, de Miguel Gomes. Con una excepción… Pero también las de ‘Suite Armoricaine’, de Pascale Breton, de ‘Madame Marguerite’, de Xavier Giannoli o las de ‘In the shadow of women’, de Philippe Garrel. Sin olvidar a Gitai, ni a Guerín, por supuesto. En la que hubo unanimidad a la contra con la rusa ‘Under electric clouds’, de Alexei German Jr.

En las que se destacó la mayor calidad y asistencia de público respecto de la anterior edición. En las que se recordó a Chantal Akerman y se enfatizó en la calidad y la sorpresa de la española ‘Berserker’, de Pablo Hernando, presente al otro lado del hilo telefónico, en una entrevista más que interesante. En las que se hicieron declaraciones de amor a cintas como ‘Mustang’, de Deniz Gamze Ergüven, como ‘La loi du marché’, de Stéphane Brizé, ‘ o ‘Mia madre’, de Nanni Moretti, ‘Einsenstein en Guanajuato’, de Peter Greenaway o ‘Hitchcock-Truffaut, de Kent Jones.

Pero también a los cortos andaluces, pues Mila fue jurado de la crítica y apostó totalmente por ellos. De los incontestables premios interpretativos a Clotilde Courau y Teo Corban. De las que no se pudieron ver por las fastidiosas incompatibilidades horarias. De las que quizás se estrenen. De las olvidadas. De tantas y tantas cosas a cual más interesantes…

Gracias a la emisora del Sevilla Fútbol Club, a Generación Geek, a Juan Antonio Pérez López, a Mila Fernández Palacios, a Adrián González Viñas, a Borja de Diego, a Alejandro Ruiz y a Antonio Sánchez Marrón por sus inestimables contribuciones para una velada única. Por dos horas de radio y cine apasionantes. GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS.

Otro recordatorio de interés: La noche europea en la radio

Por segundo año consecutivo, Sevilla Cinéfila ha sido invitada a participar en una magnífica y muy documentada tertulia sobre el Festival de Cine Europeo. En el excelente programa de Generación Geek que conduce el crítico y amigo, Juan Antonio Pérez López. Mañana, martes, 17, en la emisora de radio del Sevilla Fútbol Club, 91.6 FM, de 20.30 a 22.30.

Y habrá, conductor ya citado aparte, un estupendo grupo de gente amiga de la crítica, muy cualificada, para analizar lo que ha sido esta edición. Como Borja de Diego, Jesús Aguilar, Carlos Fernández, Alejandro Ruiz, Mila Fernández Palacios, junto a una servidora en el estudio y Antonio Sánchez Marrón, que intervendrá telefónicamente desde Madrid.

Voces, miradas y opiniones diversas, que enriquecerán la noche más europea. No se lo pueden perder.

SEFF, XII Edición: Algunas consideraciones

En principio, porque esta no pretende ser una entrada exhaustiva, lamentar la mínima presencia de miradas de mujer en todas y cada una de las Secciones de esta edición. Menor aún que en otros años… En revancha, han sido más que interesantes las pocas que han estado y una de las mejores del Certamen, ‘Mustang’, de la turca Deniz Gamze Ergüven, se ha llevado de calle el Premio del Público EFA. Luego hablaremos del Palmarés.

En segundo lugar, seguimos clamando en el desierto al respecto de la programación por la tarde de títulos de la Sección Oficial – la estrella de todos los Festivales, se reconozca en este caso o no – y cuya visión completa es norma de obligado cumplimiento para las personas acreditadas que escribimos crónicas diarias.

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Pero, como ocurre desde hace varios años, al equipararla con Las Nuevas Olas, que se programa también por la mañana, nos impide ver títulos muy interesantes de otras Secciones que se proyectan en la franja horaria de las 17.30 y de las 20.00, aproximadamente. Algo que debería subsanarse, pues a partir de las 22 horas, ya no se llega muy entero-a, tras el maratón, y tampoco pueden recuperarse más que unas pocas. Y ello, haciendo un gran esfuerzo.

