Archivo mensual: noviembre 2016

SEFF 016: Algunas consideraciones

Esta edición del SEFF ha tocado a su fin y, como cierre, se harán en esta entrada algunas consideraciones sobre ella y, en otra, sobre los más importantes premios del Palmarés.

En primer lugar, sería de todo punto deseable que se nos devolviera a la gente de los medios la posibilidad de sacar todas las entradas el día anterior al comienzo del Festival, al recoger la acreditación. Para facilitarnos las cosas, para seguir con la tónica habitual de estos últimos 12 años y para desbloquear las colas ante las taquillas. Y, por encima de todo, porque es una suerte de penalización tan injusta como falta de lógica.

Cuidar también la temperatura en las salas. Hemos pasado los primeros días mucho frío en ellas. Y, aunque clamemos en el desierto, poder ver las de concurso por las mañanas y recuperar las franjas horarias de la tarde para hacer lo propio con otras Secciones igualmente interesantes.

La explotación, el abuso, la tortura, el maltrato y el asesinato de animales no son ni arte, ni cultura. Tampoco en el cine. No es ni siquiera legal en muchos países europeos. Pese a todo ello, se han incluido en la programación películas especialmente brutales y feroces en este aspecto.

Es inaceptable, y de todo punto inadmisible, que este Certamen avale,  año tras año, productos que contienen crueldades hacia seres sintientes de todas las especies no humanas. Algo a subsanar de todas, todas y de una vez por todas.

Escrito queda.

SEFF 016. Toma 18. Sección Oficial, ‘Godless’: Ni Dios, ni Ley…

Mejor Película y Mejor Actriz en el Festival de Locarno. La crítica andaluza – la de la Asociación de Escritoras y Escritores Cinematográficos de Andalucía, ASECAN – la ha premiado también como tal en lo que ha sido, para quien esto firma, la decisión más justa e inapelable del discutible Palmarés de esta edición del Festival. Y lo han hecho “por el pulso en la dirección y un guión brillante, pilares de un viaje arriesgado en una trama implacable de corrupción”.

“Si Dios no existe, todo está permitido” escribió Fiodor Dostoievski en ‘Los hermanos Karamazov’. Esto es especialmente cierto en lo que respecta a ciertas de las gentes, por llamarlas de alguna manera…,  que pueblan esta película, ‘Godless’. Coproducción entre Bulgaria, Dinamarca y Francia, escrita y dirigida por Ralitza Petrova, cosecha del 76, fotografiada con una frialdad sobrecogedora por Krum Rodríguez y con un reparto excelente, en el que destaca la extraordinaria Irena Ivanova.

En ella, se retrata de una forma tan brutal como impía, a un país y a una sociedad minados por la corrupción, la delincuencia y el crimen organizado que implican a todos los poderes públicos. No deja títere con cabeza, desde la policía a la clase política y a la administración de justicia. Desde los colaboradores necesarios,  a pequeña escala, pero igualmente criminales indeseables, hasta las más altas instancias.

La red descrita se sirve de una cuidadora de ancianos y de su novio que usan los documentos de identidad de sus pacientes – l@s mayores, las víctimas propiciatorias – para venderlos a quienes los utilizan para el fraude y la extorsión. Ambos, ella especialmente, la protagonista, son cómplices de ese estado de cosas y de tan siniestro modus vivendi, que solo pueden soportar con la ingesta de morfina y tranquilizantes. Hasta que un cliente, director de un coro, será capaz de tocar su corazón y descubrir su vocación musical reprimida, pero…

Ralitza Petrova conjuga el relato con la puesta en escena, en un todo inseparable y  en el que no sobra ningún plano. En el que colores y texturas, paisajes, interiores y sonidos se conjuran en una sordidez apabullante y un gélido tratamiento. En un clima de insoportables negrura  y crueldad. En una historia feroz, demoledora e implacable, que no deja ningún resquicio a la esperanza.

Todos los reconocimientos le son debidos. Gracias de nuevo a la crítica andaluza por dar todo un ejemplo al premiar al mejor cine. Una mirada de mujer radical y sin anestesia que nadie, en su sano juicio, debería perderse.

SEFF 016. Toma 17. Las Nuevas Olas, ‘Daydreams’: La indómita

La firmante de estas líneas ha tenido el privilegio de compartir casi media hora de esta mañana con la guionista y realizadora francesa Caroline Deruas, responsable de esta película que nos ocupa, que es también su ópera prima. Tal cosa ocurrió por la generosidad de la cineasta, que se prestó a resolver algunas dudas sobre el filme, sabiendo que no iba a ser una entrevista al uso. Un lujo y un honor el haber estado con ella y toda la gratitud, que es poca.

Daydreams’ o ‘L’indomptée’, su título original, es una producción de 82 minutos de metraje. El guión se debe a la directora y a Maud Ameline. La bellísima fotografía es de Pascale Marin y la música, un contrapunto necesario y un elemento, como la imagen, dramático más, de Nicola Piovani.

En ella, se describe la beca conseguida por un grupo de creadores-as para pasar un año en el marco majestuoso e incomparable de la Villa Médici de Roma. En él, destacan una escritora asfixiada por su marido, un autor de éxito cuya inspiración está en horas bajas, y una fotógrafa muy dotada que, además, es capaz de percibir los fantasmas de los ilustres personajes que habitaron allí. Ambas establecerán una relación ambivalente, pero estimulante y enriquecedora.

Caroline Deruas, como sus protagonistas, estuvo becada en tal lugar único y el flechazo fue tan inmediato como duradero. En ‘Daydreams’ se convierte en un personaje más, con sus preciosos rincones, sus jardines, sus estatuas, sus pinturas, su arquitectura, sus habitaciones, sus amplios salones… Con toda su inabarcable hermosura y grandiosidad. La mirada de esta autora consigue insuflarle más vida aún con una puesta en escena y una narrativa con toques surrealistas. Pero también con una suerte de estilo a lo ‘Nouvelle Vague’ contemporánea.

En ello, derrocha ingenio, creatividad e imaginación especialmente presentes en la primera mitad del metraje, en la que, además, hay una mirada feminista sobre la pareja citada que no deja al cónyuge de la escritora en un buen lugar, pues se muestra paternalista, condescendiente, controlador y violento. Los lazos entre las mujeres van estrechándose, mientras que los sueños diurnos se integran en el día a día y los trabajos creadores siguen su curso.

Lástima que esto no tenga equivalente, ni siquiera una solución narrativa dotada de una mínima coherencia, en la segunda parte. En ella, todo vuelve a la normalidad, aunque las cosas hayan cambiado, de una forma decepcionante. Y aunque la autora explicitó que ese final era afirmativo y que quería todo para la escritora – que, cierto, es que sale fortalecida y empoderada, si bien que ligada al detestable marido, que se supone ha evolucionado – sus argumentos no acabaron de convencer a quien esto firma. La fotógrafa, una criatura muy singular, tampoco acaba de salir muy bien parada

De todas formas, una propuesta hermosa, imaginativa y valiosa de fondo y forma que merece ser vista de todas, todas.

SEFF 016. Toma 16. Bertrand Bonello, ‘Nocturama’: Terrores

El productor, guionista, compositor y cineasta francés Bertrand Bonello tuvo un encuentro con el público anoche, tras la proyección de ‘Nocturama’. Quien esto firma, le comentó – con lo que estuvo de acuerdo – que era una película, sobre todo, de terror, pero discrepó a propósito del tema de la banalidad del mal en los jóvenes y matizó la visión que da de la policía ante ellos. Luego entraremos en dichos asuntos.

130 absorbentes minutos de metraje. La escribe también su director. La impecable fotografía es de Léo Hinstin. La historia sigue a un grupo de chic@s de distinta procedencia, que aparentemente no se conocen, pero que coinciden en el metro y en diversos – y representativos – edificios y entornos de París con arreglo a un plan trazado de antemano. Mientras la ciudad arde, ell@s se refugian en unos grandes almacenes en lo que será su noche más larga.

El realizador, que dedica ‘Nocturama’ a una chica llamada Anna, despliega toda su capacidad visual y narrativa, dividiendo la pantalla cuando es necesario, planteando determinadas escenas desde diferentes puntos de vista y encuadres, siguiendo una rigurosa, aunque no lineal, progresión de segmentos temporales. Esto convierte a esta película en una visión muy intensa e inquietante del terror que acecha cuando menos se lo esperas y a través de quienes menos pueda imaginarse.

El pasado y circunstancias de sus personajes, hasta llegar al momento terrible en el que confluyen sus destinos, no le interesa. Sólo su presente. Esta es la opción narrativa que ha elegido. Respetable y eficaz, porque, como también comentó, sus objetivos son ya lo suficientemente significativos.