Luego está el inicuo, perverso e inaceptable asunto de la selección de filmes que integran en su metraje maltrato, explotación y asesinato de animales. Lo que quiere decir, en definitiva, que torturaron y mataron a criaturas sin voz, indefensas e inocentes, expresamente para filmarlas. Con premeditación, ensañamiento y alevosía. Ilegalmente, en muchos casos pues está prohibido en bastantes países europeos.  El nuestro, entre ellos.

Absurda e innecesariamente además, pues no les añade ni calidad, ni transgresión, ni interés suplementario alguno, a sus historias y lenguajes. Al contrario, les resta. La tortura y el asesinato no son ni arte, ni cultura. Y el cine tiene medios – desde los más elementales a los más sofisticados – para evitar estos crímenes aberrantes.

Pues bien, esta edición ha sido pródiga en cintas de este abominable tenor. Quien esto suscribe, como animalista y por principios, se ha salido de numerosas proyecciones precisamente por este motivo. Ningún Festival debería apoyar, ni amparar, ni integrar, ni respaldar, estos hechos. Ni tampoco ningún jurado. Pero lo han hecho.

Como por ejemplo, ya entrando en el Palmarés, es el caso del Premio a la Mejor Película de Las Nuevas Olas a la hispanomexicana, ‘Pozoamargo’, de Enrique Rivero, de la que han apreciado, entre otras cuestiones, “la franqueza de su poso moral”. A quien esto firma, que no fue a verla, pues la previnieron a tiempo, le han comentado que en ella se asesina a un cerdo en vivo y en directo… Incumpliendo, repetimos, la legislación vigente española.

En el de la Mejor Dirección a la franco-italiana-estadounidense, ‘The other side’, de Roberto Minervini, se hace lo propio con un jabalí. ¿No tuvo nada que decir al respecto la American Humane Association …?. También dicha organización, o alguna similar, calló ante la masacre de un burro y otros animales en la coproducción entre Grecia, Reino Unido, Irlanda, Holanda y Francia, ”The lobster’ (‘Langosta’), de Yorgos Lanthimos, Premio Eurimages a la Mejor Coproducción Europea.

Otro tanto habría que comentar del premio de la crítica andaluza a la Mejor Película de la Sección Oficial a la trilogía portuguesa ‘Las mil y una noches’, de Miguel Gomes, que contiene muchas escenas nada gratas para varias especies no humanas. Quien esto firma da fe y se salió del volumen 3 ante la “jocosa”  del cruel desmembramiento en vivo de un pulpo. Hechos intolerables que deberían evitarse cuidadosamente en el futuro.

El Giraldillo de Oro estaba cantado para quien esto suscribe. La reseña crítica de la española ‘La academia de las musas’, de José Luis Guerín, la tienen en este blog. El de la Mejor Actriz a la exquisita, emotiva y desgarradora Clotilde Courau de la francesa ‘In the shadow of women/L´Ombre des femmes’, de Philippe Garrel, también. Y asimismo, no tenía más rivales, el de Mejor Actor a Teo Corban, de la rumana ‘One floor below’ de Radu Muntean.

Para más detalles, pasado mañana, martes 17, quien esto firma ha sido invitada a participar de nuevo en el magnífico programa que conduce, en la emisora del Sevilla Fútbol Club, el crítico muy cualificado y amigo, Juan Antonio Pérez López, con los no menos cualificados y amigos, de la Generación Geek. Antonio Sánchez Marrón, entre ellos. Será de las 20.30 a las 22.30. Dos intensas y exhaustivas horas de radio dedicadas al SEFF 2015, de las que se dará cumplida cuenta en estas páginas. Todo un placer, un lujo y un honor muy, muy, muy de agradecer.

Post data de justicia. Dar las gracias a las trabajadoras y trabajadores, que nos hicieron las cosas más fáciles a quienes vivimos, literalmente, en Nervión durante estos ocho días intensos. Prensa, traductores-as, encargados-as de las entradas, información, etc. Y también aplaudir la iniciativa de cancelar la gala y los actos de clausura, sustituyéndolos por una concentración, en repulsa por los terribles atentados de París. Escrito queda.

 

Dos recordatorios muy importantes

Para hoy, domingo, 15, de noviembre. El SEFF, Festival de Cine Europeo de Sevilla, nos ofrece la oportunidad de visionar tres de los premios del Certamen. Será en el Teatro Alameda, por un precio único de 3 euros, sin que para su compra valgan abonos o acreditaciones. A partir de las 16.30, media hora antes de la primera proyección. O bien por internet, a través de la plataforma General Tickets.

Las proyecciones serán únicamente hoy. A las 17 horas, ‘Mustang’, de Deniz Gamze Ergüven, Premio del Público EFA. Una película extraordinaria que nadie en su sano juicio debería perderse y cuya crítica tienen en este blog.

A las 19 horas, ‘Langosta’, de Yorgos Lanthimos, Premio Eurimages. Quien esto firma, la reseña por ser norma de obligado cumplimiento pero, ni la ha visto, ni va a verla, por incluir maltrato y asesinato animal en ella.

A las 21.30, la ganadora del Certamen, el Giraldillo de Oro, cuya reseña tienen también en este blog. O lo que es lo mismo, ‘La academia de las musas’, de José Luis Guerín, que también debe verse, de todas, todas.

Y para mañana, lunes 16, a las 19 horas, en la FNAC sevillana de la Avenida de la Constitución y dentro del ciclo ‘Una mirada documental’, que tan excelentemente coordina el crítico y amigo, Miguel Olid, tendremos ocasión de ver ‘La sal de la tierra’, de Wim Wenders y Juliano Ribeiro Salgado.

Nominado al Oscar como Mejor Largometraje Documental, obtuvo el César por esta misma categoría, el Premio Especial del Jurado en Cannes y el del Público, en San Sebastián, entre otros muchos reconocimientos. Una mirada a la obra de Sebastiao Salgado, padre de uno de los codirectores, quien le acompañó en esta travesía, por territorios vírgenes, con grandiosos paisajes y sus hermosas flora y fauna silvestres. Bajo ningún concepto pueden perdérselo.

SEFF, XII Edición. Toma 16. ‘La academia de las musas’: Mitos y místicas…

Quien esto firma, le comentó a José Luis Guerín, director de ‘La academia de las musas’  – durante la rueda de prensa posterior a la proyección de su película, integrada en la Sección Oficial, y ganadora del Giraldillo de Oro – que, pese a su admiración y respeto por su filmografía y, pese a su excelente factura formal, que la cinta podía incurrir en ciertos tópicos y clichés respecto de las mujeres. Y que si hubiera sido posible la historia con una profesora, con las mismas características,  de protagonista.

A lo segundo, no respondió. Pero si reaccionó a la primera parte hablando de que huía de los maniqueísmos que encontraba en la mayor parte del cine español, que los villanos, cuanto más complejos, mejor y que el personaje masculino resultaba muy patético. También indicó que la película era una ficción a partir de un curso real, impartido por el enseñante e idea de una alumna italiana, y de unos personajes reales.

Basada en las filmaciones por el realizador de este curso citado ya que, dado el material que tenía, el director consideró que ahí podía haber una película y se puso a ello. A quien esto firma, le llega ahora mismo la noticia de que, como escribió ayer en el primer párrafo y ha comentado en el Festival a quien quisiera oírla, de que ‘La Academia de las Musas’ ha ganado el Certamen. Se ha alzado con el Giraldillo de Oro. Mil enhorabuenas sean dadas a su responsable y a todo su magnífico equipo técnico-artístico.