También lo es la madrugada, en un espacio de consumo por excelencia, donde se revelan sus personalidades y contradicciones. El despertar de la culpa, en algún@s ante la enormidad de lo perpetrado y el pánico a ser descubiert@s. La entrada de las fuerzas del orden también reviste una especial crudeza. Todos estos momentos están muy bien filmados y contados sin juzgar a nadie, solo mostrando, y sin intoxicaciones emocionales o ideológicas.

Poderosa, brutal e intensa. Si la estrenan, no se la pierdan. Si no, háganse con ella.

SEFF 016. Toma 15. Sección Oficial, Tizza Covi : ¿Animalistas…? No, gracias

Quien esto firma, advirtió en estas mismas páginas que no iba a ver ‘Míster Universo’, coproducción entre Italia y Austria, codirigida por Tizza Covi y Rainer Frimmel, e integrada en la Sección Oficial, porque su historia transcurre en un circo con animales. No obstante, y pese a todo ello, fue convencida por críticos y amigos que le comentaron las bondades del filme, en todos los sentidos, animándola a verlo.

Así que, esta misma noche, quien esto firma asistió a la proyección, y posterior encuentro, con su mencionada codirectora, Tizza Covi. Y se dirigió a ella, iniciando el coloquio, con todo respeto, comentándole que ‘Mr. Universo’ le había parecido hermosa e interesante pero que, como animalista, estaba en contra de los circos con animales y…

Hasta ahí pudo llegar, pues fue interrumpida por la realizadora quien en un italiano que pudo entenderse pero que, además, fue traducido, comentó que no quería esa polémica, que era un asunto meramente humano, que en su país estaban prohibidos, que no se les había maltratado durante el rodaje y que ese no era el tema de la película.

Quien esto firma, intentó explicar que no era su intención polemizar sino… pero no la dejaron terminar. Dadas las circunstancias, abandonó la sala preguntándose por qué una de los dos responsables de una propuesta fílmica con un tema tan sensible, que se somete abierta y públicamente, en un Certamen cinematográfico,  a las preguntas de l@s espectadores-as, veta precisamente este tipo de cuestiones. Tan inaceptable como incomprensible.

Por lo demás, quien esto firma, no va a escribir sobre esta obra a concurso, ni aunque ganara el máximo galardón u otro importante reconocimiento . Pero en su retina sí que conserva las miradas tan tristes de esas hermosas criaturas enjauladas,  agotadas, enfermas, tan lejos de su hábitat natural, y sometidas – aunque tal cosa se escatime y oculte cuidadosamente – a un entrenamiento cruel por parte de un domador. Ese domador al que sí convierten en el héroe de la función. Un chico al que representan como bondadoso, encantador y amante de “sus fieras”.

Escrito queda.

SEFF 016. Toma 14. Sección Oficial, ‘Personal shopper’: Una americana en París

Dos mellizos. Ambos afectados por una cardiopatía. Ambos con poderes psíquicos. Uno muere y queda pendiente la promesa de que el contacto desde el más allá se producirá tres meses después del óbito, y en la misma ciudad en la que ocurrió, París. Su hermana, personal shopper de una celebrity, a la que no le gusta su trabajo, espera, en duelo, ese contacto. Presencias la rodean, pero no la suya. Hasta que empieza a recibir mensajes anónimos en su móvil…

Olivier Assayas, cosecha del 55, se ha internado, por primera vez, en el terreno proceloso de los espíritus con esta historia tan cosmopolita y sofisticada, en la que coexisten los ectoplasmas y la alta costura, la luz y la oscuridad, el lujo y lo siniestro, en una amalgama de contrastes no siempre bien resuelta.

Tan contradictoria como sugerente y tan insatisfactoria como atractiva, nunca -salvo en un episodio dramático y aún así… – explicita nada. Nunca llega a resolver las visiones y sensaciones del otro lado que pueblan el filme, hasta su misma catarsis, y que acechan a la desdichada protagonista – una estupenda Kristen Stewart – pues las funde en negro y sigue con la vida cotidiana como si tal cosa. Es parte de su elegancia, sí, pero también de su ambivalencia, y quizás respeto, al abordar un microcosmos tan inquietante y tan ajeno para él como cineasta.