En efecto, una película con una factura impecable y nada al uso.  Hermosa, transgresora, de una belleza formal tan clásica y a la vez tan atípica. Con una puesta en escena que llega donde otras miradas fílmicas no llegan, que señala y te hace ver varios planos simultáneos sin necesidad de subrayados y efectismos. Que es capaz de filmar, no solo los diálogos, sino también las emociones y los pensamientos. Que apuesta por la estética, por la cultura, por la disciplina filosófica tan maldita en este país…

Pero, desde quien esto suscribe, no cuestiona algo esencial. Los mitos patriarcales y androcéntricos, como todos ellos, de las Musas. Musas que inspiran, pero nunca crean. Cierto es que la idea partió, como se ha escrito anteriormente, de una de las propias alumnas. Pero en una cinta donde se le da la vuelta a tantos temas, este podría haber sido uno de ellos. Hubiera podido hacerse, además, desde la complejidad y no desde el esquematismo, ni desde el maniqueísmo.

Como su propia mirada sobre el amor.  Nada equiparable en su significado, en su vivencia, en su importancia, para los hombres y para las mujeres. Pero la cinta no lo registra. Una opción tan legítima como discutible, desde quien esto firma. Porque hubiera supuesto un enriquecimiento y un estímulo para el debate entre el ponente y las alumnas y entre ellas mismas.

Hubiera supuesto ese toque de realismo lúcido y desmitificador, que sí suponen – muy inteligente Guerín ahí y así se lo hizo saber quien esto firma también en la rueda de prensa aludida – los comentarios sarcásticos, divertidos y llenos de retranca, que le hace la estupenda Rosa a su marido, el profesor.

Pero al final todas, todas caen en sus redes. Aunque parezca que no. Y la rivalidad por él, revestida de civilización, entre Rosa y Mireia, es evidente. Chapeau a todo el reparto no profesional. Recomendar encarecidamente su visión, reiterarle al responsable y a su equipo la enhorabuena y lanzar de nuevo esa pregunta no respondida al aire: ¿Hubiera sido posible esta historia con Rosa de protagonista…?

SEFF, XII Edición. Toma 15: Fuego amigo

Hace pocos días que se cumplió el vigésimo aniversario del asesinato de Isaac Rabin, a la sazón Primer Ministro israelí en su segundo mandato. Contaba con 73 años y con los Premio Nobel de la Paz y Príncipe de Asturias de Cooperación Internacional, entre otros en su haber. El objetivo de esta entrada no es cuestionar política o ideológicamente tales galardones, sino contextualizar al personaje público.

Un personaje público, además, que se ganó la enemistad de la fracción más fanática y fascista del sionismo por su firma de los Acuerdos de Oslo, en los que se cedían territorios ocupados a cambio de la paz, por expresarlo muy esquemáticamente. Rabinos ultraortodoxos lanzaron la versión israelí de la fatwa contra él, mientras crecía el clima de rabia y exasperación entre ellos. El estudiante integrista Yigal Amir, llevó a cabo el magnicidio el 4 de noviembre de 1995.

Amos Gitai, cosecha del 50 y uno de los cineastas más prestigiosos de su país, ha presentado esta mañana en la Sección Oficial su versión de este sangriento y traumático crimen en ‘Rabin, the last day’. Con 153 minutos de duración, mezcla la reconstrucción de los acontecimientos con el material de archivo documental. El guión lo escribe también él mismo junto a Marie-José Sanselme. Su excelente fotografía es de Eric Gautier. Su sonido, de Nir Alon. Su eficaz partitura, de Amit Poznansky y su potente montaje, de Yuval Orr, Tahel Sofer e Isabelle Ingold. Cuenta asimismo con un reparto muy eficaz y verosímil.

Con una puesta en escena clásica, sobria y muy sólida, integra, con alteraciones temporales en clave de flashbacks o flashforwards, los antecedentes del crimen,  la secuencia de los hechos del Día D y la investigación de la comisión correspondiente, con sus interrogatorios respectivos. También se recoge el del propio asesino. Así consigue una panorámica bastante completa del ambiente de odio que se respiraba en las calles, azuzado por los representantes religiosos, estudiantes, seguidores estrictos del dogma y colonos desplazados de “sus” tierras.