Un acierto, para quien esto firma, es el hecho de que a estas entidades las haga salir de sus espacios naturales, por decirlo de alguna manera, aunque sí haya mansiones solitarias y noches desasosegantes… Las revela también a plena luz del día, en el frenético modus vivendi del personaje central, y se sirven de la tecnología. Lo que no deja de ser un rasgo de ironía. ¿Como el de su tan abierta como desconcertante conclusión…?

105 minutos de metraje. También la escribe el propio director. Y la fotografía, hermosa e inquietante, nada tétrica salvo en lo preciso, la firma Yorick Lessaux. A ver qué nos dice esta mañana su responsable en la rueda de prensa. Mientras tanto,  pese a todo y por todo, no dejen de verla.

SEFF 016. Toma 12+1. Sección Oficial: ‘United States of Love’

Esta película polaca, de Tomasz Wasilewski, cosecha del 80, ganó el Mejor Guión en Berlín, ha sido nominada por la misma categoría en los Premios del Cine Europeo y cuenta con excelentes referencias. Siempre les advierto que la opinión de quien esto firma es una más, tan solo orientativa, porque, en este caso, gente muy cualificada y amiga de la crítica andaluza le han dado su aplauso. Ténganlo muy presente y véanla, en cualquier caso.

104 minutos de metraje. Su guión es del propio director y su excelente fotografía, filtrada de una luz negro azulada, que matiza los colores y es un elemento dramático más, de Oleg Mutu. Ambientada en los años 90, en un punto de inflexión política del país, narra las historias amorosas de cuatro mujeres, dos de las cuales son hermanas.

Porque estas historias de amor amargo las protagonizan ellas, pero el punto de vista de la cámara y de la escritura fílmica es masculina y, desde quien esto firma, bastante misógina, además. Dos retratos muy antipáticos y tendenciosos de dos de las protagonistas, que no tienen contrapunto masculino, ya que ellos están contemplados como las víctimas y el tercero, más bien patético. Esto le resta complejidad a un guión tan premiado y reconocido que, por otra parte, roza el esquematismo más maniqueo en muchos de sus enfoques.

Y lo hace, precisamente, porque en ellas se da la doble opresión religiosa y de la moral, la reputación al uso, como ciudadanas de una comunidad absolutamente católica. Y la de su condición femenina, en una sociedad machista. Estos factores, junto al contraste con la ‘apertura’ del régimen al consumo capitalista, hubieran merecido una óptica más atenta, justa, abierta y sensible.

Escrito queda y también que, en cualquier caso, debe ser vista.

SEFF 016. Toma 12. Sección Oficial, ‘Amor y amistad’: Delicatessen

Esta mañana, durante la rueda de prensa, quien esto firma le dijo al escritor, guionista y realizador estadounidense Whit Stillman, cosecha del 52, y responsable de la coproducción entre Irlanda, Francia y Países Bajos, ‘Amor y amistad’, que quería darle las gracias por haberla hecho. Que quería darle las gracias por el soplo de vitalidad, frescura y alegría que había aportado a un Festival con una programación enjundiosa, no siempre fácil, dura y densa. Que le agradecía su compleja sencillez y el talento con que la había filmado y con el que había adaptado el libro.

Que valoraba mucho su tratamiento de los interiores, nada teatrales, con sus recovecos y secretos. Que estimaba que, siendo una película de diálogos, no resultara discursiva, ni pedante. Que le había encantado la presentación de los personajes por las mansiones en las que vivían y las pinceladas con las que se describían sus personalidades. Que la había disfrutado enormemente.

Pero, puesto que llegó tarde y no quería extenderse mucho, no llegó a comentarle su magnífico retrato de una dama tan diabólicamente inteligente, atractiva, manipuladora y ambiciosa. Un retrato que nunca la condena, porque en ella se expresa la condición de insoportable dependencia económica de las mujeres de su tiempo, bajo un implacable patriarcado.

Un retrato sin nada que envidiar al de Escarlata O’Hara, porque, además y a diferencia de esta, la confidente de Lady Susan es otra dama, su mejor amiga. Un retrato que borda una maravillosa Kate Beckinsale y en el que también brillan con luz propia Chlöe Sevigny, Stephen Fry, James Fleet, Tom Bennett y un largo etcétera. Un retrato de una clase, una época, una sociedad y un país que honra, y respeta, a la autora de la obra en la que se basa, Jane Austen.