Pero también la sombra de la sospecha sobre el escandaloso fallo de las medidas de seguridad, que escoltas y policías se reprochaban mutuamente. La ausencia de una mínima previsión, que hubiera llevado a impedirlo, del atentado por los servicios de inteligencia teóricamente más eficaces del mundo. Bastante insidiosa, por otra parte. Las propias limitaciones impuestas a la investigación, erizada de temas tabúes. La inmersión en el lado más oscuro de un sionismo cruel, fundamentalista y feroz.

Aunque algo hagiográfica en su apuesta por la paz que propugnaba la víctima y en su respeto por el personaje, es una cinta honesta, poderosa,  muy crítica y del máximo interés. Un thriller político de hecho que, pese a su metraje, mantuvo a quien esto firma clavada en la butaca. Escrito queda.

SEFF, XII Edición. Toma 14: Esa cosa llamada amor

Una ilustre compatriota de Philippe Garrel – cosecha del 48 y responsable de esta cinta que nos ocupa, ‘In the shadow of women’/ L´Ombre des femmes – nada menos que Simone de Beauvoir escribió que: “La palabra amor no tiene en absoluto el mismo sentido para ambos sexos y esta es una de las causas de los graves malentendidos que los separan”

Viene esto a cuento porque en esta historia elegante y sutil, filmada en blanco y negro, con el espíritu de la nouvelle vague, su realizador explora las relaciones de una pareja y sus dinámicas de poder a favor del hombre. Él, uno de los personajes masculinos más antipáticos que quien esto firma recuerda, es un presuntamente comprometido director de documentales. Está haciendo uno sobre la Resistencia, teniendo como protagonista a un anciano luchador.

Ella, supuestamente, le ayuda en el empeño. Pero hace mucho más. Filma, le motiva y es el alma y el espíritu de este trabajo. Renunció a ejercer una carrera de traductora, para compartir este proyecto juntos. Le admira, le respeta y le ama, pero apenas si obtiene, en correspondencia, un gesto de ternura o afecto… Cuando surgen terceras personas en sus vidas, también la experiencia será radicalmente distinta para el uno y para la otra.

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Garrel  hace aquí una feroz radiografía del egoísmo, machismo y cinismo de un hombre que lo exige todo a cambio de nada y que mantiene un engaño perverso a dos bandas, reclamando honestidad. Y lo hace especialmente con mujeres que, lamentablemente, le quieren mucho más de lo que él se merece. Mucho más. Esto es parte también de la vivencias amorosas tan dispares y opuestas en uno y otro sexo, a las que hacía alusión la frase de De Beauvoir.

La mirada del realizador se posiciona – voz en off, incluida, y funcionando muy bien aquí, como un elemento dramático más – sin ambages a favor de la protagonista, una inmensa Clotilde Courau , la más firme candidata al Premio de Interpretación Femenina. Solo tiene dos rivales para este galardón.  Son sus compatriotas, Catherine Frot de ‘Madame Marguerite y Valérie Dréville, de ‘Suite Armoricaine’ . Courau nos transmite todas las emociones y matices de un amor marcado por la alienación más absoluta. Incluso en la decepcionante conclusión…

Y no solo a su favor. También contempla con simpatía y ternura a la joven amante. Y a la sarcásticamente silenciosa, pero cuya mirada lo dice todo, compañera del pretendido héroe del documental.

73 minutos de metraje que saben a poco. Escrita a cuatro manos por Jean-Claude Carriére, Caroline Deruas, Arlette Langman y el propio Garrel. Sugerente y evocadora, la fotografía de Renato Berta. Lo mismo cabría decir de la música de Jean Louis Aubert. Tan intensa como aparentemente ligera. Tan delicada y rica en matices, como crudamente realista. Si tienen ocasión, no se la pierdan.