94 minutos de metraje. Una factura  ambientación, vestuario y dirección artística impecables. Excelentes también la fotografía de Richard Van Oosterhout y la música de Mark Suozzo. Su historia, basada en el libro ‘Lady Susan’ de la novelista citada, da cuenta de los planes de una reciente viuda para conseguir un marido rico y otro para su joven hija, para lo que tendrá que hilar muy fino en un entorno que la cuestiona por su independencia.

Poco más hay que añadir salvo que su visión es un regalo, una delicia de sutileza, ingenio y humor. Una delicatessen que nadie, en su sano juicio, debería perderse.

SEFF 016. Toma 11. Sección Oficial, ‘Malgré la nuit’: Todo está permitido

Factura formal hermosa, elegante y elaborada, con diálogos repetitivos y ausencia de una mínima y coherente estructura de guión. Personajes casi continuamente en estado de trance o bajo los efectos de sustancias ilegales. Ambientes tan viciados como lujosos poblados de gente guapa – concretamente, de jóvenes y bellísimas mujeres- y de hombres, ni la mitad de atractivos, de todas las edades.

Las imágenes se suceden, encadenadas con fundidos en negro, y apenas si se insinúa el estado de cosas – en el más sangrante de todos ellos, pasada la hora de proyección – que lleva a la fauna que la habita a comportarse como lo hace.

Sexo explícito y dicen que amor, pero no se siente, ni se transmite. Dos brutales en las que la mujer, una de las protagonistas y, por decirlo de alguna manera, hilo conductor del filme, permite, y goza, con la humillación, el maltrato y las vejaciones físicas y psicológicas, a manos de un sádico mucho mayor que ella. Ningún argumento explicativo ha lugar en este caso, con la que está cayendo con el terror machista. La segunda, intolerable, propició la salida de la sala de quien esto firma. Pero antes había ya habido muchas deserciones.

Prostitución de alto standing y bajos deseos; porno duro; experiencias al límite; psicodelia; ambientes tan sofisticados como sórdidos; objetalización femenina;  papel de celofán que envuelve pompas de jabón y un todo vale ético y estético, en 150 minutos de metraje.

Dirigida por Philippe Grandrieux y coescrita por él mismo, John-Henry Butterworth, Bertrand Schefer y, lamentablemente, una mujer, Rebecca Zlotowski. Jessica Lee Gagné sabe fotografiarla muy bien y la música la pone, temas musicales lánguidos o potentes aparte, Ferdinand Grandieux.

De verdad, el argumento es lo de menos. La pueblan fantasmas y espectros sin alma, salvo para el apareamiento, y casi del todo despersonalizados. Puestas así las cosas, ustedes mism@s.

 

 

SEFF 016. Toma 10. Sección Oficial, ‘Ma Loute’: Irreverencias

Esta película francesa de Bruno Dumont, cosecha del 58, ha supuesto un fuerte contraste, en el concurso de ayer, con la ya reseñada ‘Mimosas’, de Oliver Laxe,  de la que se proyectó a continuación. Se trata, en efecto, de una comedia negra enloquecida, surrealista, iconoclasta e irreverente cuya pretensión, aunque no su logro, es no dejar títere con cabeza.

En la temporada estival de principios del siglo pasado y en un idílico lugar costero, vari@s veraneantes desaparecen misteriosamente. Dos ineptos y extravagantes inspectores se encargan de la investigación. El lugar está lleno de contrastes sociales, entre la alta burguesía y los humildes pescadores. Ambas grupos guardan oscuros secretos que se revelarán claves para la resolución del caso.

122 minutos de metraje. Su guión lo escribe también el propio director. Su preciosa y estilizada fotografía se debe a Guillaume Deffontaines. Su reparto, de lujo, incluye a Juliette Binoche, Valeria Bruni Tedeschi y Fabrice Luchini.

Las lecturas críticas y corrosivas que contiene ‘Ma loute’ contra la burguesía, los llamados servidores del orden, la hipócrita moral imperante, la religión y los privilegios de clase, entre otras muchas posibles, se desvanecen ante un tratamiento desmedido, plagado de excesos, disperso, de ritmo irregular, que acaba justificándose a sí mismo convirtiendo la negrura en astracanada y buscando tan solo el gag más facilón…

También están desaprovechad@s actores y actrices, especialmente una Juliette Binoche, casi debutante en el género, desaforada. Una pena.