Mais oui, Monsieur Garrel, mais oui.

SEFF, XII Edición. Tomas 12 y 12+1: Fuera de(l) campo

Dos películas pequeñas en presupuesto y objetivos, pero no en interés y calidad, se han visto en la Sección Oficial. La española, ‘O futebo’, de Sergio Oksman, brasileño afincado en nuestro país, y la rumana ‘One floor below’, de Radu Muntean. Ambas tienen en común que el núcleo central que desarrolla la historia permanece fuera del campo narrativo y del campo físico, en cuanto al fútbol se refiere.

En la primera, claramente autobiográfica, el realizador y su padre se reencuentran, tras décadas sin hacerlo, en su país natal, donde vive el primero, y se citan para los Mundiales de Fútbol de 2014. En unos días intensos donde ocurrirá lo inesperado y mientras se suceden los encuentros que nunca vemos. Apenas en pequeños bares a lo lejos y muy esquinadamente, u oímos los rugidos multitudinarios, o solo una imagen del equipo brasileño antes de un partido, mientras suena el himno nacional.

Pero sí se registran, en cambio, las jornadas y los contendientes mientras los dos hombres charlan y debaten, o se ponen al día, en planos fijos o muy concretos de exteriores o interiores. Vemos al progenitor con su gracia, sus costumbres, con su cultura futbolística, en su trabajo, con su fuerte personalidad y sus manías.

Es un retrato, objetivo y lleno de ternura reprimida, de un anciano desconocido, pero tan próximo. Todo un acierto el de la película su puesta en escena y el obviar este acontecimiento deportivo. Mantenerlo en un segundo plano, aún tan presente, fuera de campo. 70 minutos de metraje. El guión lo han coescrito el propio director y Carlos Muguiro. La estupenda fotografía – nada al uso, como la propia cinta – es de André Brandao y su sonido de Joao Godoy, Vitor Coroa y Eduardo G. Castro. Más que digna y singular.

En la rumana, un hecho terrible ocurre en un bloque. Un hecho de cuyas horas precedentes, fue testigo uno de los vecinos. Este hombre, algo autoritario, muy amante de su familia, entre la que cuenta a su perro, oculta esa información crucial – que puede señalar claramente al sospechoso – a la policía. Pero la intromisión del presunto culpable en su casa, y en su intimidad, congraciándose con su mujer y su hijo, cambiará su actitud. Aunque no en la dirección esperada.

También hay muchos fueras de campo en esta cinta. El propio delito, un asesinato machista. Las razones de un silencio, luego complicidad, que pueden antojarse incomprensibles, puesto que no es la simpatía por el criminal lo que le mueve. Todo lo contrario. Al realizador le interesa, en este caso, el conflicto moral de este hombre, hasta entonces un ciudadano intachable. El desasosiego creciente que se apodera de él y que nos alcanza como espectadores-as. Su cara a cara, en una escena, con el otro, a quien desprecia. La propia conclusión del relato…

93 minutos de metraje. El guión, es del director y de Alexandru Baciu. La fotografía, de Tudor Lucaciu, el montaje de Alexandru Radu y el sonido, de Andre Rigault.

Dos filmes estimables y curiosos. Dos filmes humildes, frente a tanta grandilocuencia hueca, que merecen ser vistos.

SEFF, XII Edición. Toma 11: ¡¡¡Rayos y truenos!!!

Sostienen dos amigos y críticos muy cualificados, Juan Antonio Hidalgo y Enrique Colmena, que es tradición en el SEFF la querencia por películas rusas, de características muy definidas, en la Sección Oficial de este Certamen. Suelen tener en común una buena factura y unas historias pretendida o realmente densas. Unos metrajes largos.  Una puesta en escena de elaborada lentitud en la que los planos fijos, en paisajes o urbes desolados-as, se alternan con movimientos de cámara en máxima  apertura, significando la importancia del entorno, tanto en exteriores como en interiores.

En todos estos asertos encaja plenamente la de este país, en coproducción con Ucrania y Polonia, ‘Under electric clouds’, de Alexei German Jr. Ambientada en 2017 y cien años después de la Revolución, en un edificio ruinoso y en medio de la nada, está estructurada en capítulos – otra circunstancia que también se repite en los títulos de este año – que remiten a otras tantas historias, por llamarlas de alguna manera, protagonizadas por otros tantos personajes. Por llamarlos de alguna manera, ya que no nos son mínimamente descritos-as y su interrelación mutua es, incluso estando unidos por lazos de sangre, más bien episódica.

El interés primordial del realizador es mostrarles en un espacio pre o post apocalíptico, en el que se vaticina una nueva Gran Guerra, y en el que la contaminación ha teñido el cielo de un color plomizo donde las nubes eléctricas, a las que alude el título, están siempre al acecho. En este escenario, densamente nevado, que les hace sangrar por la nariz, los protagonistas transitan, debaten, discurren en diálogos tan crípticos como pomposos y vacuos. También se nos ofrecen planos de rascacielos iluminados y de ciertos, mínimos, interiores con pedigrí.

137 minutos de metraje. Su guión es del propio director. Su hermosa fotografía, de Sergey Mikhalchuk y Evgeniy Privin. Su música, algo efectista, de Andrew Surotdinov. Su sonido, de Ivan Gusakov y su montaje, de Sergey Ivanov.

Quien esto firma, no ha captado su presunto mensaje sarcástico y provocador sobre, según reza la sinopsis del programa, el estado anímico-filosófico de la Rusia contemporánea. Sí, por el contrario, una inanidad revestida de autoría, una banalidad de altos vuelos y bajo alcance y un ejercicio de estilo absolutamente vacío de contenido y pretencioso hasta decir basta. Ustedes mismos-as…

SEFF, XII Edición. Toma 10: Insidias…

Suma y sigue el inadmisible e intolerable trato dado a los animales en muchos, son muchos ya…, títulos integrados en diferentes Secciones del Festival. En la jornada de hoy – y quien esto firma ha obviado los que parecían más proclives, por sus sinopsis, a tenerlos – nos hemos encontrado con dos. Y con sendas películas interesantes, que esto es lo más insidioso. Luego, claro, del propio maltrato a estas especies no humanas.

La primera es la italo-franco-norteamericana ‘The other side’, de Roberto Minervini. Es una suerte de documental, o docuficción, que describe precisamente el otro lado, el lado oscuro de la América más profunda, en Lousiana. Allí, dos comunidades que no se tratan, ni encuentran viven al límite, por distintas razones. Politoxicómanos de todas las edades que fabrican y comercian, además de consumir, con tan letal mercancía y paramilitares fascistas, obsesionados con el ejército y las armas, que campan por sus respetos con toda la artillería pesada.

Pues estos últimos, precisamente, azuzan a dos perros contra un jabalí al que acaban, si no asesinando, que quien esto firma piensa que sí, al menos haciéndole mucho daño en vivo y en directo. Quien esto firma, volvió a abandonar la proyección en ese momento.

El segundo caso, también de la misma Sección a concurso, se ha dado esta tarde. En la primera de las que componen la trilogía de Miguel Gomes sobre una versión libérrima de Las Mil y una Noches, ‘El inquieto’. En ella, una cinta más que apreciable sobre la que volveremos en otra entrada, un gallo y dos camellos, o dromedarios, son utilizados, luego explotados, claramente explotados, como parte de la historia.

Todas las veces que se repita son pocas. El cine tiene recursos suficientes, incluso en su versión tecnológica más primaria, para no integrar, ni domar, ni explotar o maltratar o menos aún asesinar animales en sus rodajes. Es un crimen aberrante y, además, en muchos países civilizados, ilegal. Como también debería serlo que no se respaldara a los filmes que lo perpetran en ningún Festival.